Entrevista a José Manuel Mateo, entrenador del Osasuna Promesas (Osasuna B)

Entrevista a José Manuel Mateo, entrenador del Osasuna Promesas (Osasuna B)

Viéndole dirigir a sus jugadores en los partidos, parece que José Manuel Mateo (Pamplona, 1975), lleva dedicándose a ello toda la vida, Sin embargo su carrera como entrenador es muy corta. Comenzó en el año 2012, y  no descubrió su vocación como técnico hasta bien avanzada su etapa como futbolista.

Empezó su carrera como entrenador en el Alavés B, último equipo en el que militó como jugador, después de haber estado casi toda su carrera en Osasuna. Llegó al equipo de su tierra en el año 2014 para dirigir al Promesas (Osasuna B). Su gran trabajo al frente del banquillo del filial se vio recompensado el año pasado, cuando desde la dirección del club le pidieron que se hiciese cargo del primer equipo, tras la destitución de Jan  Urban. Los resultados no le acompañaron y al cabo de unos meses volvió al B. Ahora, de nuevo al frente del filial, disfruta haciendo lo que más le gusta: “Formar jugadores”.

José Manuel Mateo en su etapa como jugador

“Nuestra misión es hacer que los chavales aprendan a aceptar las críticas que recibirán como profesionales”

Cuando llegaste al Osasuna Promesas dijiste que tu objetivo era formar jugadores para el primer equipo. Ahora que el filial está en posición de ascenso a 2ª B, ¿el objetivo sigue siendo el mismo, o buscas además un buen resultado?

Lógicamente todos somos competitivos y a los chavales hay que meterles esa vena. Los resultados van a llegar a partir de hacer un buen trabajo con ellos. Una cosa conlleva a la otra, pero la prioridad es sacar jugadores y creo que esto no solo se aplica a Osasuna, sino también al resto de equipos filiales. En el caso del Promesas, la tercera división ya les exige bastante, que junto con los entrenamientos, les supone un periodo de formación que es muy válido para el primer equipo. Seguramente si el año pasado se hubiera dado el ascenso a 2º B, ahora mismo estaríamos hablando de una situación muy distinta, quizás tendríamos que habernos reforzado con jugadores de fuera, y eso no es lo que queremos. Sinceramente, creo que estamos mejor en tercera división.

Estos últimos años la cantera de Osasuna está dando grandes resultados, tanto en el primer equipo como en el Promesas. ¿Cuál es la clave de este éxito?

Un cúmulo de todo. De toda la gente que estamos trabajando en Tajonar, de todos los entrenadores de las categorías inferiores, de los períodos de formación. También que haya habido un cambio de organización de Osasuna, que se haya hecho un nuevo organigrama, en el que se fomenta la formación y se está haciendo un gran trabajo.

¿Cuál es la tarea del entrenador de un filial en la formación de jugadores?

El periodo del filial para un jugador es un periodo con una exigencia cercana al profesionalismo, lo que para los jugadores supone un gran cambio, que vienen del período de formación. La tarea de un entrenador de filial debe ser la de intentar que ese cambio los jugadores lo noten lo menos posible. Cuando vas al primer equipo convives con gente que es profesional, que vive de esto. Nosotros tenemos que intentar que ese salto de las categorías inferiores al primer equipo sea lo menor posible para el jugador.

¿Y cómo se consigue eso?

Con el día a día y con los entrenamientos, que seguramente son mucho más exigentes, con los discursos, siendo mucho más crítico, mucho más sincero, siempre hablando de que buscas lo mejor para el jugador. Pero intentas trasladarle que en el fútbol profesional tampoco es todo oro lo que reluce. Se tienen momentos de presión, donde tienes 14.000 personas que si van las cosas bien te animan y te aplauden, pero que si van mal te pitan. Por eso intentamos trasladar a los chavales todos esos mensajes, para que cuando estén ahí les afecte lo menos posible.

Además de entrenar a los jugadores en lo táctico, ¿les educáis en valores?

Sí. Y en el caso de Osasuna tiene una especial importancia, siempre ha sido un club muy humilde con unos valores de sacrificio, esfuerzo, nobleza y compañerismo. Si ha sido todo lo que ha sido gracias a esos valores, y es algo que intentamos inculcárselo a los jugadores, porque son muy importantes para que día a día el equipo funcione bien. Y creo que es algo que todos los equipos intentan inculcar a sus jugadores ya desde pequeños.

¿Cómo decides que un jugador está preparado para dar el salto al primer equipo?

No es solo decisión mía, es una decisión conjunta de todos. Tenemos 38 partidos de liga, además de numerosos entrenamientos, donde junto con los secretarios técnicos y el entrenador del primer equipo vemos qué jugadores están llevando un progreso adecuado, tanto en lo táctico como en valores. A partir de ahí valoramos si un jugador está listo para dar el salto al primer equipo o no.

En el Promesas además de haber jugadores que vienen de las categorías inferiores, los hay que proceden de otros equipos. ¿Por qué recurrís a jugadores de fuera?

Estos últimos años desde Osasuna nos hemos comprometido a que la gran parte de los jugadores del Promesas tenían que ser de Navarra, porque pensamos que la provincia da de sobra como para tener un equipo en tercera y que sea competitivo. Lo que pasa es que, como es lógico, siempre tienes alguna carencia en alguna posición que no está bien cubierta o no tienes jugadores de suficiente nivel. No buscamos jugadores fuera porque nos vayan a aportar un plus, solo recurrimos al mercado nacional en caso de necesidad.

Entonces, ¿si pudieseis vuestra plantilla estaría compuesta solo por jugadores navarros?

Sí, tampoco te voy a decir que sería lo ideal, porque tampoco te puedes permitir descartar jugadores. Nosotros tenemos casos de jugadores que han venido de fuera y han rendido a un gran nivel, como Juanfran. No cerramos ninguna puerta, aunque si es verdad que lo que buscamos y queremos son jugadores de la zona.

Mateo dirigiendo un partido del primer equipo

“Con entrenamientos más exigentes y siendo más críticos los chavales, conseguiremos que en un futuro las criticas les afecten menos”

¿Qué siente un entrenador del filial cuando ve a los jugadores que ha entrenado triunfando en el primer equipo?

Yo todos los domingos que mi partido no coincide con el del primer equipo voy al Sadar, y el hecho de ver en la alineación a 5 o 6 jugadores que vienen de las categorías inferiores, y que en este caso he manejado yo, me produce una gran satisfacción. Pero no solo a mí, la afición también se siente más identificada, se vuelca con el equipo, porque están viendo que este tipo de jugadores tienen potencial para jugar.

¿Crees que el hecho de que cada vez se dé más importancia a los canteranos en el primer equipo ayuda a que la afición se sienta más identificada con el equipo?

Sí. En el fútbol siempre tira mucho lo de nuestra tierra, y en el caso de Osasuna que estamos hablando que de 11 jugadores, 9 o 10 son jugadores de casa, pues creo que ha ayudado mucho a que la gente se sienta identificada y que siga apoyando el equipo en tiempos complicados, tanto deportivos como económicos. Me recuerda a la situación que en su día me tocó vivir a mí como jugador, en el que se venía de un descenso, la situación económica era difícil y se apostó por la cantera. De ella salimos jugadores que rendimos a un gran nivel y la afición siempre nos apoyó.

En estos últimos años los equipos españoles están invirtiendo mucho en la formación de jugadores. ¿Esto se debe solo a motivos económicos o hay alguna otra intención?

Hay que reconocer que aquí tiene mucho que ver el tema económico. La crisis ha afectado a todos y al fútbol también ha llegado. Las cantidades que en su día se manejaban, hoy ya no se manejan. Dejando a un lado los equipos más grandes, en el resto de equipos los presupuestos se han resentido, lo que obliga muchas veces a tirar de cantera. Y lo que antes se veía como algo que está bien, sacar de vez en cuando a un jugador, ahora se ha convertido en una necesidad. Ahora, por ejemplo, es más común ver en los periódicos que un equipo le quita a otro un canterano de juveniles, que ver que un equipo se gasta millones en un jugador ya profesional.

El caso más conocido de este tipo en Osasuna es el de Muniain. ¿Qué debe hacer un equipo para intentar retener a un chaval al que le ha llegado una buena oferta?

No es fácil, porque suelen ser ofertas de equipos superiores, por lo que son más altas de lo que podemos afrontar. Pero yo siempre le doy importancia a la formación, y hay que hacerles comprender que alguien de esa edad tiene que estar con su familia y amigos. Mandar a un chaval con 12 años fuera de la situación familiar de sus padres, me parece que es algo que hay que valorar. Aquí todos nos acordamos de Muniain, pero yo conozco muchos casos de chavales que se los han llevado con 12 años, y que a los 16 le han dicho que no valía y han tenido que volver.

Miguel Galán, candidato a la presidencia de la RFEF propone hacer una liga específica para filiales, como ya existe en Inglaterra. ¿Crees que una liga de este tipo sería positiva para la formación de jugadores?

Sería una liga potente a nivel económica, porque si quieres mantener la estructura que hay en primera en los filiales, estaríamos hablando de un gasto importante en cuanto a hoteles y desplazamientos, que hay equipos que igual no se pueden permitir. En el caso de Osasuna supondría un gran cambio, de jugar una liga regional a nivel Navarra, a desplazarte a ciudades como Málaga o Sevilla. A nivel deportivo, está claro que sería una inyección muy buena en cuanto a competitividad de meterle a los chavales. Estaríamos hablando de unos partidos muy exigentes contra los mejores filiales de España, eso no te da lo que es la región. Me parecería interesante de cara a la formación de chavales, pero entiendo que sería una categoría dura y exigente a nivel económico.

 

 

 

Rodrigo Saiz
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Rodrigo Saiz

Estudiante de Historia y Periodismo. Me apasiona escribir, el fútbol, la fórmula uno y el motociclismo
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