Musonda Jr: la ilusión en la figura de un niño

Musonda Jr: la ilusión en la figura de un niño

La figura del Director Deportivo en los clubes actuales se nos presenta como imprescindible a la hora de poner en marcha una plantilla de cara a una temporada. Esta idea crece como la espuma, si tratamos equipos de pequeña entidad, cuyo cumplimiento de unos objetivos depende en gran medida de la figura de este profesional, convirtiéndose en el ónfalos de todo proyecto. Piedra angular que el Real Betis Balompié ha parecido encontrar encarnada en la persona de Eduardo Macià, ex Director Deportivo de la AC Fiorentina. Su último descubrimiento cercano al acierto se llama Charly Musonda Jr.

Afrontaba Macià este mercado invernal con muchos quehaceres dentro de la entidad verdiblanca. Una operación salida poco agilizada (Figueras, Rennella, Matilla…), una operación entrada que hasta el 29 de enero no engrasó la maquinaria con la oficialización del primer refuerzo bético, el propio Musonda. A esta compleja situación había que sumar los diversos problemas deportivos: hasta 7 partidos sin ganar ni marcar, eliminados en Copa por el eterno rival de Híspalis, con un entrenador interino y un Mel recién cesado, etc. Como se suele decir, el hambre agudiza el ingenio, y así sucedió una vez más en Heliópolis.

 

 Musonda en su presentación como verdiblanco.

 

En esta ocasión era Charly Musonda quien se convertía en nuevo jugador del Real Betis. A priori, el equipo andaluz se reforzaba con un perfil de jugador muy distinto a lo existente, con jugadores de banda como Kadir, Cejudo, Joaquín o Vadillo de rasgos infinitamente separados de los del joven belga, que además es un mediapunta puro. A priori a posteriori. Basta ver la evolución de la perla del Chelsea FC en sus únicos dos partidos como defensor de las ‘Trece Barras': contra el Valencia CF el MVP del encuentro, y en Riazor consiguió uno de los dos goles que ató el punto para la entidad sevillana. Antes del propio anuncio del fichaje, ya eran buenas las noticias que sondeaban al mundo del bético, y que tenía como vía principal las redes sociales. Especialistas de fútbol belga solo tenían palabras de fortuna y de seguridad sobre el rendimiento óptimo que el joven mediocampista ofrecería en su nueva etapa en el fútbol español. Musonda debutó con el primer equipo del Chelsea de la mano de José Mourinho en un amistoso este verano, y a pesar de sus 19 años ya cuenta con un palmarés extendido en ‘UEFA Youth League’ y ‘FA CUP sub-18′.

Musonda en uno de sus partidos como 'blue'.

No obstante, lo que desconocían estos esperanzados en la joven perla del país francófono es la especialidad destructora del Betis. Siendo sinceros, desde mi humilde punto de vista (y todavía no hay nada decidido) el fichaje de Musonda podría salir exageradamente bien, siendo el trampolín que diese a Charly el empujón definitivo en su carrera para afianzarse en el fútbol de élite, o bien podría ser un punto de inflexión negativo que acabase con la prometedora trayectoria del extremo de Bruselas. Y es que el Betis es un club tan extremista que el rendimiento de sus jugadores es una auténtica moneda al aire. Desde los anales de la historia del club se ha destapado esta facilidad para divinizar y seguidamente destruir a jugadores/empleados. Hay que ser pacientes con un niño, que apenas cumplió la mayoría de edad hace 1 año y 6 meses, a pesar de que por ahora ilusione su rendimiento y parezca un jugador más que válido para la plantilla que dirige actualmente Merino. Quizás nos otorguen una visión más cercana al perfil del jugador las valientes palabras de Johan Boskamp, un célebre entrenador del fútbol belga: ‘Musonda es un híbrido entre Xavi Hernández y Andrés Iniesta’ (palabras que recoge Irati Prat en su análisis detallado y minucioso sobre el belga).

Tras el buen rendimiento mostrado por Musonda en sus apenas dos semanas en España, origina en el pensamiento del aficionado bético dudas a largo plazo: ‘¿Qué pasará con Charly si sigue así? Porque sitio en este equipo tiene, deberíamos retenerlo.’ El tiempo y el rendimiento que el belga ofrezca en estos meses en la entidad dará la respuesta a esta incógnita, así como la postura del Chelsea, propietario del jugador, que podría tener más opciones u otros planes para el futuro de una de las perlas de su cantera. Lo mismo sucede con Montoya o Damiao, que podrían vivir la misma situación en este Betis, de ahí el miedo instaurado en la afición verdiblanca (ya sucedió con jugadores como Joel Campbell, en el Arsenal). Hay que sed pacientes.

En palabras de Dévy Rigaux, mánager del Brujas: ‘Desde los 13 años se veía que Musonda era un monstruo, una maravilla. Piensa más rápido que el resto, en un toque sabe donde están los compañeros. Es uno de los jugadores con más proyección del fútbol belga.’ Destacable es el ansia y las ganas de aprender que manifiesta Musonda. Desde siempre su referente ha sido su compatriota Hazard, compañero de Selección y de equipo, del que pretende adoptar muchas aptitudes. Siempre con fuertes dosis de humildad, base del éxito en el deporte profesional. Así, muestra su optimismo de cara a su futuro y según sus propias declaraciones ‘¿por qué no en el Betis? Yo creo que sí.’ Tal ha sido su irrupción, que diversos diarios deportivos de diferentes países se han hecho eco de su debut en el Real Betis y sus meritorias actuaciones. No queda aquí su impacto, pues ha llegado hasta la agenda de Marc Wilmots, seleccionador belga, que ha empezado a plantearse seriamente la posibilidad de que Musonda llegue a la Eurocopa 2016 que tendrá lugar en Francia.

La selección de Wilmots celebra un tanto.

¿Veremos a Musonda en esta Eurocopa con su combinado nacional? ¿Estamos ante una de las estrellas futuras del fútbol europeo? ¿Podrá la afición del Betis disfrutar al joven bruselense por mucho tiempo? Solo el tiempo, su nivel, esfuerzo y progresión nos darán respuesta a tantas interrogaciones, por ahora solo nos queda decir…

¡Qué bueno que viniste, Charly!

 

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