Paco Herrera: hasta luego

Paco Herrera: hasta luego

Seríamos injustos con el entrenador más grande que han conocido las generaciones más jóvenes de aficionados de la Unión Deportiva si nos quedásemos estancados analizando lo relativo a los últimos días de Paco Herrera en el club. Pasaremos página, pero que sepa todo el mundo del fútbol que las que escribiste quedarán para siempre enmarcadas en la historia de la Unión Deportiva Las Palmas. Y en nuestros corazones.

No llegaste en el mejor momento: 

Paco Herrera recién llegado a Gran Canaria

Paco Herrera recién llegado a Gran Canaria

Nos estábamos levantando de un duro varapalo cuando nos dijeron que serías el nuevo entrenador del equipo. Que eras el elegido para un proyecto cuya meta se decía a regañadientes tras el portazo de varios pilares de la plantilla que rozó la gloria. Se marcharon Apoño, Masoud, Aranda, Deivid, Barbosa… Pero llegaste tú. ¿Por qué no íbamos a confiar en ti? Habías estado como ayudante de Benítez en el milagro de Estambul y, además, ya conocías el camino: lo habías recorrido con el Celta. Necesitados de ilusión, nos secamos las lágrimas y empezamos a perseguirte por Tunte, Maspalomas y Siete Palmas… Y nos ilusionaste. Nos presentaste un equipo que se gustó ante rivales inferiores de la isla, que ganó la Copa Mahou con solvencia y que acribilló a un equipo portugués, el Marítimo de Funchal, que a la postre sería subcampeón de la Copa de la Liga de Portugal eliminando al Oporto en semifinales. La carta de presentación era inmejorable. Pudiste esperar otra llamada, pero preferiste ayudarnos a cambiar nuestra historia. Muchas gracias, porque nosotros nos levantamos solos pero tú y tu plantilla nos devolvieron las fuerzas para soñar.

Y nos dimos la mano para luchar juntos. En esas el equipo viajó a Tenerife encaramado en lo más alto de la tabla, pero allí llegó nuestra primera derrota. Entonces, te buscaste dos enemigas: la historia y la estadística, pues ya no se recordaba el último entrenador que tras perder el primer derbi canario consiguió completar la temporada y, además, ningún equipo canario había logrado el ascenso a Primera División tras perder algún derbi en la temporada. Pero, ¿qué más daban la historia y la estadística si nosotros estábamos más unidos que nunca? Lejos de amilanarnos, seguimos peleando y dejando atrás a un transatlántico de la categoría como el Real Betis.

Pero no fue fácil: 

Paco Herrera saluda a la afición del Celta

Paco Herrera saluda a la afición del Celta

El buen nivel ofrecido en liga regular se prolongó también en Copa del Rey, lo que nos llevó a enfrentarnos en dieciseisavos del torneo a un conjunto de Primera. El bombo quiso que el rival fuese el Celta de Vigo. En la ida les plantamos cara sin complejos, y en la vuelta sucumbimos. Pero en esta eliminatoria lo que pudimos ver en primera persona fue la gran admiración que se tenía a Paco Herrera en un estadio clásico del fútbol español como Balaídos. Y todos los que en ese momento no entendieron cómo podían quererte tanto en Vigo, ahora ya lo comprenden. 

Paco Herrera, en mitad de un entrenamiento

Paco Herrera, en mitad de un entrenamiento

La pelota siguió rodando y llegaron las vacas flacas. Aguantamos como pudimos el sprint de un Betis reforzado y la regularidad de Sporting y Girona, hasta que un patinazo en Leganés nos alejó del ascenso directo. Entonces tú cogiste el micrófono para decirnos lo que nosotros no queríamos escuchar: se acabó el ascenso directo. Aquel día muchos se enfadaron contigo. Tú podías habernos dicho que lo íbamos a pelear hasta el final y que aún podíamos, pero preferiste ser sincero. Muchas gracias por decir la verdad cuando hacía falta. Un mes para mentalizarnos de que nos jugaríamos la vida en el PlayOff, como los dos años anteriores. Un mes para reunir fuerzas para lograr el objetivo. Un mes en el que nuestro equipo no volvió a ceder puntos, consiguiendo así el récord histórico de puntuación del club en la categoría: la friolera de 78 puntos que tan sólo valieron para conseguir de forma holgada la cuarta posición.

Y entonces, te hiciste eterno en Gran Canaria:

Primer rival, el Real Valladolid. Mandaste a los nuestros a salir a un empapado Zorrilla sin ningún respeto a nada. En quince minutos hicimos méritos para encarrilar la eliminatoria, pero los pucelanos supieron rehacerse para traer un 1-1 al Estadio de Gran Canaria. De nuevo, nuestra Unión Deportiva (también tuya) supo comandar el partido los 90 minutos para pasar a la final de forma autoritaria en el césped, aunque no en el electrónico (0-0).

Sin tiempo para saborearlo, nos tocó ir a Zaragoza. Habíamos ido unas semanas antes y sin nada en juego derrotamos con relativa comodidad a un conjunto maño que se jugaba toda su temporada. Ello, sumado a los 17 puntos aventajados en la liga regular nos hacían ser optimistas. Encima llega el gol de Jonathan Viera a los 19 minutos: todo iba viento en popa. Pero zaska, zaska y zaska, un 3-1 que daba un terrible mazazo a una isla que no podía creer que iba a volver a quedarse a las puertas. Y como no podíamos creerlo, simplemente no lo hicimos. Nos ataviamos las bufandas amarillas y cientos de aficionados incondicionales fuimos al aeropuerto en la madrugada de un día laboral a recordarle a la plantilla que sólo quedaban tres días y no había tiempo para lamentar errores. Y entre todo el barullo tú nos pediste silencio, ibas a hablar. Cuando la terminal de llegadas del aeropuerto de Gran Canaria estaba en paz, pronunciaste las diez palabras que jamás olvidaremos ninguno de los que vivimos este histórico ascenso: “El domingo después del partido, os espero en la guagua”. Pudiste callarte, pero preferiste responder a nuestro aliento. Muchas gracias por estar siempre a la altura.

Paco Herrera tras lograr el ascenso a Primera División con la Unión Deportiva Las Palmas

Paco Herrera tras lograr el ascenso a Primera División con la Unión Deportiva Las Palmas

Llegó el día soñado. Ese día tu promesa se hizo realidad. En ningún momento nos planteamos que la incumplieses, nunca nos diste razón para ello. Todos juntos remontamos la eliminatoria y volvimos a la que durante tantos años fue nuestra casa: la élite del fútbol nacional. Probablemente tú no tuviste nada que ver en que la chilena de Aythami cayera milagrosamente en la posición de un Araujo que, con más épica que belleza, mandó el balón a la red… Pero muchas gracias, porque la gran victoria que todos vieron se compuso de infinidad de pequeñas victorias que sólo nosotros conocemos. Y en esas sí tuviste mucho que ver.

Mil gracias y mil disculpas:

Rueda de Prensa de despedida de Paco Herrera

Rueda de Prensa de despedida de Paco Herrera

Desde entonces las cosas se han sucedido sin que nos diéramos cuenta en los casi cuatro meses que separaron el día que nos llevaste a la gloria del día que llegó tu injusto cese. Fichajes, lesiones duraderas, hongos en el césped… Y, en cuanto a lo deportivo, muy buenas sensaciones. Un cambio de sistema que funcionó y un equipo que siempre (menos en Getafe) plantó cara pero que no se reflejó en el casillero de puntos. Tú pudiste venir y dejarte la piel haciendo tu trabajo, pero preferiste ir más alla: preferiste convertirte en uno de los nuestros, en un canarión más. Por ello, mil gracias. Y mil disculpas porque no tenemos tiempo para mirar atrás, tenemos que continuar el camino que empezaste, discúlpanos porque no tenemos suficientes manos para la ensordecedora ovación que mereces.

No explicaré la destitución porque aún no encuentro las palabras, ni escribiré sobre mi opinión al respecto porque no es lo apropiado en un agradecimiento. Creo que será suficiente con compartir cómo me imagino que será una conversación entre un pequeño y su abuelo dentro de algunas décadas:

-Abuelo, Las Palmas no siempre peleaba por ganar la Liga, ¿verdad?

+No hijo, hubo una época en la que incluso jugamos en Segunda División.

-Anda, ¿y quién fue el que nos llevó a Primera?

+Fue Paco Herrera, ¡al final nos vimos en la guagua!

-Ahh, ¿Y fue él quien nos llevó a Champions?

+No, cariño. Pero porque no le dejaron tiempo…

No sabemos cuál será tu futuro profesional, pero si mañana hay un club que decide contar con tus servicios, no solo se llevará a un gran técnico sino que contratará contigo a miles de seguidores amarillos que te seguirán donde vayas. Cuando empecé a escribir, se me ocurrió que el título fuese ‘hasta luego’ porque en ningún caso me planteaba un adiós. Una vez escrito, tampoco es un hasta luego. La palabra es bienvenido.

“Paco Herrera: bienvenido, porque aquí tendrás siempre tu casa”

Paco Herrera, eterno en la Unión Deportiva

Paco Herrera, eterno en la Unión Deportiva

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