Más contundencia defensiva y ofensiva

Más contundencia defensiva y ofensiva

El Villarreal acaba perdiendo el partido jugado en Mendizorroza contra el Alavés (2-1), un partido en el que claramente fue de menos a más en sus prestaciones, tanto defensivas como ofensivas. Los groguets mantienen la quinta plaza de la clasificación, pero ven como se acorta la ventaja con sus perseguidores, principalmente el Athletic.

Antecedentes

Decir que el submarino llegaba a este partido bastante mermado en cuanto a efectivos no es decir ninguna barbaridad, ni tampoco que sirva para poner una excusa a la derrota, pero es lo que hay y así hay que plasmarlo.

Hasta siete bajas acumulaba el conjunto de Escribá para afrontar este partido entre lesionados y sancionados. Asenjo, Cheryshev, Castillejo, Jonathan dos Santos, Rukavina, Soldado y Víctor Ruiz.

Con todas estas bajas al técnico valenciano no le quedó más remedio que tirar de jugadores del filial para completar la convocatoria.

A pesar de las bajas el once amarillo era lo suficientemente competitivo para poder disputarle el triunfo al Alavés. Como principal novedad, podemos destacar la titularidad e Rodri en lugar de Trigueros en el centro del campo, y el regreso de Sansone en la punta del ataque junto a Bakmabu, después de superada la lesión que le ha tenido ausente las últimas joirnadas.

Análisis

El partido no se perdió por las innumerables bajas, que influyeron y se notaron es cierto, pero más que eso fue una cuestión de actitud, y con ello no quiero decir que la actitud del equipo no fuera buena ni mucho menos. A lo que me refiero, es que no podemos ser tan blandos y contemplativos en defensa, y tan inocentes en ataque.

El equipo en la primera parte salió muy atrás y se dejó dominar por el Alavés, mucho más intenso en todas las líneas del campo. De hecho pasados cinco minutos a punto estuvo de inaugurar el marcador, y si no lo hizo fue gracias a dos intervenciones de mucho mérito de Andrés Fernández.

Como era de esperar la intensidad local bajo pasado el primer cuarto de hora, y el submarino se comenzó estirar, y tuvo algún que otro acercamiento peligrosos a la portería de pacheco. La mejor sin duda un disparo de Roberto Soriano que el meta local atajo pegado al palo.

Pero los locales no estaban por la labor de conceder nada a los groguets, y volvieron a subir el ritmo y con ello volvieron a llevar el control y el tempo del juego.

Los vitorianos eran superiores en todas las facetas de juego, en intensidad, en presión, en ganas, en el juego aéreo, en el juego por bandas, anticipación, etc.

El Villarreal intento reaccionar para sacudirse ese agobiante dominio local, y provoco hasta seis saques de esquina consecutivos, pero sin apenas generar peligro en ninguno de ellos. No así los locales que a punto de terminar la primera parte cuando una pelota centrada al área es rematada por Rodrigo Ely, ante el desacierto en el despeje de Musacchio y de Álvaro.

La segunda parte fue muy diferente, los groguets salieron con otra actitud, sabedores que ya lo tenían todo perdido y solo podían mejorar. Adelantaron líneas y el dominio y la posesión se equilibraron con lo cual los locales ya no llegaban con esa soltura al área de Andrés Fernández, y los groguets comenzaron a generar peligro en la portería de Pacheco.

Pero una vez más quedo patente que al Villarreal le cuesta mucho marcar goles, y para conseguirlo tiene que generar muchas ocasiones de peligro. Así a los veinte minutos y tras un buen robo de pelota por parte de los amarillos, el balón le llega a Bakambu que dispara y marca, no sin antes hacer una extraña parábola la pelota al golpear en un defensa local.

Sin duda el equipo noto la entrada en el campo de Trigueros en lugar de Rodri, que ayer el magnífico jugador de la cantera no tuvo su mejor día, como tampoco lo tuvo Bruno Soriano, ambos jugadores estuvieron muy desacertados en el centro, y no consiguieron enlazar el juego entre la defensa y la delantera.

En los últimos minutos el Villarreal intensifico su dominio, y a punto estuvo de conseguir el empate en varias ocasiones de Bakambu, una incluso en el tiempo de descuento, pero la suerte es caprichosa y cuando la pelota no quiere entrar no hay nada que hacer.

En definitiva un derrota que duele, y que aunque matemáticamente sigue teniendo opciones matemáticas de poder jugar la Champions, debe asegurar la Europa League antes de plantearse cuotas mejores, y para ello es vital ser más contundentes en defensa y en ataque.

Imagen: http://www.lfp.es

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