FC Barcelona: que no se pierda la identidad

FC Barcelona: que no se pierda la identidad

En el fútbol no existen los ciclos infinitos ni los sistemas infalibles. La historia nos enseña que hasta los equipos que parecen imbatibles pierden y los sistemas que parecen infranqueables tienen sus puntos débiles; esto es lo bonito de este deporte. El sistema Barça que maravilló al mundo entero, que ganó todo y parecía imbatible no es la excepción. La clave de su éxito se debía a la filosofía de juego y a un sistema que fue plantado en el ADN futbolístico desde su formación en La Masía de los jugadores base, pero el inexorable paso del tiempo ha provocado el retiro y salida de jugadores claves en la ejecución de tan laureado sistema, sin que de la cantera surja alguien que reclame el puesto de los que se han ido.

Cuando de la cantera no surge quien tome el relevo de alguna posición específica, se busca quien lo haga en el mercado, apostando a su adaptación a un sistema de juego que exige ciertas condiciones de técnica y actitud. Pero la adaptación toma tiempo. Especialmente porque la zona de remodelación es la más importante del esquema de juego. La columna vertebral del equipo, la zona de creación: la línea media. Esperar que no se noten los cambios es como hacer reparaciones en la sala de banquetes a la hora de la fiesta y esperar no molestar a los invitados.

Si hacemos uso de memoria, recordaremos que en la primera temporada de Luis Enrique al frente del equipo blaugrana, los mandones de esta zona eran Xavi e Iniesta. Con el relevo de Rakitic, Rafinha y ocasionalmente Sergi Roberto; se conservó la esencia del equipo y por ende la inercia ganadora logrando el segundo triplete de la historia del club. Pero ya en la temporada pasada se notó la ausencia de alguien que sirviera de cómplice con “Don Andrés” en la medular. Aun así alcanzó para ganar Copa y Liga, pero se hizo evidente la necesidad de recambio sobre todo en la fase de la temporada cuando se definen los títulos. El equipo acusó el desgaste y terminó sin combustible en el tanque.

Xavi e Iniesta han sido durante cerca de una década los líderes en el centro del campo azulgrana.

Xavi e Iniesta han sido durante cerca de una década los líderes en el centro del campo azulgrana.

Todos conocemos las incorporaciones que el club hizo para esta temporada. Mismas que sumadas a la de Arda Turan deberían ser suficientes para apuntalar la zona creativa, pero no ha resultado así. Por el contrario parece ser que es la zona que más sufre en cada partido. Es notorio que cuando se encuentran o están los que se conectan, son capaces de desequilibrar, pero ante cualquier parpadeo se pierde la cohesión y el equipo se alarga tanto que llega a romperse la conexión entre líneas provocando un caos que nadie es capaz de controlar. Tan caótico es, que jugadores como Busquets que son sinónimo de balance y sobriedad, se contagian cometiendo errores inesperados por parte de ellos.

El motivo del mal funcionamiento puede deberse a muchas causas: la falta de un once titular, las excesivas rotaciones o simplemente la falta de adaptación de los refuerzos. Pero esto no es lo más alarmante. Da la impresión de que el equipo depende de la genialidad individual. Que en el afán de darles oportunidad a todos de mostrarse, se adapta el sistema a los jugadores y no los jugadores al sistema, causando esto que el equipo se desdibuje hasta ser irreconocible para quienes conocemos el sistema Barça y disfrutamos de él. Y digo alarmante porque cuando se olvida el sistema, se pierde la esencia que te da identidad y te hace diferente a los demás. Si pierdes esto, te conviertes en un equipo vulgar que es presa fácil de los rivales aunque tengas integrantes de nivel mundial. Cabe recordar que este equipo, la temporada pasada dio uno de sus mejores partidos en el Bernabéu sin Messi en el once titular, porque mantuvo su estilo y éste le sirvió para funcionar como equipo. El próximo domingo le espera un sinodal muy exigente en el Vicente Calderón, el Atlético de Madrid pondrá a prueba todas las líneas que conforman el esquema del equipo, lo que nos mostrará en qué nivel de competitividad está el cuadro culé.

El Barça se juega gran parte de la Liga el próximo domingo en el Vicente Calderón.

El Barça se juega gran parte de la Liga el próximo domingo en el Vicente Calderón.

Si el Barça es capaz de reagruparse y enderezar el rumbo tendrá posibilidades de aprovechar cualquier despiste de los rivales directos por La Liga. Y por qué no, soñar con la remontada en Champions ante el París Saint-Germain con su público apoyándolo en el Camp Nou. Pero esto sólo será posible si recupera su identidad y recupera los valores que lo llevaron a ser la envidia del mundo futbolístico.

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