FC Barcelona vs Atlético de Madrid: choque de dos estilos

FC Barcelona vs Atlético de Madrid: choque de dos estilos

Cuando se citan en el campo dos equipos con el protagonismo de culés y colchoneros, siempre existe la expectativa de ver quién logrará inclinar la balanza a su favor  y qué será el factor que lo haga: La genialidad individual o el desempeño colectivo. Y los dos cuentan  con elementos suficientes para conseguir el objetivo, solo quedaba por ver la forma y manera. Ya que como conocidos íntimos saben cómo interpreta el juego uno y otro.

En un duelo de estas dimensiones todo incide. El esfuerzo colectivo, la habilidad individual, y la aplicación de los automatismos entrenados durante la semana en base al rival de turno. La complicidad que se logra a través de la práctica ayuda a la hora de buscar fisuras en el sistema rival. Hay que aunar los descartes por lesión de cualquiera de los dos para que se condicione la alineación y se eche mano de los elementos disponibles para el duelo.  Aunque el parado táctico sea muy similar, el método cambia considerablemente dependiendo de la inspiración momentánea de los protagonistas, que talentosos son, y mucho. Todo esto en espera de que los factores casualidad-causalidad funcionen a favor de quien mejor se aplique en su sistema. Y en este sentido, la idea es la misma, pero la estrategia muy diferente. Es decir, se busca lo mismo, pero no de la misma forma. Los ingredientes estaban para que el espectáculo fuera digno de apreciarse y de alguna manera correspondió a la expectativa aunque el resultado no dejara contenta a ninguna de las aficiones. Sobre todo porque no se aprovechó la oportunidad de acortar distancias  del rival directo –El Real Madrid-  en la disputa del título de liga que había pinchado en casa ante el Villarreal.

Barça y Atlético empataron con dos estilos muy diferentes. Imagen: Pep Morata - mundodeportivo.com.

Barça y Atlético empataron con dos estilos muy diferentes. Imagen: Pep Morata – mundodeportivo.com.

Atlético de Madrid: El equipo del ʽCholoʼ Simeone consciente de que salir a jugar abierto en el Camp Nou ante el Barça es un atrevimiento que puede pasar factura, no se salió del guión que le ha funcionado en contra del equipo culé. Armado su equipo en base de la solidez defensiva, buscó aprovechar cualquier recuperación de balón, forzada o no, para salir en tromba hacia la meta rival. Para esto, pobló su zona con dos líneas que sirvieran de bloque al esperado asedio contrario. Con los volantes prestos a cualquier enroque defensivo que  sirviera de apoyo a los zagueros que jugaban por momentos a diez metros de su portería. La labor de Gabi, Koke y Saúl era conectar con sus delanteros en la primera oportunidad, pero de ser necesario darle circulación a la bola hasta encontrar a quien mejor estuviera posicionado. Y más de una ocasión, no fueron ni Griezmann, ni Gameiro o Carrasco los que desdoblaban a la ofensiva, sino los laterales Juanfran o Filipe Luis. Aunque pasó momentos de apuro, sobre todo cuando Messi estaba en el campo. La cuña formada por los elementos colchoneros dio muestra de su buen manejo del balón y solvencia al buscar salida controlada a pesar del entramado que se formaba en la zona de disputa, para llegar en más de una ocasión con peligro a la meta de los locales. Como recompensa a su empeño, llegó el gol de la igualada al minuto 59ʹ ante una falta de concentración de Piqué, aunado a un infortunado resbalón de Mascherano que  dejó perfilado a Ángel Correa solo ante Ter Stegen lo cual no desaprovechó el mediapunta argentino que había entrado de cambio en el segundo tiempo.

FC Barcelona: Volvió a chocar el equipo de Luis Enrique contra la pared que le puso el Atlético de Madrid. Aunque la posesión fue en su mayor parte del conjunto blaugrana, esta vez Iniesta, Rakitic y Busquets no pudieron, encontrar los espacios entre líneas para poner a los delanteros con ventaja y de cara a la meta de Oblak. Con su línea defensiva a 40 metros de su meta y los dos equipos jugando por ratos prolongados en los linderos del área rojiblanca, ni siquiera Messi fue capaz de descongestionar a base de regates o pases largos a la espalda de los defensas contrarios.  La saturación de elementos en zona reducida, obligó a los jugadores barcelonistas a abusar del pase lateral o retrasado al no encontrar fracturas en defensa a pesar de que tanto Alba como S. Roberto aparecían constantemente por las bandas para servir de apoyo. Las oportunas coberturas de los colchoneros, evitaron que tanto Suárez como Neymar lograran pisar el área cómodos, y cuando el partido se abrió, no llegaban los volantes ni laterales al apoyo para crear mayoría en la transición a la ofensiva. Dio la impresión que el Barça no contó con esa circulación de balón entre líneas que le hace letal. Aunque habría que dar mérito al trabajo de los defensas colchoneros que no dejaron a los delanteros culés quedar uno contra uno ni llegar con superioridad numérica.

Los momentos clave del partido fueron los cambios forzados de Busquets y Messi. El primero por cansancio debido a una gripe, y el segundo por una lesión en el aductor. Sobre todo porque en ese lapso pareció reinar algo de confusión en el cuadro de Luis Enrique lo que aprovechó el Atlético para igualar el marcador. El gol de Rakitic al final del primer tiempo prometía hacer que el partido se abriera, pero el tanto de Correa le volvió la dinámica ríspida al encuentro. Aunque por momentos el equipo rojiblanco vislumbró la posibilidad de hacerse de los tres puntos, tan pronto el Barça se reencontró en el planteamiento, se volvió a jugar en la parte del terreno de su rival.

El partido cambió completamente cuando Luis Enrique tuvo que cambiar a Messi y Busquets. Imagen: Pere Puntí - mundodeportivo.com.

El partido cambió completamente cuando Luis Enrique tuvo que cambiar a Messi y Busquets. Imagen: Pere Puntí – mundodeportivo.com.

Como conclusión nos queda la sensación de que si el Atlético se decidiera a en vez de esperar el error del rival, propusiera un poco más, sus posibilidades de triunfo se incrementarían. Porque cuando se decidió a cambiar el resultado, dio muestras de capacidad y desequilibrio. Quizás en futuras contiendas sea más propositivo en bien del espectáculo y de sus seguidores. El Barça por su parte sigue careciendo de alternativas para enfrentar a los equipos que se le encierran y esa es una tarea pendiente para cuerpo técnico y jugadores. De alguna manera se ha vuelto predecible cuando los espacios se reducen y le urge buscar alternativas al pase filtrado o la pared en el área que si no se consiguen, deja vulnerable a una defensa que deja mucho espacio al rival, al jugar a 40 metros de su valla. Salir con balón controlado no sirve si no hay sorpresa en la transición defensa-ataque, ni la posesión si no hay desequilibrio.

Seguramente estos dos equipos serán protagonistas en la disputa de los títulos locales y continentales, porque dieron muestras de calidad y mística futbolera. Cada uno con su estilo, cada uno con su manera de buscar la fórmula ganadora. Y también seguramente, los dos darán más de alguna alegría a su fanaticada.

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