Los Hispanos fuera de los Juegos por un gol

Los Hispanos fuera de los Juegos por un gol

La selección española de balonmano no disputará los próximos JJOO de Río después de quedar tercero en su grupo del preeolímpico disputado este fin de semana en Suecia. Detrás de esta afirmación, hay mucho que explicar sobre el por qué y el cómo se ha llegado a una consecuencia que hace que nuestro balonmano no esté en unas Olimpiadas, algo que no sucedía desde 1980.
Aún habiendo pasado algunas horas – días, cuesta asimilar que nuestros Hispanos, una de las mejores sino la mejor generación que ha tenido el balonmano español en la historia plagada de éxitos internacionales no vaya a disputar los Juegos. Cierto es que la reglamentación es la que es y ésta dice que sólo los campeones de Europa y del Mundo tienen acceso directo pero de ahí a que esto sea justo además de todo lo que los preeolímplicos conllevan hay un trecho, aunque lo primero es hablar de cómo hemos llegado a este fatal desenlace.
En un calendario frenético de compromisos de los clubes, en la parte más decisiva de la temporada, ahí tocaba jugarse la presencia en Río. En nuestro grupo, además de la previsible debilidad de Irán, nos iba a tocar luchar por dos plazas contra la Eslovenia de Vujovic y la anfitriona Suecia. Abríamos la lucha contra una Eslovenia que ya nos lo puso muy difícil en el Europeo y más con un técnico que nos conoce a la perfección; pero era sin duda el partido clave para no jugártela todo a una carta ante los suecos en su casa.

Inesperada derrota ante Eslovenia que complicaba nuestras opciones

Inesperada derrota ante Eslovenia que complicaba nuestras opciones

A pesar de un comienzo errático, los nuestros se fueron rehaciendo a lo largo de la primera mitad para acabar dominando al descanso por cuatro goles de diferencia. El inicio de la segunda parte no parecía peligrar el resultado cuando a falta de 20 minutos se ganaba de cinco goles. Pero los eslovenos neutralizaron a Aginagalde en ataque y se nos fundieron los plomos en nuestra aportación ofensiva que tan sólo fue capaz de anotar dos goles en esos últimos veinte minutos y en situaciones de superioridad. Un aspecto diferenciador y decisivo fue la destacada actuación del portero Skof mientras que los nuestros no tuvieron su día, además de la falta de solidez defensiva que no ayudó a mejorarlo. Con todo este panorama, no quedaba otra cosa que la derrota final 21-24, que además de inesperada podía resultar de fatales consecuencias.
Al día siguiente, aún tocados por el grave revés ante Eslovenia, había que pasar el trámite contra Irán. Le costó a España recuperarse y durante todo el primer tiempo se mantuvo con ventajas cortas, que tras el descanso fue ampliando a medida que los nuestros se soltaron para dejar el marcador en un 37-23 poco trascendente. El único aliciente era tratar de superar los 16 goles de diferencia que obtuvo Suecia ante los iraníes ante una posibilidad de empate y si hubiera que mirar el average general, pero nos quedamos en más 14 goles.
Ya sólo nos quedaba jugárnosla a una carta, ante la anfitriona Suecia a la que sólo nos valía ganarle de tres o más goles de diferencia. Y la verdad es que poco se les puede reprochar a los de Cadenas, que salieron muy enchufados, con sus señas de identidad recuperadas; basadas en solidez defensiva y rápidas salidas que nos llevaron a ir dominando el choque todo el primer tiempo, si bien al descanso sólo ganábamos por un gol en parte debido a la gran actuación de Mathias Andersson bajo palos. En el segundo acto, los Hispanos crecieron con el 6:0 y un buen Gonzalo en portería, a pesar de un arbitraje un tanto casero como era de esperar. Así llegamos con cuatro goles de ventaja a falta de tres minutos, eso nos valía para estar en Río. Los suecos marcaron y los nuestros no supieron atacar bien en el momento clave, dejando un último ataque al todo o nada para los locales. Suecia supo llevar el balón hasta los seis metros y provocar un penalti a falta de cinco segundos que convertía Ekberg y que nos apeaba del sueño olímpico de la manera más dolorosa.

Victoria estéril ante Suecia

Victoria estéril ante Suecia

La forma de caer es la más dolorosa e injusta para cualquier equipo, pero más si cabe para este grupo que tantos éxitos nos ha dado. Está claro que la reglamentación y las normas están para cumplirlas y si este es el procedimiento marcado para acceder a unos Juegos, hay que aceptarlo y saber a lo que te expones. Pero no por ello deja de ser poco coherente y justo que una selección que en este ciclo olímpico de cuatro años ha quedado cuarta del Mundo y subcampeona de Europa este mismo año no sean suficientes méritos como para estar en unas Olimpiadas, el mayor escaparate deportivo del Mundo. No parece lógico que primen más 20 minutos malos que puedas tener en esta fase de preeolímpico que los méritos y logros alcanzados durante cuatro años. Sí cierto, la norma es la que es, pero ha vuelto a quedar claro que están para cambiarlas cuando carecen de sentido y justicia.
Por otro lado, también ha resultado decisivo el hecho de no ser sede de este Preeolímpico. España lo solicitó y pocos países han hecho más meritos en los últimos años para ganarse este privilegio. Pero está claro que en los organismos que presiden nuestro balonmano internacionalmente priman otros intereses y nos tocó ir a jugárnosla en Suecia. Pero bueno, esta es nuestra realidad, por mi parte no voy a hablar de fracaso, sí de un revés grave y triste del que habrá que analizar y sacar las conclusiones necesarias para que nuestro balonmano no deje de faltar más a la gran cita deportiva que son unos JJOO.

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