¡Hasta siempre, Pico!

¡Hasta siempre, Pico!

Cada vez que un tenista deja la actividad profesional deja un hueco en el circuito, pudiendo ser éste de mayor o menor importancia, pero en el caso de Juan “Pico” Mónaco no hay dudas que su huella en el circuito ATP será difícil de olvidar. Y es que este tandilense de 33 años luchó durante 14 temporadas en los mejores torneos del circuito, siempre con la humildad, el carisma y el respeto que lo caracterizaron.
Hijo de Héctor y Cristina, hermano de Mara (con cuyos sobrinos tiene devoción según él mismo admitió) Juan comenzó su larga historia de amor con el tenis a la corta edad de 4 años. Fue en el club de su ciudad natal, Independiente de Tandil, donde empuñó por primera vez una raqueta y desde ese momento en adelante ya nunca más soltaría los grips. Fue allí también donde conoció a su formador, Marcelo “negro” Gómez quien según el propio Mónaco le enseñó todo, desde como pegarle a la pelotita hasta como ser como persona.
¿Quién diría que aquel intrépido joven se convertiría en uno de los mejores jugadores argentinos de este siglo? Creo que ni siquiera el más optimista, incluso el propio Juan. Su mayor virtud a lo largo de todos sus años como profesional ha sido y siempre se ha destacado por el trabajo duro, tal y como lo describió Facundo Bagnis (97º del mundo) en su cuenta de Twitter luego de que el ex número 10 del raking ATP anunciara su alejamiento de las canchas.
Esa siempre fue la manera en la que Mónaco construyó su exitosa carrera, en la que supo conquistar 9 torneos ATP (dos ATP 500 y siete ATP 250) además de la increíble Copa Davis obtenida por el equipo argentino el año pasado. No obstante, su triunfo más grande como jugador profesional (como dijo su amigo Feliciano López) es la calidad de persona que es y fue a lo largo de toda su carrera. Muchos jugadores sumados a los ya mencionados se tomaron un tiempo en este día para felicitarlo por lo hecho como tenista. Jugadores de la talla de Juan Ignacio Chela, David Ferrer, Renzo Olivo y el propio Juan Martín del Potro saludaron a pico en este día tan especial para él y para todo el tenis argentino.
Un tenis argentino que perdió a quien era hasta hace pocas horas, el jugador en actividad con más victorias en la superficie predilecta de nuestro país: el polvo de ladrillo. Quizás no muchos lo sabían, pero Mónaco superó las 250 victorias en dicho tipo de courts y sólo es superado por dos leyendas como José Luis Clerc (301) y el enorme Guillermo Vilas (659). Quizás el final de la película no fue el esperado, con él aquejado constantemente por su lesión en la muñeca, que de a ratos le permitía volver y mostrar su gran nivel (ganando Houston sin partidos previos y venciendo a Wawrinka en Roma) pero que en la actualidad muestra un ranking cercano a dejar el top 200 del mundo.
El firmamento del tenis argentino se despidió de una de sus estrellas, porque eso es y será siempre Juan Mónaco, alguien que defendió a muerte los colores e ideales de juego de nuestro país en toda clase de torneos, tanto en el tour como en la Copa Davis y los Juegos Olímpicos que disputó. No se trata seguramente de una despedida, porque de alguna manera u otra estará presente con el deporte que él tanto ama, sino más bien … ¡Hasta luego, Juan!

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