Octavos para cerrar un gran año | La Firma

Octavos para cerrar un gran año | La Firma

Último partido del año vivido en Ipurúa, y para despedir a este 2016 que nos ha regalado una año más en primera y un inicio de la nueva temporada extraordinario, un partidazo frente a los del ‘Pitu’ Abelardo, con un 5-2 en la global y, como regalo, octavos.

Octavos, y con un sentido doble, ya que el Eibar ha alcanzado los octavos de final en la Copa del Rey y octavos como posición en la liga. Y qué regalos. Parece que los jugadores se han disfrazado de una leyenda nórdica para que, a día de hoy, puedan respirar tranquilos en ambas competiciones. Haciendo un repaso general, un balance de 6-5-5 (V-E-D), con 22 goles a favor y 20 en contra. Un balance bastante similar al del año pasado a estas alturas, que era de 5-6-5, con 19 goles a favor y 19 en contra.

Y aunque sea similiar, este año nos ha dejado mejores sensaciones, de cara al futuro, un futuro próximo como es la segunda vuelta. También en la copa, donde este año los armeros se midieron ante un primera división y supieron como manejar ambos partidos, mientras que el año pasado llegamos al partido de vuelta, frente a un segunda división, con un marcador en contra de 3-0. Está claro que la situación de este año es mucho más estable.

El estilo de Mendilibar

Hace dos años costó mucho pensar en alguien que pudira suplir el tremendo papel que había desenvuelto Gaizka Garitano en el Eibar. El anuncio de su marcha fue un duro golpe para todos los aficionados armeros, que no sabían quien podría tomar los mandos de su barco. La directiva confió en un hombre con experiencia y, como no, vasco; Jose Luís Mendilibar.

Y convenció, convenció mucho su llegada al banquillo de Ipurúa, con una excelente primera vuelta que rememoró las heroicidades de Gaizka. Pero como recordó en lo bueno al antiguo técnico, también lo hizo en lo malo. Mendilibar tampoco encontró una solución a la decadencia del equipo en la segunda vuelta. Una segunda vuelta nefasta que, por lo menos, no se acabó en los puestas de descenso.

Habrá sido la contiunidad del técnico, la fortaleza del vestuario o la competitividad de la plantilla con los nuevos fichajes de verano. Quien sabe, pero la estabilidad del cuadro armero y la seguridad que están demostrando esta temporada es digna de admiración. El Eibar se está asentando como uno de los clubes de Primera División, y nadie puede negar esto. Con una posición actualmente por encima de veteranos en primera, como el Espanyol o el Málaga; y por encima de clubes “supuestamente” superiores, como el Celta o Las Palmas. Sí, es pronto para hablar de superioridad, pero el Eibar también merece el reconocimiento que estos clubes reciben.

Inicio de ensueño

Cierto es que se debutó con una derrota en Riazor, frente al Deportivo de La Coruña, por 2-1. Un Dépor que aún conservaba a Lucas Pérez, y que remontó el partido. Un tropiezo nada más comenzar que se vió eclipsado por las dos victorias y el empate que lo precedieron.

También hay que decir que las dos victorias siguientes no fueron el más claro ejemplo de dominio. El partido en Ipurúa frente al Valencia estuvo rodeado de críticas para los chés, que desaprvecharon infinidad de ocasiones y perdieron los tres puntos tontamente. En el enceuntro frente al Granada, la suerte también se decantó del lado de los vascos, que consiguieron llevarse el partido con un gol de Sergi Enrich en el minuto 92. Cabe destacar que el primer gol del Eibar fue un despiste de Ochoa, pero los armeros estuvieron con uno menos desde el minuto 30. Una de cal, y otra de arena.

El empate cosechado ante el Sevilla de Sampaoli también fue un encuentro sin ritmo de partido, donde no hubo un claro dominio de ningún equipo y donde el Eibar acabó con dos hombres menos. Lo único positivo de este partido, el punto conseguido. Y, después de este empate, llegó la segunda derrota de la temporada, frente al Málaga. Los boquerones se cansaron de aplaudir a una promesa, a una joya como es En-Nesyri. El marroquí de 19 años le frenó los pies al Eibar en su visita a Andalucía.

Tras este tropiezo, los armeros se pusieron firmes y ganaron por 2-0 a la Real Sociedad en Ipurúa. Una victoria en la que los eibarreses querían reafirmarse como un equipo peligroso. Y el empate conseguido en el Bernabéu los catalogó como ello. Un empate, 1-1, en el que el Eibar se adelantó con un gol tempranero de Fran Rico y donde supieron cómo contrarrestar el ataque de los blancos. Como resultado de esto, la confianza le jugó una mala pasada al Eibar, que se relajó frente al Osasuna en Ipurúa. ¿Qué ocurrió? Batacazo en casa, 2-3 para los rojillos. Por lo menos Escalante firmó uno de los golazos de la liga en este encuentro.

Confianza, que buena puedes ser a veces y que mal nos puedes sentar otras tantas. Eibar-Espanyol, Cornellà-El Prat, el Eibar se va al descansó con una ventaja de 3 goles y dando un baño a los pericos. Peró ahí apareció. La confianza se apoderó de los de Mendilibar. ¿Resultado? 3-3. Nada más que decir.

Hagamos un cambio. Cambiemos los conceptos. Dejemos de lado la confianza y retomemos lo que nos ha traído hasta aquí. Retomemos la fe en nosotros mismos. Volvamos a ilusiopnar a Ipurúa. Y así lo hicieron. Se avecinaba un partido difícil, complicado, frente a un rival de renombre, el Villarreal. Y empezaron ganando los castellonenses, pero la fe salvo este partido, y los armeros remontaron un partido que parecía ya perdido. 2-1, y ya con 15 puntos a las espaldas. Pero esta ilusión fue eso, una ilusión. De repente aparecía la impotencia, de no poder marcar. La impotencia, de ver cómo un rival directo como Las Palmas se lleva un partido en el que no has parado de insitir, con un gol de penalti en el minuto 93. Impotencia, rabia, una mezcla de sensaciones.

Y llegaron los dos partidos en casa. Dos jornadas que podían ayudar mucho al sumar puntos. Y así fue. Victoria por 1-0 frente a un Europa League, el Celta de Vigo; y por 3-1 frente al Real Betis, aunqe esta última victoria más discutida, por la tempranera expulsión de Piccini. El caso es que el Eibar seguía sumando, a lo grande, y parecía no tener freno, más aún después de vencer, en Copa, al Sproting. 1-2 en El Molinón. Dos goles fuera de casa que dan mucha seguridad. Pero se presentaron los leones en el camino de los armeros, y les dieron tres ‘zarpazos’. No se le da bien a los eibarreses San Mamés, y este año se volvieron a ir de Bilbao con las manos vacías. 3-1, con dos felinos como Williams y Muniaín altamente inspirados.

Y, al parecer, al Eibar no se le dan bien los recién ascendidos. Empate a ceros frente al Alavés, donde los albiazules plantaron una defesna impenetrable. A pesar de la insistencia de los armeros, la portería de Pacheco quedó a cero ese día. En cuanto al Leganés, fue el Eibar quien rescató un punto en el Butarque, con un gol de Bebé acercándose al minuto 80. 2 puntos de 9 posibles frente a los ascendidos este año. Mucha garra. Y, para cerrar el año, los armeros se despidieron de Ipurúa con victoria por 3-1 fente al Sporting de Gijón. No podríamos poner broche de oro a este año, pero un broche de plata tampoco estaría de más.

Juan Nicolás Castro

Juan Nicolás Castro

Estudiante de 4° ESO, redactor gallego sobre la Sociedad Deportiva Eibar, el Deportivo de La Coruña y el RCD Espanyol. Informando desde los 14 años ;)
Juan Nicolás Castro

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