Primera victoria del Getafe en LA LIGA 1|2|3

Primera victoria del Getafe en LA LIGA 1|2|3

EL Getafe no ganaba en su estadio, con su gente desde Enero del 2016 nueve meses y un día concretamente.

Ambiente de puro fútbol  en las horas previas al encuentro. Aficiones de Getafe y Oviedo se congregaron antes del arranque de un choque que no arrancaría bien para los de Esnáider. Muchos cambios en el once con Guaita, Lacen o Pacheco en el banquillo y un doble pivote novedoso con Anton y Faurlín. Los azulones comenzaron intensos, presionando la salida de balón carbayona y con alguna internada por la izquierda de Rolf Feltscher hasta que, un balón parado con apenas diez minutos de juego, dejó helada a la grada.

La tensión en las gradas era evidente, ante los malos resultados cosechados por el equipo azulón al inicio de la temporada y su eliminación de la Copa del Rey. Algunos pitos en el arranque del primer tiempo y un gol de Torró hicieron visibles a los más de 700 aficionados del Oviedo que hacían una fiesta en las gradas.

Para empezar el Oviedo aprovechó el balón parado, la pasividad defensiva y la mirada de Alberto. Todo se juntó para que Lucas Torró rematara solo y adelantara a los suyos. Fue lo rescatable de un primer tiempo horrible en juego. Sobre todo por parte local, el que necesitaba irse arriba y que no fue capaz de meter al rival en su campo en ningún momento.

Hubo charla dura y contundente en el descanso. El Getafe no podía seguir así y el segundo tiempo fue otro mundo. Apretó el Getafe de salida y acabó de agrandar su superioridad tras marcar el empate y con la salida de Lacen, un mundialista en Segunda. Otro futbolista de nivel superior, Jorge Molina, certificó la remontada con una delicatesen a pase de Álvaro Jiménez, otro de los destacados.

Y apareció Alberto. El meta, en la única llegada asturiana de la segunda parte sacó por bajo una a mano a Rocha. Y en el lado local, tanto va el cántaro a la fuente que, Jorge Molina, a centro de Álvaro Jiménez culminaría la remontada. Pero, en Getafe las cosas se hacen de la manera más complicada y, a falta de cinco minutos, Molinero vio la segunda amarilla y dejó a su equipo con diez el resto del encuentro.

Finalmente, explosión de júbilo en un Coliseum que ha tardado más de nueve meses en volver a ver a los suyos ganar y ven como los de Esnáider se colocan en mitad de la tabla con seis puntos. Por su parte, el Oviedo preocupa tras la segunda mitad y queda detrás de los azulones con cinco unidades.

Ya en rueda de prensa Juan Eduardo Esnáider analizo el encuentro:

Esnaider: “En algún momento debía cambiar la suerte”

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