Australia, caer y levantarse. Cuatro historias de éxito y fracaso

Australia, caer y levantarse. Cuatro historias de éxito y fracaso

Australia es un país de contrastes. Las bastas tierras australianas están ocupadas por desiertos, bosques… y su clima varía desde la más extrema sequedad del desierto en el centro del país al acogedor clima mediterráneo de Perth, famoso por sus torneos de surf. Así, los Socceroos han captado esta esencia y llevan algo en su ADN que les hace capaces de gestas increíbles o de caer estrepitosamente. Aquí os contaremos cuatro historias sobre ellos (ordenados en dos bloques), con caídas estrepitosas y escaladas vertiginosas.

Sanción y hazaña

Por la década de 1950 el fútbol era muy distinto, tanto en el campo como fuera. Ahora para nada es raro ver a un chino jugando en Inglaterra o un italiano en Estados Unidos, antes importar jugadores era pecado capital. Por entonces la FFA estaba intentando entrar en el circuito internacional. Lo consiguió en 1956 cuando fue admitida de manera provisional. Poco le duró: En 1960 fue sancionado por traer jugadores europeos, sobretodo austriacos, por lo que el fútbol australiano volvía a estar cada hacía una década. Estas sanciones impedían participar en torneos organizados por la FIFA a los Socceroos, por lo que quedaba marginada por los organismos y también geográficamente, algo que obviamente siempre le perseguirá (por entonces la distancia si eran un problema, ir a Australia desde Europa era complicado).

Johnny Warren, el ídolo de por entonces, en primer plano

Johnny Warren, el ídolo de por entonces, en primer plano

Esta sanción duró 3 años, tras los cuales Australia volvió a la FIFA. Por entonces el fútbol era un deporte muy minoritario, jugado por inmigrantes europeos. No había más que ver los nombres de los jugadores de por entonces para adivinar de donde venían: Mackay (Escocia), Utjesenovic (Yugoslavia), Abonyi (Hungría)… El Mundial de 1966 fue el primero al que se presentó Australia. Cayeron en Play- Off contra Corea del Norte, selección que daría la sorpresa en dicho Mundial, al igual que en 1970, esta vez contra Israel. Llegó 1973, 10 años después de la sanción. Australia llega a Hong Kong tras dos duros partidos contra Korea del Sur, en los que se sumaron sendos empates. Por entonces los goles fuera no valían doble y por esta razón el 2-2 cosechado en Seúl tras un 0-0 en Sydney no sirvió para clasificar a los canguros. Aquí surgió una de esas figuras que sobresalen por encima del resto.

Aquí podéis ver los goles-> https://www.youtube.com/watch?v=V5gXNmn1pLI

Surgió su Iniesta, su Götze, surgió Jimmy Mackay (nacido en Escocia pero con ya muchos años en el país) para marcar desde fuera del área tras una falta uno de los goles más extraños de la historia (dicho por un compañero). Así Australia se convirtió en la primera selección oceánica en jugar un Mundial. Así mitos como Peter Wilson y Johnny Warren (aka Captain Socceroo por su pasión por todo lo relacionado con el fútbol y la selección) pudieron jugar un Mundial.

Wilson saludando al capitán de Alemania Occidental en el Mundial 1974

Wilson saludando al capitán de Alemania Occidental en el Mundial 1974

La venganza

Avanzamos casi tres décadas. Viajamos hasta 2001. Australia estaba a tan solo 90 minutos de jugar su segundo Mundial. Un gol de penalti de Kevin Muscat, ‘tough guy’ del fútbol australiano por antonomasia lo ponía fácil. Esta era esa Australia que un día jugaba contra Islas Salomón y al siguiente tenía que jugarse las castañas con una selección con un nivel destacada hasta en el ámbito mundial. Kewell y Viduka ya triunfaban en la Premier, y estaban acompañados por jóvenes (Emerton) y veteranos (Schwarzer, Tony Vidmar, Craig Moore…). Enfrente la Uruguay de Recoba o Darío Silva. Duró poco la ilusión. Silva en el 14 puso el 1-0 y los charrúas dominaron todo el partido. Dos goles del posterior osasunista ‘Chengue’ Morales en el 70 y 90 pusieron el 3-0 final. Esta victoria evidenció que se necesitaba un cambio: Australia no podía seguir en Oceanía.

Tony Vidmar llora tras la eliminación

Tony Vidmar llora tras la eliminación

En 2005 se consumó este cambio. Oceanía dejaba de ser el hogar de Australia y esta pasaba a Asia, más competitiva y con equipos de un nivel parecido al de los Socceroos. Pero aún quedaba una cuenta pendiente: Uruguay. Otra vez la misma situación, pero esta vez en casa. Los celestes se adelantaron en El Monumental con un gol de Darío Rodríguez y los Socceroos estaban obligados a ganar. Y así lo hicieron. Un gol de Bresciano en el 35′ dio paso a un partido con miedos en el que se evidenció que Australia seguía aprendiendo a competir. El éxtasis llegó cuando Aloisi (sí el de Osasuna y Alavés) marcó el penalti decisivo, provocando la alegría en la hinchada aussie que había ido al Telstra Stadium en Sydney con la esperanza de ver algo histórico. John Aloisi quizás marcó el gol más determinante de la historia de Australia.

El partido de Sydney-> https://www.youtube.com/watch?v=prZAXbhP0wc

Diego Martín

Diego Martín

1992. Cofundador de falso9blog. Amante del fútbol español, australiano y NBA. Lo que hago no es periodismo
Diego Martín

Comments

comments