Lionel Messi, sobre Babieca en Valencia

Cuenta la leyenda, que una noche de julio de 1909 en Valencia, el Cid recorrió moribundo el campo de batalla, haciendo perder a todos los rivales las esperanzas y haciendo luchar con gran valor a sus aliados en la batalla. Algo nos dice, que mañana en Valencia, no muy lejos del lugar donde se cuenta esta hazaña, otro héroe, que parece estas semanas moribundo en su Babieca, necesitará más que su propia presencia para ahuyentar y sitiar a sus rivales. Lionel Messi debe estar más vivo que nunca. El equipo y la afición lo necesitan… pero ¿hasta qué punto el “bajo” nivel del 10 es el principal mal del Barcelona actual?

UN HÉROE A CABALLO ENTRE LO GENIAL Y LO MEDIOCRE

La segunda vuelta de Lionel Messi ha sido cuanto menos extraña. Con su vuelta, tras la lesión que lo apartó durante varias semanas de los terrenos de juego, Messi ha conseguido ser el guía en Liga BBVA que el equipo necesitaba. Si bien es cierto que el Barcelona sufrió menos de lo esperado su baja, ganando gran parte de sus encuentros, su vuelta a los campos fue fulgurante, habiendo marcado ya 17 goles desde su regreso. Sin duda, esos goles han hecho al Barça escalar en un 2014 que no ha sido todo lo fácil que se esperaba. Sin duda, el revés frente al Atlético de Madrid en Champions League y el tropiezo frente al Granada la última jornada, en la que el rendimiento del futbolista argentino no fue, ni mucho menos, causa de orgullo, han hecho que se empiece a mirar con lupa el rendimiento del equipo y en especial, el del crack argentino.

Lionel Messi, durante un partido en la 2013/14

Lionel Messi, durante un partido en la 2013/14

Desde luego, viendo resultados, nos encontramos con algo muy curioso. La tan creída ya “Messidependencia” (término acuñado a razón de ver un peor Barcelona sin uno de los mejores jugadores del planeta, lo cual no es raro), se tambalea cuando vemos que en su ausencia, en la que transcurrieron un total de 5 partidos de liga, incluyendo el partido del Betis, en el que el delantero se retiró en el min. 20 de juego, se ganaron 4 partidos, con la excepción del jugado en San Mamés contra el Athletic Club. Entonces se hablaba menos de “Messidependencia”, aunque no se descarte.

Desde su vuelta, en la que participó en el 0:0 contra el Atlético de Madrid en el Vicente Calderón (último partido de la segunda vuelta), el Barcelona ha jugado un total de 15 partidos de Liga BBVA. En estos partidos, el Barça ha conseguido 2 empates (Atlético de Madrid y  Levante) y 4 derrotas. Un saldo negativo que ha supuesto al equipo culé perder 16 puntos en lo que va de segunda vuelta, los últimos, el pasado sábado ante el Granada. Igual deberíamos pensar en que hay otras bajas más vitales, que el propio juego y nivel del de Rosario, puesto que en muchos casos, si no fue la baja de Iniesta, fue la defensa la que hizo aguas, impidiendo que el Barcelona fuese el equipo que suele ser.

UN HÉROE CON CLÁUSULAS Y CONDICIONANTES

Y es que el tópico de Messi sin Iniesta y Xavi, aunque caduco, tiene alguna validez. El juego de Lionel reside en varios puntos que nunca se deben tomar a la ligera. Su posición de falso 9 vino dada por una necesidad en un partido en particular. Con dos equipos que jugaban estilos muy distintos y siempre persiguiendo un fin: despejar la mente y las piernas de Leo de un desgaste sin recompensas. Desde luego, es un sistema muy válido, pero que se está enquistando sin tener en cuenta que va sujeta la posición a un gran

número de variables que hacen que su resultado sea mejor o peor. Siempre Messi debe actuar con cierta libertad, pero esa libertad no la da solo su posición sino la de sus compañeros en el campo.

Messi con espacios genera superioridades siempre desde la idea de que hay dos extremos muy molestos (esta idea en el Barcelona viene de los tiempos de Michels y de Cruyff, ni lo inventó Pep, ni el propio Barça…) que impiden que la atención de la defensa se centre en el hombre más peligroso. ¿Ejemplos?, Pedro, Alexis, Neymar o en otros tiempos, Villa, Henry, Ronaldinho… En muchos de estos casos, el propio peligro venía de estos hombres y no de Messi, que en situaciones señaladas, ejercía más de señuelo que de hombre clave.

"Titi" Henry, celebrando un gol con el FC Barcelona

“Titi” Henry, celebrando un gol con el FC Barcelona

No hay más que mirar las cifras anotadoras de piezas como Henry (que siempre partía desde banda izquierda), Pedro (generalmente desde la derecha) o incluso el propio David Villa, un delantero centro que se reconvirtió en “extremo” al servicio de una idea. Idea, con sus puntos fuertes y débiles. Pero que respondía a una estructura mucho mayor de lo que se puede pensar. Y es que hay más. Las cifras goleadoras del Barcelona de la era sextete y doblete, respondía a unas tasas muy repartidas. Aunque Messi copara esos números con sus registros, el Barça se caracterizaba por hacer goles desde cualquier posición y con cualquier elemento del campo. Sin ir más lejos, durante la temporada del triplete, el único hombre que no marcó ni un solo gol fue Javier Mascherano (al margen de los porteros) .

DE CLAVE A PIEZA: MESSI HA CAMBIADO

La sensación es que a Messi se le ha llegado a dar libertad sin explicarle el porqué de esa libertad. La culpa no sé si es del Tata, si es del hambre o si es de los centímetros del césped, pero lo cierto es que Messi ha cambiado su forma de jugar en este Barcelona.

Xavi Hernández, durante un partido

Xavi Hernández, durante un partido

Cuando hace menos de un año, Messi era el primer violín de la orquesta de un Barça que ofrecía la mejor música conocida en años por España, hoy por hoy no deja de ser una figura más de nuestros infantiles Subbuteo´s. Por algo será. Desde luego, la poca influencia en el juego de los elementos que potencian un Messi desatado está provocando situaciones muy adversas en el juego y en los resultados.

Primero, en el juego. Pues está claro que el Barcelona ha cambiado su prioridad suprema: hacer goles; por una prioridad casi celestial: la posesión. No hay que olvidar, que en todos los Barça gloriosos que hemos ido conociendo desde Rijkaard hasta nuestros días han seguido la escuela de la posesión sin dudarlo, pero siempre como una herramienta, como un medio, para conseguir el objetivo principal, que es el gol. Ni siquiera Xavi, dueño y señor del balón durante muchas partes del encuentro (números de pases arrolladores) tiene la misma función en el actual Barcelona, en el que la obligación a caminar o correr más metros en posesión del esférico, hace que se cometan, no solo más errores, sino que le quiten la pelota a menudo. Siempre se debe usar la posesión como vía, no como objetivo.

Segundo, en los resultados. Desde luego, tener la pelota solo te garantiza ganar si la tienes en los pies mientras cruzas con ella, cuantas más veces mejor, la línea de gol. Como si de un arco impenetrable se tratara, la relación disparo-Barça, cada día es más compleja. Si bien es

Michels y Cruyff, en su época en el FC Barcelona

Michels y Cruyff, en su época en el FC Barcelona

cierto que en sus filas, el Barcelona tiene grandes chutadores (Dani Alves, Adriano, Xavi, Iniesta, Messi, Cesc…) el disparo no es de las opciones más recurridas del conjunto blaugrana. Sin duda, sin ese elemento, la cosa cambia. Lo principal es que te vuelves monótono y hasta reservón. Querer el balón solo para ti es un modo de defensa férrea. De nuevo recurro a Cruyff, pues el holandés solía decir que “si el balón lo tienes tú, desde luego el otro no marca”, pero también decía que “el fútbol es tan simple como meter más goles que el contrario. ¿Me meten seis? Metemos siete” Y aunque no sea literal, se entiende. Después, te haces previsible. En cuántos casos se ha oído lo de: “al Barça siempre le jugan así…” Solo porque así se quiere, lo esencial es sorprender al contrario, aunque reserves tu idea básica de juego, esa, es imperturbable. Palabras que se pierden o se sesgan en la memoria de alguno de los que ya no saben exactamente hacia lo que se camina. Se ha perdido el norte y con él, los resultados. Ya no se aplasta. Ya no se va por encima. Ya no hay excelencia ni rivales en pie.

EL RASGO COMÚN: AL SERVICIO DE UNA IDEA BÁSICA

lionel-messi-championsSi creemos, en nuestra propia objetividad, que todo esto no lo puede notar un futbolista, que al final de todo, se debe a una idea; vamos mal encaminados. El jugador sabe hacer lo que le explicas. En el fútbol, todo son ideas. Mejores o peores. Bien o mal entendidas. ¿El mejor ejemplo? La historia. Se copia lo que gana y siempre se tiene algo en común entre los ganadores: intensidad y creencia en una idea. Tenemos a un gran intérprete, pero necesita una buena partitura.

Quizá hagan falta más compositores o elegir de nuevo un camino que ha fallado poco, pero del que nos hemos ido desviando poco a poco. Sin duda, Messi (y todos los demás), nos lo agradecerá con kilómetros recorridos, eso si, ya no como el Cid Campeador, moribundo, a lomos de Babieca en esa noche de Valencia, sino como en las gestas en las que el Rey, supo reclamar su reino.

Miguel Á. Ruiz
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Miguel Á. Ruiz

Director de F9 internacional y redactor de F9. Aficionado al fútbol nacional e internacional, retro y actual. Muy de Garrincha, Cruyff y Baggio. Crecí al ritmo de Guardiola, Deco y Xavi. Adoro a Raúl y a Ronaldinho. Tengo suerte de ser testigo de la época de Messi y Cristiano.
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