20 Años sin el “Tarangu”

20 Años sin el “Tarangu”

Tal día como hoy, hace ya 20 años, fallecía en Asturias uno de los ciclistas más grandes que haya dado este país, y el artífice de la jornada más gloriosa de la historia del Tour de Francia. Se trata de José Manuel Fuente “El Tarangu”.

UN TALENTO INNATO

Si hay una palabra que realmente defina al Tarangu esa es inconformismo. Compitió contra dos de los más grandes de todos los tiempos, Felice Gimondi y Eddy Merckx, y aún así nunca renunció a intentar una victoria, jamás perdió una carrera por no ir a por ella. Este espíritu indomable, acompañado de unas dotes para la escalada excepcionales, le grajearon el apoyo incondicional de los tiffosi en el Giro de Italia, su carrera fetiche. En los 8 años que compitió en la élite, antes de que problemas de salud le obligaran a retirarse, logró dos victorias en la General de la Vuelta a España y podios en Giro y Tour.

MENTALIDAD DE CAMPEÓN

En torno a la figura de Fuente circulan numerosas historias, sucesos que parecen más propios de la leyenda o fruto del imaginario colectivo que reales. Uno de los mejores ejemplos puede ser un presunto pacto que ofreció a Eddy Merckx en el Giro, donde proponía al belga permitirle lograr el segundo puesto. De producirse, la sola idea de ofrecer al dominador de su época y a la postre mejor ciclista de la historia deja claro que Fuente era único ya no solo a nivel atlético, sino mental.

JOSÉ MANUEL FUENTE el TARANGU

Más adelante, en el Tour de 1973 sucedió lo contrario. La prensa hablaba de Luís Ocaña ofreciéndole el segundo puesto y la clasificación de la montaña más varias etapas, a cambio de no atacarle. La respuesta del Tarangu, con varios minutos perdidos debido a las etapas llanas de la primera semana, no tardó en llegar, y desde luego nunca llegó a aceptar tal propuesta, que probablemente se tomara como una ofensa. Es más, su reticencia a dar por perdida la carrera hizo posible LA ETAPA.

LA GESTA DE LES ORRES

Tour de Francia de 1973. Octava etapa, Meribel – Les Orres. 273 kilómetros en los que se ascenderían la Madelaine, la dupla Telegraphe-Galibier, el Izoard y les Orres. Luís Ocaña es líder del Tour de Francia. José Manuel Fuente, en su condición de escalador puro, ha perdido tiempo en las etapas de la primera semana que incluían pavés y grandes dosis de crono. Pero llegaba el terreno para que El Tarangu se reivindicara, la alta montaña. No valían los pactos, ni el conservadurismo, José Manuel Fuente quería ganar el Tour de Francia.

Imagen: plataformarecorridosciclistas.org

Imagen: plataformarecorridosciclistas.org

La etapa partió con poco ritmo, como la calma antes de la tormenta. La ascensión a la Madelaine no fue exigente, aún restaban demasiados kilómetros y dureza. Lo lógico era pensar que en el Galibier sucediera algo similar (en el ciclismo actual hubiera sido así con total seguridad). Pero entonces, en las rampas del Telegraphe, el Tarangu atacó. No una ni dos veces, muchas más, y sin girar el cuello cada 50 metros. Las crónicas dicen que hizo más de diez arrancadas. Ataques secos, verdaderos hachazos que solo Ocaña y Thevenet pueden aguantar.

Coronan Telegraphe, y por detrás llegan Zoetemelk, Van Impe,.. la flor y nata del pelotón que no puede con las arremetidas de un asturiano enrabietado. Al llegar a pie de Galibier hay un pequeño reagrupamiento: circulan en cabeza Fuente, Ocaña, Thevenet, López Carril, Petro Fuentes, Joop Zoetemelk y Regis Ovion. El resto del pelotón ya está a un mundo. En el Galibier, a 6 kilómetros de la cima, Fuente vuelve a atacar y solo un sufriente Ocaña es capaz de seguir sus arrancadas.

Fuente y Ocaña en solitario.

Fuente y Ocaña en solitario.

El dúo de españoles corona en solitario el Galibier y afronta el descenso, a partir de este punto Fuente ceja en sus arrancadas y deja que sea Ocaña quien marque el ritmo, nunca ha quedado si el Tarangu se pone a rueda por falta de fuerzas o para dejar la responsabilidad a Ocaña. Toda la ascensión al Izoard es afrontada de esta manera. En los últimos kilómetros del puerto, con una distancia abismal sobre el resto de perseguidores, Fuente sufre un pinchazo y Ocaña no se detiene, quiere la etapa, el liderato, y sentenciar el Tour, y no tendrá ningún tipo de concesión con sus rivales. A partir de aquí y hasta la meta en Les Orres, los españoles tendrán una persecución infernal y fraticida que concluiría con la victoria de Ocaña en la mejor etapa de todos los tiempos. El Tarangu llegaba a un minuto, y detrás de él, la nada. Los siguientes en llegar a meta fueron Mariano Martínez y Bernard Thevenet a siete minutos. El quinto sería Michel Perin a doce, y a continuación un grupo de ocho ciclistas liderados por Zoetemelk, que entraban 20 minutos después que Ocaña.

Ese día en Les Orres, el ciclismo vivió uno de sus momentos cumbre, con una carnicería sin precedentes al menos desde la célebre victoria de Charly Gaul en el Bondone, casi 20 años antes. Desde entonces, no ha habido ninguna etapa del Tour de Francia con diferencias y espectáculo comparables. Y todo ello, porque aquel día el Tarangu quería ganar el Tour.

Damián Martín

Damián Martín

Apasionado del ciclismo. Estudiante de Física en la ULL y de fagot en el conservatorio de Tenerife.
Damián Martín

Latest posts by Damián Martín (see all)

Comments

comments