¡Asdrubalina para todos!

¡Asdrubalina para todos!

La asdrubalina es una hormona que sólo se sintetiza en el organismo de Asdrubal Padrón, jugador rápido, voluntarioso y goleador de la Unión Deportiva Las Palmas. Aunque el resto del equipo no pueda producirla, es altamente contagiosa y recomendable para la competición profesional.

Debuta y sorprende:

La temporada 2013/2014 no había comenzado de forma idílica para la Unión Deportiva Las Palmas. Un punto de seis posibles era la cosecha previa a la tercera jornada de la Liga Adelante en la que se recibía a un recién ascendido Éibar. En la segunda parte Lobera daba paso al debut de Asdrubal y Tana para que ondearan la bandera de la cantera grancanaria. Cuando el partido agonizaba, Asdrubal recogió un balón sin aparente peligro y lo convirtió en un valioso punto. Él lo guisó, y él se lo comió.

Y así fue como se puso de moda la penúltima perla de la cantera amarilla, que desde entonces empezaría a contar para Sergio Lobera. Llega a disputar hasta 34 partidos durante esta temporada, contribuyendo a que el equipo jugara el Play Off con 5 goles. La bravura del delantero recién llegado sorprendió a las defensas rivales, llegando a provocar varios penaltis y siempre dispuesto a lanzarlos, teniendo que acercarse David García y, como capitán, explicarle al canterano que debía ceder la responsabilidad a pesos pesados del vestuario como Nauzet o Apoño. Durante la temporada combinó la titularidad con periodos de suplencia, pero siempre aportó.

Asdrubal, “el búfalo de Guanarteme”: 

Asdrubal celebra su primer gol como profesional.

Asdrubal celebra su primer gol como profesional.

Poco antes de finalizar la campaña, Las Palmas estaba metida en una persecución al ascenso directo que le iba a provocar un vaivén de emociones. Entre todo este barullo de puntos, un derbi canario en el que había cuentas pendientes. Vicente lo decidió y, en la celebración postpartido, junto a la grada, fue Asdrubal el que tomó la bandera azul y amarilla para ondearla mientras la afición coreaba al canterano con ‘olé’. En esas, llegó la jornada 42 y Las Palmas no había hecho los deberes. La ‘Ponfe’ como rival y la promoción como objetivo, el conjunto amarillo dependía de sí mismo. Con 2-2 en el marcador los transistores retumbaban en el Estadio de Gran Canaria, pero Asdrubal, de nuevo en el descuento, certificaba la participación amarilla en el playoff y él mismo se encargaría de firmar la presencia en la final con un gol postrero en El Molinón. Una final que acabaría en naufragio. Llegó el día que Asdrubal, como tantos amarillos, había soñado. La Unión Deportiva derrotaba al Córdoba y estaba a punto de lograr el ascenso cuando ocurrió lo que ni al guionista más cruel se le hubiese ocurrido escribir. Asdrubal, fuera de sí, señalaba a los inconscientes que habían saltado como culpables: “¿Y ahora qué, ahora qué?” les replicaba. Aquel día en sus lágrimas se veía el reflejo de un pueblo que había visto cómo se le robaba un sueño.

Cambia el ‘27’ por el ‘9’: 

Asdrubal en su precioso gol al Numancia.

Asdrubal en su precioso gol al Numancia.

Ya era hora. Tras un verano en el que en ocasiones parecía que la decisión no se tomaría, ‘el búfalo de Guanarteme’ se convirtió por fin en profesional para comenzar la temporada 2014/2015, la del retorno. Durante este curso las oportunidades de lucir su nuevo dorsal encogieron notablemente. Tanto es así que el atacante grancanario redujo a 15 sus participaciones en la competición doméstica. Aun así, no le faltarían momentos de protagonismo. Cuando corría la jornada 16, Las Palmas se estrellaba una y otra vez contra un ordenadísimo Leganés y sólo Asdrubal en su minuto mágico (de nuevo, el 90) pudo derribar la muralla pepinera. También en Copa tuvo su momento en una eliminatoria en la que pudo disfrutar de toda la segunda mitad. Con 1-0 en el marcador, voló un balón al área y el pequeño ariete de Las Palmas, disfrazado de Rivaldo, controla con el pecho y fusila de chilena ante la mirada atónita de un conjunto soriano que en ese momento comprendió su eliminación de la Copa del Rey.

Sus goles, a Leganés y Numancia:

Tras un año duro, titularidad en el día grande:

Pudo irse en invierno. Incluso cuentan las malas lenguas que en Tenerife ya estaban preparados para su llegada en forma de cesión. Pero Asdrubal dijo “no” a todo el mundo, él tenía otros planes. Llegaron de nuevo los playoff, en una temporada en la sus titularidades fueron escasas. Lo más destacable del canterano en la semifinal fue su empeño en cerrar la eliminatoria en la vuelta, como un año atrás. Un penalti sobre él estuvo a punto de hacerlo, pero el 0-0 no se movió. La plantilla celebró la clasificación con su afición, y el Pío Pío (la mascota de la Unión Deportiva) entregó la bandera azul y amarilla a Asdrubal para que fuera él, de nuevo, quien la ondeara al viento.

Su presencia en La Romareda volvió a ser escasa. Sólo presenció nueve minutos en la derrota de Las Palmas por 3-1. A la vuelta, en la madrugada de un día laboral y con todo en contra, muchísimos amarillos esperaban al equipo en el aeropuerto para comenzar la remontada. Entonces, Paco Herrera hizo una promesa: “El domingo, después del partido, os espero en la guagua”. Nadie concebía que incumpliese su promesa, así que el preparador catalán empezó a pensar cómo hacerlo. Suponemos que en la soledad, Herrera se plantearía… “Si hicimos muchísimas cosas bien en Zaragoza, ¿qué nos faltó para llevarnos un resultado positivo?” En algún momento de los tres días que separaron los encuentros de la final por el ascenso, a Paco Herrera se le encendió la bombilla: ¡Asdrubalina para todos!

Entonces, el técnico de Las Palmas introdujo en el once a Asdrubal. Todo esfuerzo tiene su recompensa. Y la asdrubalina no tardó en notarse, ni en el campo ni en una abarrotada grada que retumbó como nunca con el “Amarillo es mi color”, de Luis Quintana. Las Palmas remontó porque mereció remontar. El asedio empezó con una falta directa de Jonathan Viera que Bono desviaría a córner. En este lanzamiento, el primer jugador amarillo en buscar el rechace se llamaba Asdrubal Padrón, siempre en primera línea de batalla.

Asdrubal, único jugador amarillo persiguiendo el rechace.

Asdrubal, único jugador amarillo persiguiendo el rechace.

Tras algunos intentos maños a balón parado, Las Palmas inclinó el campo con el primer gol. Ángel se anticipa a su par y corre por la banda con el esférico. Se lo da a Araujo, que de tacón se la sirve a Culio. Éste asiste a Roque y el teldense fusila la portería zaragocista para comenzar la remontada. Pero, en todo esto, parte de culpa la tiene Asdrubal, que con un inteligente movimiento de delantero centro generó el espacio para Roque:

Así empezó la jugada: asdrubal movimiento1

Y éste fue el pasillo que Roque encontró: asdrubal movimiento2

En la segunda parte dejó su sitio a Hernán cuando restaban algo menos de 30 minutos para la conclusión del partido. Él había cumplido. La épica de una jugada increíble y Araujo hicieron el resto. De ahí a la Plaza de la Victoria y Santa Catalina. Ahí, él lo resumió mejor que nadie: “Me pude ir en diciembre. Pero sabía que este equipo iba a subir a Primera”.

Tras el ascenso, llegó la renovación de Asdrubal por tres años. El único pero es que, tras siete jornadas de Liga BBVA, el ‘búfalo de Guanarteme’ no está teniendo oportunidades. El equipo está dejando muy buenas sensaciones (salvo contados momentos), pero con tan sólo 1 victoria y 5 puntos en el casillero, los resultados podrían (y deben) ser mejores. Los rivales con poco nos hacen mucho daño. A Araujo se le ve algo sólo en la brega con la defensa rival. Al conjunto grancanario le falta algo para que lleguen las victorias.

Asdrubal (a la derecha de la imagen) celebra el gol del ascenso de la UD.

Asdrubal (a la derecha de la imagen) celebra el gol del ascenso de la UD.

Quizás ese algo sea un poco de asdrubalina. 

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