Empate sin historia

Empate sin historia

Tablas en el estadio de Gran Canaria entre Las Palmas y Villarreal, en un partido de emergencias por parte de ambos contendientes, el submarino porque llegaba al encuentro después de dos derrotas consecutivas, y los canariones porque van últimos en la clasificación y llegaban al mismo con Quique Setien como nuevo técnico después de la destitución de Paco Herrera.

Antecedentes
El Villarreal afrontaba el partido contra Las Palmas con el objetivo de volver a la senda del triunfo después de sus dos últimas derrotas en la liga. Marcelino todo y las bajas opto por hacer rotaciones en su once habitual, debido a que el equipo venia de disputar partido de Europa League entre semana. Así pues, y como ya es habitual en el técnico asturiano siguiendo apostando por su 4-4-2, pero introdujo alguna que otra variante en cuanto a nombres.
En la defensa debido a la sanción de Eric Bailly, aposto por Bonera para ocupar el puesto de central, descartando la opción de poner a Mario, y dar entrada a Rukavina en el lateral. En el medio del campo finalmente pudo contar con el capitán Bruno, que había sido duda hasta última hora. En esta parcela del campo fue donde más novedades introdujo, ya que junto al capitán dio entrada también a Jonathan dos Santos, dejando en el banquillo a Manu Trigueros, y Pina, y en el ataque dio un merecido descanso a Soldado que debido a las lesiones, hasta la fecha lo había jugado todo, y dio entrada al también dudoso hasta última hora Bakambu, al cual acompañaba Denis Suarez, pero más que como delantero, este actuó como media punta, para enlazar en centro del campo con la delantera, con lo cual solo jugo con un delantero puro.

Análisis
El partido se puede resumir por parte de ambos conjuntos, diciendo que antes de querer ganar, no querían perder.
La Palmas salió al terreno de juego con muchas precauciones, con todo el equipo en su mitad de su terreno de juego, y dejando todas sus opciones de inquietar la portería grogueta, a alguna jugada a balón parado, como faltas o saques de esquina, porque contras no pudo hacer muchas, ya que la disposición táctica del submarino no se lo permitía.
Por su parte el Villarreal como ya nos tiene acostumbrados, muy ordenado en el campo, y con todos sus jugadores sabiendo a la perfección cuál era su papel. La idea del cuerpo técnico del Villarreal no era mala, porque sabedores que Las Palmas se cerraría en su propio campo, intento abrir bien este con Samu Castillejo y Nahuel, dejando liberado a Denis Suarez para la creación, y hacerle llegar pelotas en buenas condiciones a Bakambu.
El partido fue de pocas ocasiones para ambos equipos, mucho juego en el centro del campo y muy poco en las áreas. Mucho respecto se tuvieron ambos conjuntos, y más que ir a buscar la victoria decididamente, se dedicaron a controlar e intentar tener más posesión que el equipo rival, pero una posesión que no servía de mucho puesto que las misma no se traducía en ocasiones de gol.
La segunda parte continuo con la misma tónica, ambos conjuntos más que buscar el acierto propio, esperaban el error del rival. El submarino transcurridos los primeros minutos de este tiempo adelantó líneas, para intentar crear alguna ocasión de gol, y visto que Bakambu era un islote en la delantera al que no le llegaban pelotas, y las pocas que le llegaban se las jugaba el solo contra toda la defensa, apostó por dar entrada a Soldado, con la idea de hacer un juego más directo, y aprovechar una de las cualidades del delantero, que no es otra que aguantar la pelota y jugar de espaladas a la portería, a la espera de la llegada de hombres de segunda línea. Este cambio animó al Villareal que a partir de ese momento generó más sensación de peligro, y dispuso de alguna que otra ocasión para conseguirlo.
Las Palmas vio entonces su oportunidad, y ya con más espacios en el terreno de juego, provocados por el transcurso del partido, y el desgaste físico del equipo groguet, recordemos que venía de jugar partido de Europa League entre semana, se animó a tirar alguna contra que a punto estuvo de costarle un susto al submarino, de hecho Bonera evito el gol en un par de acciones, una en el primer tiempo, y otra en esta segunda mitad. Buen partido del central argentino que lamentablemente no pudo acabar por lesión, y fue sustituido por Rukavina, con lo cual Mario tuvo que ocupar el puesto de central.
Y el partido siguió por esos cauces hasta el final, en un querer y no poder por parte de ambos equipos.
Conclusiones finales
Como conclusión final podemos decir que el Villarreal frena su sangría de dos derrotas consecutivas en liga con un empate, un resultado que le sirve para mantenerse una jornada más en los puestos cabeceros de la liga, y a la espera de recuperar su mejor tono cuando vaya recuperando efectivos, que entre lesionados y sancionados Marcelino nunca ha podido tener a su disposición a toda la plantilla, y no nos olvidemos que el equipo groguet está disputando tres competiciones.

Imagen: http://www.lfp.es

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