El final del verano

El final del verano

El FC Barcelona cae (2-0) en la vuelta de la Supercopa de España dejando peores sensaciones que resultados ante un Madrid insultantemente superior.

La pretemporada del Barça ha sido un espejismo. Ganar la Copa internacional de Verano y el Gamper ante un equipo de segunda fila han cloroformeado al culé. Ha sido el Real Madrid el responsable de despertar al Barça del dulce verano con una Supercopa de España que deja al Barça con una depresión que requiere de medidas urgentes cuando la Liga ni ha comenzado.

Planteó Valverde una alineación de minuto 75 con tres goles de desventaja (3-4-3) que fue un espejismo ante un Real Madrid que tardó cinco minutos en adelantarse con (de nuevo) un misil de Asensio que Ter Stegen no consideró ni peligroso. Pareció la tercera parte de la ida que confirmaba la gran forma de un Madrid que cuando llegan los exámenes finales (Supercopas) hinca codos mientras que a las pretemporadas (véase el clásico de Miami) llega tarde. El Barça tardó 8 minutos en pasar de medio campo a pesar de contar con 5 jugadores en la medular. Pero los de Valverde estaban lejos de carburar con un André Gomes en chanclas y un Messi abandonado. El Barça coleccionaba errores mientras que el Madrid lucía toque y contras que se le caían de los bolsillos.

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Fuera por el orgullo o por necesidad imperiosa de levantar la cabeza el Barça pareció recuperar el libreto del pase y la combinación y el Madrid adormeció en defensa levantando algunos peajes en defensa para el lucimiento de Keylor. Pero los restos del tridente estaban fallones. El partido, la eliminatoria, la pelota y sobretodo las sensaciones eran esquivas para el Barça. Modric, Kovacic, Vázquez y un Asensio pletórico despachaban las idas y venidas del partido con una facilidad pasmosa que recordaba al Barça de los mediocampistas que dominaban el mundo. El tiro al palo de Lucas Vázquez fue tan lógico como quemarse el primer día de verano sin crema a las 2 del mediodía.

Una nueva pérdida de balón motivó el segundo del Madrid donde Benzemá plantó una sucursal de pisos, los vendió todos y se fue a tomar un café. La buena noticia era que llegaba el descanso como aquel náufrago rodeado de tiburones encima de una madera que se hunde y encuentra una balsa individual. Un Barça sin alma, ni juego, ni orgullo ni plan establecido.

 La segunda parte trajo la lesión de Piqué y el debut de Semedo en partido oficial motivando el regreso al 4-4-2 aunque poco importaba el dibujo cuando la impresión general era tan horrible. Pareció aterrizar el Barça con un chute de Messi al larguero, pero fue un latigazo simplemente. Respondió el Madrid con una ocasión de Benzema que Ter Stegen sacó como un portero de balonmano como pudo. Pareció equilibrarse el campo con visitas de ambos equipos a las áreas pero los sustos del Madrid generaban más gritos que los de Valverde. Solo Semedo pareció librarse del virus de apatía que sufría el equipo con buenas incorporaciones, por fin, dispuesto a disipar rumores y demostrarse merecedor de ser el lateral derecho. Aunque fue Sergi Roberto el que demostró porqué La Masia ha de ser la base del Barça con un despliegue físico y técnico de nuevo imponente.

Un obús de Asensio que Ter Stegen ni adivina abre el partido.

Un obús de Asensio que Ter Stegen ni adivina abre el partido.

Levantó la cabeza el Barça al tiempo que el Madrid llevaba minutos guardando cañones motivando el segundo palo de la noche, esta vez a cargo de Suárez. Dio entrada Valverde a Deulo, señalado tras su actuación en la ida y dispuesto a demostrar que tiene mimbres para ser titular por fin. Mientras el Real Madrid sacaba a relucir su banquillo de jóvenes fichajes mientras el partido agonizaba (Theo y Ceballos).

No sabemos qué idea de Barça tiene Valverde pero lo visto en esta Supercopa está a muchas millas seguro de lo que el extremeño pretende. Lo sensación además es hoy peor que la temporada anterior, con un Madrid más seguro, firme y dueño del fútbol porque por fin ha culminado su destrono del Barça a nivel de juego y también de títulos. El Barça hoy día solo tiene a Messi como único argumento de peso sólido. Faltan 14 días de mercato donde el Barça debe mover fichas de entrada y también de salidas. Paulinho no es ni suficiente ni ilusionante. Creer en Valverde, los jugadores de casa y también dar algún banquillazo que otro son las medidas necesarias. Sino espera un invierno largo.

Alex Blanco

Alex Blanco

Redactor del FC Barcelona y amante del fútbol viviendo en Badalona y con el corazón dividido entre Brighton y New York. Me podéis seguir en @alexblancobdn
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