Un submarino a toda máquina

Un submarino a toda máquina

Gran victoria en el Madrigal del Villarreal contra al Levante (3-0). El submarino da un lección de juego a la contra y aprovechamiento de los espacios, y finiquita el partido en una primera parte inmensa de los amarillos, en la que desarbolo a los granotas en todas las facetas del juego

Antecedentes

Como cada jornada, el objetivo del Villarreal era conseguir una nueva victoria liguera, pero con la exigencia de reservar a jugadores que acumulan muchos minutos, y que venían de hacer un sobre esfuerzo en su partido de UEFA Europa League contra el Nápoles.

Marcelino y su cuerpo técnico lo tenían muy claro que debían dar descanso a los teóricos titulares, y darle cancha a los jugadores que han disputado menos minutos. Era la oportunidad esperada para jugadores como Adrián Marin, Bonera, Castillejo, Nahuel y Adrián.

Para este partido el técnico asturiano no pudo contar con el lesionado Jaume Costa.

Con todo esto, y con el planteamiento táctico habitual por parte de Marcelino (4-4-2), en defensa entraron en el eje Bonera formando pareja con Musacchio, en los laterales Adrián Marin, todo y que este entro por la lesión de Jaume Costa, y Eric Bailly. En el centro del campo Trigueros y Bruno se encargaban de la dirección, mientras que las bandas quedaban para Nahuel y Castillejo. La dupla atacante la formaron Adrián, que reaparecía tras cinco meses lejos de los terrenos de juego por lesión, y Baptistao.

Análisis

No pudo comenzar el encuentro de mejor manera para el Villarreal, ya que a los pocos minutos y cuando todavía los equipos se estaban asentando sobre el terreno de juego, un robo de pelota por parte de Bruno propicio que este filtrará un gran pase al área a Baptistao, que tras una excelente jugada personal, y sin ángulo desde la línea de fondo consiguió batir la portería de Mariño.

Ese gol dio alas a los amarillos, y lleno de dudas a los granotas, que a partir de ese momento y ya con el marcador en contra no les quedaba más remedio que arriesgar. Adelantaron líneas los jugadores de Rubí , y esa fue su condena, puesto que a raíz d ese momento se vio al mejor Villarreal. Los hombres de Marcelino que tienen muy asumidos los automatismos, y saben perfectamente a qué juegan, se encargaron de ocupar todos los espacios, y con ello consiguieron que los jugadores valencianistas no encontraran líneas de pase fáciles.

El Levante no conseguía pasar del centro del campo, y no era por demerito suyo, sino por un excelente trabajo de los amarillos, que ayer, y sobre todo en la primera mitad rayaron a un gran nivel, presionando la salida de pelota desde la defensa del Levante, y metiéndole mucha intensidad a todas sus acciones.

Fruto de todo esto, las ocasiones de gol por parte de los jugadores del Villarreal se iban sucediendo una tras otra. Antes del descanso en una gran jugada que inicio Castillejo desde su defensa, y en tan solo dos toques se plantaron en el área de Mariño para conseguir el segundo que prácticamente sentenciaba el partido.

El submarino estaba cómodo y se gustaba, y durante la primera mitad y los primeros minutos de la segunda, dio un recital de cómo se tiene que jugar al contra ataque, y como se tienen que ocupar los espacios en el terreno de juego. La prueba más palpable es el tercer gol, en el que en otro robo en el centro del campo por parte de Nahuel, este asistió al hueco a Adrián que tras una imponente carrera conduciendo la pelota, se planta delante del portero al que bate por bajo, tras una gran definición con un disparo ajustado al palo.

El partido estaba sentenciado, y los groguets no quisieron hacer más sangre y de ahí al final del mismo se dedicaron a contemporizar, y a controlar la pelota, pero ya sin profundidad ni con la misma intensidad con la que se había ejercitado hasta ese momento.

Como nota destacada del partido podemos decir, que ayer los jugadores menos habituales dieron la cara, y demostraron que Marcelino puede estar tranquilo porque hay banquillo. A destacar el buen partido de Bonera, Castillejo y Nahuel, Mención aparte merece Bailly que ayer volvió a jugar de lateral, y lo hizo a un gran nivel. Por lo visto ayer, seguro que Marcelino no dudará en volver a ponerlo en esa demarcación en próximos partidos. Un dato a tener muy en cuenta y que demuestra el gran trabajo del equipo en defensa, es que >Areola no recibe un gol en el Madrigal desde el pasado 7 de diciembre de 2015.

El Villarreal con su victoria acumula 13 partidos sin perder en liga, y 15 si sumamos los de la Europa League, que lo reafirma en el cuarto puesto de la liga a tan solo dos puntos del tercero, y distanciando en 11 a sus más inmediatos perseguidores, como son Celta y Sevilla.

 

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