VIAJANDO AL FUTURO: UN BARÇA SIN VALDÉS

Como si de una broma pesada se tratara, la jornada de amistosos internacionales se ha llevado varias víctimas colaterales en Madrid y Barça. Si primero fue Khedira, con Alemania, ahora le tocó el turno al Barcelona con Valdés. En el minuto 76 el portero catalán se fue al suelo dolorido y en el estómago de todos los culés se encogió algo. El amistoso contra los “bafana-bafana“ supuso un adelanto de los que los seguidores barcelonistas esperan este verano: despedirse de Víctor Valdés.

Bajas en los dos extremos: ataque y meta

Al margen del surrealista partido jugado por La Roja (al cambiar al portero culé por Reina habiéndose hecho ya todos los cambios posibles), el precio pagado fue excesivo para un Barcelona en plena crisis tras la lesión de Messi. Las ocho semanas del argentino se agravan tras saber que el portero internacional acompañará a Leo en la enfermería. El cerrojo y el ataque azulgrana sufren un revés de altura, que les obligará a pasar en la grada más tiempo del que ambos están acostumbrados.

Opciones son soluciones

Dos pesos pesados fuera del equipo más de un mes

Dos pesos pesados fuera del equipo más de un mes

El ataque no lo notará tanto como la portería barcelonista, con muchas opciones para la punta de lanza del Tata. Neymar, Cesc, Alexis o Pedro esperan su oportunidad ante los rivales que Messi dejará vivos por culpa de la rotura de su bíceps femoral. Cualquiera de las opciones utilizada puede ser interesante para cuadrar el equipo azulgrana de cara a los encuentros que se vienen. Veremos si se nota la ausencia del mayor goleador de la historia del Barça.

En la portería, por el contrario, será más complicado encontrar acomodo. En los encuentros en los que ha sido necesario, Pinto ha cumplido, eso está claro, pero nunca ha tenido que suplir durante tantas jornadas a Valdés, hecho que genera dudas a los más escépticos.

Decisiones comprometidas

Se llega a esta situación tras conocer el pasado curso que Víctor Valdés no renovará más con el FC Barcelona, finalizando así su contrato en junio de 2014. Muchas voces se oyeron ya a favor de vender al uno del Barça para así poder incorporar a un portero de garantías y con futuro a medio-largo plazo en el club. Por el contrario, tanto dirección deportiva como el jugador pactaron su salida tras la finalización del contrato el próximo verano y zanjaron así las especulaciones para incorporar un nuevo portero. Reviven pues las opiniones partidarias de buscar un meta capaz para la portería en caso de lesión (como es el caso) o bajo rendimiento (que tal y como iba la cosa, no parecía posible).

El mercado, dormido: enero es impensable

Lo que está bastante claro es que si no se ha fichado ya, la inclusión de un guardameta en los planes a corto plazo de la secretaría técnica culé es muy poco probable, por varias razones de peso:

El precio; pues en enero, todo se paga más caro. Las arcas no relucen lo que debieran como para poder echar el resto a estas alturas por un ter Stegen (titular en el Borussia M´gladbach) o un Reina (que está teniendo un gran rendimiento en el Napoli). Hay más opciones (Moyà, Guaita…), pero todas con un precio superior que al de verano

La cantera; es más probable, aunque a más largo plazo, con opciones como Oier, relevo natural de Pinto si hubiese eventualidades y con un Masip al hilo de lo que suceda en el primer equipo. Ojito con Ortolà también, que apunta alto y puede entrar en los planes de futuro del Barcelona (aunque a más largo plazo).

Zubizarreta; que quedaría retratado. Después de firmar su renovación, Andoni sufriría un revés importante si se fichara a un portero mucho más caro en enero por un descuido en verano y una lesión en el mes de noviembre.

Todos al Delorean

Como en la película de Michael J. Fox, todos montaremos en el Delorean para viajar al futuro y poder ver lo que sería este Barça sin un Valdés que se ha ido haciendo más imprescindible desde su declaración de intenciones. Aunque en este caso no haya un portero que le sustituya como será cuando al fin marche a otro destino diferente al Camp Nou, podremos hacernos una idea. Pocos porteros son capaces de mantenerse en tensión como él lo hace. Veremos un Barça un poco más miedoso atrás, seguro, a pesar de los buenos reflejos de Pinto. Veremos un Barça sin la pieza que empieza el juego. Se pierde al guía, al que observa y actúa solo cuando debe. Se pierde ocho semanas, pero templemos los nervios: Víctor volverá… por un tiempo.

 

Miguel Á. Ruiz
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Miguel Á. Ruiz

Director de F9 internacional y redactor de F9. Aficionado al fútbol nacional e internacional, retro y actual. Muy de Garrincha, Cruyff y Baggio. Crecí al ritmo de Guardiola, Deco y Xavi. Adoro a Raúl y a Ronaldinho. Tengo suerte de ser testigo de la época de Messi y Cristiano.
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