¿Y si fuera el último?

¿Y si fuera el último?

Si fuera el último derbi de nuestra historia, ¿dejarías solo al equipo? Si fuera el último, ¿dejarías tu bufanda en casa? Si fuera el último, ¿dejarías de animar por muy mal que fuese el partido? Si fuera el último, ¿volverías a casa con voz? Si fuera el último, ¿permitirías que los vecinos volviesen a ganar? Si fuera el último, ¿perderías la oportunidad de volver a demostrar que hay cosas más importantes que el dinero y los títulos?

Es semana de derbi en Valencia, y por las calles corre un runrún constante, especialmente cerca de Orriols. Mientras que el vecino parece que se ha alejado del descenso y que terminará la temporada en tierra de nadie, los granotas corren para tratar de subirse en el último vagón del tren más tardío. El equipo ve cada vez la salvación desde más lejos, pero en el Ciutat siempre hay un pequeño rincón para la esperanza, para la magia, para soñar. Así se demostró la temporada pasada, cuando parecía que el barco se hundía y terminó por salir a flote, antes incluso de lo esperado. El equipo viene realizando grandes partidos en el coliseo levantinista, donde el equipo parece uno completamente distinto a cuando juega lejos de casa, y ese es el clavo ardiendo al que quieren -queremos- agarrarse.

Visto lo visto, la salvación pasa por jugársela en los partidos de casa, frente a la afición, esa que siempre ha creído, esa que siempre ha seguido al corazón a pesar de que la cabeza le decía que era imposible. El partido de este domingo al mediodía puede suponer un impulso o desencadenar el llanto colectivo en Orriols. El máximo rival tiene la oportunidad de hundirnos, sí, pero no lo van a lograr, ¿sabéis por qué?

Porque nunca hemos fallado al equipo, y no lo vamos a hacer ahora.

Porque es la última oportunidad y este equipo siempre ha respondido cuando parecía que todo estaba perdido.

Porque, aunque no haya salido a relucir esta temporada, este equipo es “Corazón, cabeza y cojones”.

Porque vamos a ir a demostrar que en nuestra ciudad manda solo un equipo, y no es el que más dinero ni títulos tiene.

Porque este derbi se gana desde el calentamiento.

Y por 1909 motivos más, este domingo es nuestra final, frente al eterno rival, y en nuestro campo. Como dice la canción que suena últimamente en los calentamientos, “todo va a salirnos bien”. El derbi, que se lo perderá Toño tras su lesión en el encuentro ante la Real Sociedad, será casi seguro el último de Juanfran, que además se perfila como titular ante la baja de Orban por la “cláusula del miedo”. Está claro que Juanfran no está en su mejor momento futbolístico, pero estoy seguro de que querrá ganar como nunca este encuentro por ser su despedida de los derbis y por ser nuestra final. El Ciutat de València va a ser una olla a presión, un infierno para los jugadores del Valencia. Esta final se gana.

Y si fuera el último… Espera, ¿vamos a permitir que sea el último?

Ganar o morir, alegría o lágrimas, el impulso o el golpe definitivo. No somos 11, sino 25.000.

Más que nunca, ¡macho Levante!

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