Tom Brady: Un animal competitivo

Tom Brady: Un animal competitivo

Tom Brady ha entrado en el olimpo de la NFL, si es que no lo estaba ya, tras ganar su cuarta superbowl. Un jugador ligado irremediablemente a los Patriots y a su técnico Bill Belichick. Ha igualado a las leyendas Terry Bradshaw y Joe Montana como los únicos quaterbacks en tener cuatro anillos de campeón. Ha igualado con Montana con tres MVP de la Superbowl.

Ha superado el record de Montana de pases de touchdown en las superbowls y es el jugador que más finales ha jugado, con 6. Y todo ello con 37 años a las espaldas. Puede que no sea el mejor quarterback de la historia, no es el más técnico, ni el que más sabe de táctica, ni el más guapo, bueno, el más guapo si puede que sea. Pero el caso es que Brady ha demostrado que es todo un animal competitivo.

Y eso que Tom Brady no iba para estrella. El californiano de 1.93 fue elegido en la sexta ronda del draft de 2000 pese a que había tenido una buena estancia en Michigan. Había sido campeón nacional en 1997, aunque sin ser titular (de hecho era el séptimo QB) y venía de ganar la prestigiosa Orange Bowl en 2000. Seleccionado por los Patriots era el cuarto QB de la plantilla, pero cuando acabó ya era el segundo, tras Drew Bledsoe. Precisamente una lesión de Bledsoe al año siguiente hizo que Brady se hiciese con la titularidad, algo que ya no soltaría. Ese mismo año conseguiría liderar a los Pats a su primer anillo de campeón en la final contra los Rams.

Tras perderse los playoffs de 2002, Brady y sus Patriots protagonizaron el, hasta la fecha, último back to back en la NFL al ganar a los Panthers en 2003 y a los Eagles en 2004, en sendos thrillers. Desde entonces solo ha faltado a la cita de la postemporada en 2008, donde estuvo casi en blanco por una lesión. Los Patriots volverían a dos finales, en la Superbowl de 2008, donde fueron derrotados por los Giants, después de una temporada inmaculada sin ninguna derrota en temporada regular, y en 2012, cuando nuevamente los Giants se cruzaron en su camino.

Asimismo, Brady ha sido galardonado con el MVP de la liga en dos ocasiones, en 2007 tras su temporada perfecta, y en 2010. Llamado 10 veces para la Pro Bowl, ha liderado a la liga tres años en pases de TD, y dos años en yardas de pase. Asimismo, tiene los records de la franquicia de New England en pases de TD, yardas de pase, pases completados y victorias.

Pese a que los Patriots eran un equipo que se reinventaba constantemente, parecía que los mejores años de Brady habían pasado y que el equipo no iba a poder luchar este año por el título. El punto de inflexión fue la derrota ante los Kansas City Chiefs en la cuarta semana por 14-41, que ponía a los Patriots con un no tan preocupante 2-2 como la imagen que habían dado en los primeros encuentros. De hecho, a Belichick le preguntaron en aquella rueda de prensa si pensaba que había llegado el momento de dar el relevo a Tom Brady y poner de titular al prometedor rookie Jimmy Garoppolo. La respuesta del viejo Bill no fue otra que reírse ante tal ocurrencia.

Brady-Belichick, uno de los mejores tandems de la historia de la NFL

Desde entonces, los Pats encadenaron la friolera de 7 victorias consecutivas. Se cortó la racha en Lambeau Field ante los Packers, y luego solo volverían a perder en la última fecha del campeonato cuando no se jugaban nada ante los Bills. Después vendría la remontada ante los Ravens, la paliza con polémica ante los Colts, y de nuevo otra Superbowl. Una vez más en Phoenix, donde ya perdiera en aquella final del touchdown or nothing.

Tom Brady ha llegado a los altares del football con letras de oro. Como decíamos al principio, quizá no es el mejor, el más estético o el más cerebral. Pero tiene algo que es muy necesario para jugar a cualquier deporte, ese hambre de ganar, de involucrar a sus compañeros, en lo que es sencillamente el mejor. Y lo bueno es que todavía le queda carrete, al menos un año más, en el que podrá seguir batiendo un récord tras otro.

Comments

comments