Mientras llega la derrota

Mientras llega la derrota

Los de Zidane no pierden desde el pasado mes de abril, acumulando ya una racha de 29 partidos, la tercera mejor racha del club blanco de siempre. Ningún otro entrenador en la historia de la liga española y en los primeros cuarenta y cinco partidos, ha tenido mejores números que el francés. Sólo dos derrotas.

Los ecos del derbi continúan, y casi ninguno positivo para los blancos vistos y oídos a la mayoría de medios de comunicación. Y habiendo vencido claramente. Nada nuevo bajo este sol periodístico patrio. Estadísticamente es más que evidente que el Real está un partido más cerca de la siguiente derrota, que ésta llegará, seguro, en deporte nadie gana eternamente, ni siquiera el Real. Pero claro, aun siendo esto tan cierto como que mañana saldrá el sol, no dejan de sorprender la repetición de algunos mantras. Zidane y su flor. Cristiano está en decadencia. Bale no defiende. La crisis (eterna) de resultados del Real aun siendo líder. No se puede descartar al Atleti del Cholo estando a sólo nueve puntos pero sí al Manchester que dirige un pérfido portugués que está ya a un mundo de la cabeza de la Premier, ¡a nueve puntos! Podría seguir pero ya se hacen una idea.

Sin querer ser injusto con los demás, he de detenerme en dos protagonistas. A los que se les niega diariamente el pan y la sal. El primero Zidane, Zinedine Zidane. En once meses y dos semanas se ha dicho casi todo de él. Y muy poco bueno a pesar de haber ganado la Champions y la Supercopa de Europa. Debutó siendo el entrenador que no pudo ganar a La Roda y hoy no pasa de ser nada más que otra marioneta en manos de Florentino (¡Hola Gerard!). Es admirable la cantidad de conspiraciones judeo masónicas y antideportivas que lidera el mandatario blanco, quedándole tiempo incluso para pasarse a fichar y mandar por su empresa los días de diario y alinear y dirigir al equipo blanco los fines de semana.

Según nos cuentan el presidente Pérez impone al preparador francés a la BBC todos los sábados y miércoles, a James sólo algunos domingos (autopista colombiana mediante) y le prohíbe alinear a los jugadores españoles la mayoría de los martes. Incluso Lopetegui le tiene que hacer favores al Zidane que aunque ya tenga el carnet, Relaño dixit, pero no se puede decir que ya sea entrenador y no un simple parapeto presidencial, vía Jémez. Poco importa la verdad y sí y mucho, todo lo demás, sea espurio o no. Se dice que pasaba por allí, que no tiene nivel para entrenar al Real o a algún equipo grande a pesar de haber superado la racha de imbatibilidad de uno que sí vale como Pep. Que no rota cuando sí lo hace o que no es capaz de sentar a los pesos pesados cuando el sábado, sin ir más lejos, Benzema y Ramos calentaron (y bien) el banquillo.

Parece que está prohibido decir que el francés ganó al Cholo tanto táctica como en la alineación titular como fue exactamente lo que ocurrió. El 4-2-3-1 desarboló por completo a los colchoneros, empeñados en (intentar sin éxito) ahogar casi en exclusiva a Modric pero dejaron libre a Isco y a Bale, que juntos movieron al equipo con la inestimable ayuda de Marcelo. Tan inesperado fue que Simeone apenas encontró soluciones más allá de meter a dos delanteros, tan sin ideas que incluso se dejó un cambio sin usar. Mientras Zidane acertó con el planteamiento, los cambios y con el once, el preparador argentino naufragó alineando a Torres y a Savic en detrimento de Gameiro y de Giménez, siendo además el jugador uruguayo el (sorprendente) descarte.

Zidane está demostrando con sus muchos aciertos y pocos errores una gran gestión del vestuario, manteniendo a toda la plantilla activada, con datos curiosos como que Isco, Asensio y Modric llevan prácticamente los mismos minutos en el medio así como Benzema y Morata entre los delanteros. Obviamente que algunos no juegan todos los minutos que quisieran pero la temporada se prevé larga, con más de sesenta partidos así que entre rotaciones, lesiones y sanciones todos tendrán su oportunidad. Especialmente difícil está siendo el apartado lesiones, que la mayoría sean traumáticas (golpes, lesiones óseas) y no musculares, es más achacable al infortunio que a una mala preparación física. Con una media esta temporada de hasta cuatro titulares fuera del once, ha sabido el francés tanto acertar con los jugadores de recambio como adaptar los sistemas tácticos. Si no se llamara Zidane tendría mucha mejor prensa. Si en vez de al Real entrenara a cualquier otro equipo, se le reconocerían sus méritos. Es más que evidente que la derrota llegará pero no lo debe ser menos, el gran trabajo que está haciendo Zidane hasta el día de hoy.

El segundo protagonista CristianoCristiano Ronaldo. En su peor temporada lleva acumulados diez goles y cuatro asistencias en 13 partidos jugados. Cierto es que ahora juega más de nueve, que se le ve menos participativo y con peor puntería pero no se debe olvidar que apenas pudo hacer pretemporada por lesión y que estamos todavía en noviembre. La sucesión en el trono está más que garantizada con un majestuoso jugador como Gareth Bale, asumiendo que es muy complicado que pueda alcanzar los extraordinarios guarismos goleadores del jugador portugués, así que a día de hoy, Cristiano sigue siendo el rey. Es difícil aseverar si podrá mantener su nivel hasta 2021, año en el que finaliza su recién renovado contrato, sólo el tiempo lo dirá pero albergo la sospecha de que el portugués sabrá salir cuando toque, con menos ruido mediático y con un coste económico muy inferior que tuvo el hoy (felizmente) portero del Oporto.

A Cristiano se le ataca desde el día que aterrizó en Madrid. Incluso se ha llegado a decir para hacerle de menos y como crítica despectiva que sólo mete goles. Claro, sirvan como ejemplos, y hasta el día de hoy, suma 375 goles en 361 partidos y ha marcado al menos un hat-trick a 19 de los 34 equipos a los que se enfrentado en liga. Alucinante. Que no aparece en los partidos importantes aun siendo por citar un dato reciente, el máximo goleador en la historia de los derbis. Está a dos goles de llegar a los 100 goles en Europa, y a los 500 goles en toda su carrera. Salvaje. No se le conocen escándalos, está al corriente de pago con Hacienda y según la revista Forbes, es el deportista que más dinero dona del mundo. Pero todo lo anterior no es suficiente. Pero quizá lo más sangrante es la doble vara de medir que se usa con él.

Del derbi del pasado sábado se escribe y se habla más del cómo celebró los goles que de sus tres goles, a pesar de ser el único jugador en la historia en marcar dos hat-trick en el Calderón. El triplete del sábado ha sido perfecto para seguir haciéndole de menos como jugador, claro, los marcó de falta, de penalti a Oblak y al primer toque en área pequeña. ¡Qué fácil! No es novedad ya que no se le reconocen a Cristiano ni goles importantes ni ninguna celebración sin chulería, ni una en la que el portugués haya podido ser respetuoso con el rival. Que se comparen sus celebraciones con aquella de Neymar en la que mentaba a la profesión de la madre de los valencianistas de la grada (que por supuesto quedó impune), es simplemente una más. Es el cajón de sastre ideal para esconder por enésima vez los cánticos de ‘Ese portugués…’ para que pasen desapercibidos e impunes. Para él, estos cánticos, van en el sueldo.

Es claro que Cristiano es uno de mis jugadores favoritos, que me gusta, eso sí, no en el sentido del calificativo de dudosísimo gusto con el que le menospreció Koke este sábado. El problema no sólo es que Cristiano ni siquiera puede tener la orientación sexual que desee, como si importara fuera ésta cual fuera, vistas las chanzas de algunos periodistas con su amigo marroquí. Del affaire del sábado (no Koke, no es lo que parece) el foco mediático se ha puesto más en la contestación pecuniaria del jugador portugués y no en el denigrante insulto de Koke, que por supuesto (también) quedará impune. Impresionante. Desde muchos púlpitos mediáticos se pide que esto debe quedar en el campo, pero la vergüenza llega hasta el punto de que un director de un diario que hace ouijas (¡hola Alfredo!), y en un vericueto torticero de lo acaecido en el derbi, y que convierte en halago a la propia estupidez humana, dice que Cristiano del que más debe cuidarse, es de él mismo, y deja sin mácula ni reproche algunos a el insultante. Como ven este insulto sexualmente despectivo de Koke es el nuevo ‘mucho morro’ para el madridismo. Toca callar otra vez. Encima para Cristiano, y ya ven que sólo en su caso y a los hechos me remito, todos estos insultos, deben ir incluidos en su millonario sueldo y los debe soportar sin queja alguna. Cosas veredes, amigo Sancho.

Tomás J. Rubio

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Nunca pertenecería a un club que admitiera como socio a alguien como yo.
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