Pantano vence en Culoz

Pantano vence en Culoz

La decimoquinta etapa del presente Tour de Francia se ha saldado con la victoria del colombiano Jarlinson Pantano, que batía en el sprint de meta a su compañero de fuga y nuevo líder de la clasificación de la montaña.

La que para muchos era la etapa mejor diseñada de esta edición, ha sido escenario de una bonita lucha entre los fugados por la victoria de etapa. La escapada se formaba casi de salida, y la gran cantidad de ciclistas involucrados, combinada con el tiempo perdido de todos ellos, ya avisaba de que la victoria de etapa estaría delante. A lo largo de la jornada, hemos visto todas las escenas típicas de las escapadas. Miradas entre los ciclistas, falta de entendimiento, ataques por los puntos en los puestos, y una ventaja respecto al pelotón que iba “in crescendo” a lo largo de todo el día.

La primera ofensiva ha sido obra de Tom Dumoulin, que con dos victorias ya en el zurrón se la ha jugado de lejos en busca del más difícil todavía. Por detrás Vincenzo Nibali intentaba perseguirle, pero el Scualo sigue acusando la fatiga del Giro y parece lejos de su mejor versión. Aunque es de agradecer que los ciclistas muestren ambición y ganas de romper el guion establecido, la lógica se impuso y esta primera intentona acabó fracasando. El momento clave de la etapa llegó con la ascensión al Grand Colombiere, donde los más fuertes acabaron imponiéndose. Rafal Majka e Ilnur Zakarin conseguían irse por delante mientras otros ciclistas como Sebastien Reichenbach, Jarlinson Pantano, Serge Pauwels o Julian Alaphilippe intentaban mantener las distancias para no perder las opciones de victoria. A poco de coronar era Alaphilippe quien arrancaba desde atrás para intentar cazar a Majka y Zakarin, pero las diferencias que se crean subiendo hay que consolidarlas bajando.

Majka y Zakarin fueron los más fuertes cuesta arriba, pero no les bastó para el triunfo de etapa. Imagen: ASO/A.Broadway

Majka y Zakarin fueron los más fuertes cuesta arriba, pero no les bastó para el triunfo de etapa. Imagen: ASO/A.Broadway

Y en el descenso vimos uno de los mejores momentos de la etapa, con Alaphilippe y Pantano dando sendas exhibiciones de habilidad, mientras Zakarin y Reichenbach sufrían trazando cada curva. Tras una bajada difícil de seguir por las cámaras y múltiples frentes abiertos, la situación de carrera quedaba con Majka y Pantano en cabeza, con aproximadamente un minuto de ventaja sobre un cuarteto formado por Zakarin (que había perdido sus lentillas en el descenso), Pauwels, Reichenbach y Vuillermoz. Por detrás Alaphilippe, al que una avería había privado de sus opciones de victoria, y el resto de fugados.

En la última subida, los Lacets du Grand Colombiere, poco cambiaría la situación. Majka intentaba abrir hueco con Pantano, pero con dificultades para obtener una renta de garantías. Zakarin hacía lo propio con los demás ciclistas de su cuarteto, pero nunca llegarían a tener opciones de alcanzar la cabeza de carrera. En el descenso, Pantano daba una nueva lección alcanzando a Majka y asegurándose llegar con él a la recta de meta. En los kilómetros de llano final, un desenlace clásico de fugas, con miradas, relevos sin convicción pensando en el sprint final y mucha tensión. Finalmente la lógica se imponía y el sprint final era ganado con holgura por Jarlinson Pantano, que de esta forma lograba su primera victoria de etapa en el Tour.

Gran jornada en el pelotón desde el punto de vista turístico. Imagen: ASO/A.Broadway

Gran jornada en el pelotón desde el punto de vista turístico. Imagen: ASO/A.Broadway

Llegados a este punto muchos se podrán preguntar: ¿Qué sucedió en el pelotón? ¿Cómo se desarrolló la batalla por la general? Lo cierto es que tal batalla no se produjo, la etapa entre los favoritos se puede resumir en unas pocas frases. Astana quiso pero Aru no pudo, lo mismo le sucedió a Bardet. En ambos casos Alejandro Valverde intentó marcharse con ellos, pero los ataques no inquietaron al pelotón. El resto de ciclistas ni siquiera lo intentó, y los pocos ataques eran neutralizados por Wout Poels mientras se tomaba un refresco (literalmente). Incluso el líder, Chris Froome, debió aburrirse sobremanera, ya que se le vio hacer un amago de ataque, que saco de su letargo a ciclistas como Mollema o Quintana, aunque solo fuera durante unos segundos. En resumen, un nivel de combatividad indigno de la que se supone la Mejor Carrera del Mundo.

Damián Martín

Damián Martín

Apasionado del ciclismo. Estudiante de Física en la ULL y de fagot en el conservatorio de Tenerife.
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