• Home »
  • DEPORTISTAS »
  • Entrevista a Miguel Olavide: “La carrera de futbolista es demasiado corta como para dejar los estudios”

Entrevista a Miguel Olavide: “La carrera de futbolista es demasiado corta como para dejar los estudios”

Entrevista a Miguel Olavide: “La carrera de futbolista es demasiado corta como para dejar los estudios”

A sus 19 años, Miguel Olavide (Pamplona, 5 de marzo de 1996) ya puede presumir de haber debutado con el primer equipo de Osasuna. Lo hizo el año pasado y a lo grande. “Salió acelerado, lógico, con todas las ganas de comerse el mundo que le faltaron al canario, y el árbitro no se lo perdonó con dos tarjetas. Pese a ser expulsado, el público le premió con la ovación del partido, mientras todo el mundo preguntaba de dónde ha salido”, así lo contaba Esparza en su crónica del Diario de Navarra. Es tímido delante de los micrófonos, nada que ver con el descaro que tiene vestido de corto sobre el césped. Tiene una técnica en su pierna izquierda por encima de la media, algo que saben sus compañeros, que le buscan constantemente para que cree el juego. Tercero de nueve hermanos, Miguel siempre va con los pies en el suelo cuando aficionados y hasta su propio entrenador le lanzan halagos. Se formó en el colegio Irabia, antes de dar el salto a las categorías inferiores del club rojillo. Ahora, además de ser futbolista, está afrontando el segundo curso de ADE en la Universidad de Navarra, quiere montar su propia empresa cuando le llegue la hora de colgar las botas.

 ¿Cómo entras en Osasuna?

Ellos tienen una red de ojeadores por toda Navarra, que se dedican a ver los partidos de los niños en los colegios, para ver cuáles podrían unirse a las categorías inferiores del club. A mí me vinieron a ver en un partido con el equipo del colegio, y les gusté. Llamaron a mis padres para decirles que me querían para las categorías inferiores. Yo les dije que me encantaría entrar en un club como Osasuna para aprender más de este deporte y por suerte me dejaron.

 ¿Cómo recuerdas tus primeros años en Osasuna?

Al principio no me gustó mucho, porque los equipos para pequeños son de fútbol 7, que es en la categoría que yo jugaba en el colegio, a mí lo que me atraía de Osasuna era jugar a fútbol 11. Por eso tomé la decisión de volver a Irabia, mi colegio, y jugar dos años más con mis amigos, que era lo que más me gustaba del fútbol. Al cabo de dos años, cuando en Osasuna ya me correspondía jugar en la categoría de fútbol 11, volví.

Una vez de vuelta en Osasuna, ¿ya veías claro que ibas a llegar a ser futbolista profesional, o veías el fútbol como un hobby?

No pensaba en ello, naturalmente todo niño al que le gusta el fútbol sueña con llegar a ser profesional algún día, y en cierto modo ese era mi sueño. Pero yo jugaba porque me lo pasaba bien y porque estaba en un gran equipo, sin pensar en si llegaría a ser profesional o no.

¿En tu período de formación has pasado alguna vez por momentos complicados en los que te planteases dejar tu camino al fútbol profesional?

Sí. Quieras o no, siempre pasas por malas rachas en las que no te salen las cosas, no rindes al nivel que deberías, lo que a veces conlleva a que no juegas los minutos que querrías, porque el entrenador se da cuenta de que estás pasando una mala racha. En esos momentos estás con la moral algo caída, y sí que piensas si realmente esto que estás haciendo es lo tuyo y podrás dedicarte a ello profesionalmente. Siempre tuve claro que jugar al fútbol era lo que más me gustaba y que iba a seguir trabajando al máximo para salir de esa racha negativa, y lo he estado consiguiendo.

El día de su debut, Olavide se llevó la ovación del partido por su garra y entrega. Foto. Diario de Navarra

“Hacía lo que más me gustaba, jugar al fútbol; nunca pensé si me dedicaría a esto de forma profesional”

En menos de dos años has pasado del Juvenil División de Honor a jugar en el primer equipo, estando poco tiempo en el Promesas, algo inusual en Osasuna.

Bueno, llegué a jugar una temporada completa en el Promesas, y pese a que es verdad que me ha llegado todo muy rápido, creo que lo he sabido llevar bien. Siempre he sido capaz de adaptarme bien a la nueva categoría y en poco tiempo, que es muy importante. De esta forma me sentía cómodo desde el principio con mis nuevos compañeros y era capaz de hacer mi juego. Quizás el cambio más brusco y al que más me costó adaptarme fue el del Promesas al primer equipo, algo que es lógico también.

 ¿Cómo notaste ese cambio?

Lo noté en todo. Lo primero los contrarios, en el Promesas eres tú quien tiene la posesión y controlas el partido. En el primer equipo juegas contra rivales de gran nivel, que a la mínima que pierdas la concentración y te relajes, te pueden crear una ocasión de peligro. También lo noté en mis compañeros que son gente que se dedica a esto. El fútbol es su trabajo con lo que se exigen al máximo para alcanzar su mejor nivel, y eso también te lo piden a ti, para que no te quedes descolgado. El entrenador, también te pide que des tu máximo, ya no llega con ser bueno en ataque, también te pide que ayudes en defensa y que mires más a lo colectivo que a lo individual. En resumen, se podría decir que la clave del cambio está en la exigencia, propia de un profesional.

¿Cómo recuerdas el momento en el que te convocan por primera vez para el primer equipo?

Fue para el partido en el que nos enfrentábamos al Alcorcón fuera de casa, en Madrid. Fue muy bonito para mí porque me tocó vivir muchas cosas que nunca había vivido antes, como viajar en el autobús con los jugadores en los que me fijaba para mejorar, ir a jugar un partido fuera de Navarra y vivir ese ambiente que hay dentro de un vestuario profesional. Aunque en ese partido no tuve la oportunidad de debutar, siempre lo recordaré como un momento muy especial, en el que por primera vez me sentí como un futbolista profesional.

¿Te sorprendió la convocatoria, o ya te esperabas que en cualquier momento te llamarían para jugar con el primer equipo?

Me olía algo, porque ya llevaba un tiempo entrenando con el primer equipo. Entrenaba con ellos, aunque seguía jugando con el Promesas. Pero aún así fue una gran sorpresa, porque no te esperas que todo pase tan rápido, yo creí que ese año solo me tocaría entrenar con ellos para ir adaptándome a esta nueva vida, y que este año ya sería el del debut. Nunca pensé que me fuesen a llamar en aquel momento, no lo veía tan cercano.

¿Cómo viviste el momento de tu debut con Osasuna en el Sadar?

Recuerdo que estaba muy nervioso. El campo estaba lleno de gente y teníamos el partido en contra, íbamos perdiendo 0-1. El momento de saltar al campo fue mágico, en ese instante se te olvidan todos los nervios y te concentras al máximo. No piensas en lo que estás haciendo, jugar delante de 14.000 personas, solo tratas de estar concentrado y de hacerlo lo mejor posible para ayudar al equipo.

“Me ha llegado todo muy rápido, pero he sabido adaptarme bien”

Ya ha pasado más de un año desde ese 15 de octubre que debutaste en casa contra la Ponferradina, ¿en qué ha cambiado Miguel Olavide desde entonces?

En casi nada. Intento que esta nueva vida me afecte lo menos posible. Sigo teniendo los amigos de siempre, intento pasar mucho tiempo en casa con mis padres y mis hermanos y continúo con los estudios. Se puede decir que sigo llevando la misma vida que antes.

¿Y en lo futbolístico?

Sí, es ese aspecto sí que ha notado que día a día he ido mejorando, y espero que lo siga haciendo. Haciendo caso de los consejos del míster, noto que ahora soy más vertical, que tengo más atrevimiento para llegar al área, algo que me costaba cuando empecé. También he mejorado bastante en las ayudas defensivas, algo que en las categorías inferiores no me tocaba hacer, pero que ahora sí, aquí defienden todos. Trabajando duro día a día consigues mejorar en este tipo de aspectos, que también te hacen sentirte más cómodo sobre el campo.

¿Qué consejos te dan los jugadores más experimentados de la plantilla, como Oier o los hermanos Flaño?

Sobre todo que esté tranquilo y que haga lo que sé hacer. También me dan consejos para mejorar a nivel colectivo, como jugar más para el equipo y estar siempre muy concentrado para evitar errores tontos que puedan ocasionar jugadas de peligro del equipo contrario.

Además de dedicarte al fútbol, estás estudiando 2º de ADE, ¿cómo haces para compatibilizar el fútbol con los estudios?

El año pasado tuve suerte porque tenía las clases por la tarde, lo que me permitía entrenar por la mañana e ir a clase después. Este año estoy teniendo más problemas porque tengo algunas clases por las mañanas, a las que tengo que faltar. La clave está en ser ordenado y tener un horario para poder sacar ratos de estudio todos los días. Por ahora el jugar al fútbol no me ha supuesto ningún problema a la hora de seguir estudiando y espero que me siga yendo bien.

¿Por qué decides seguir estudiando una vez que ya has llegado a ser futbolista profesional?

Seguir formándose es algo necesario hoy en día, y el ser futbolista no lo excluye. Además a la hora de tomar esa decisión también me influyó el hecho de que la carrera de futbolista es muy corta, se te acaba con 33-35 años, y a partir de entonces necesitas de una profesión a la que dedicarte y poder vivir de ella.

Rodrigo Saiz
Sígueme en

Rodrigo Saiz

Estudiante de Historia y Periodismo. Me apasiona escribir, el fútbol, la fórmula uno y el motociclismo
Rodrigo Saiz
Sígueme en

Comments

comments