Bordalás: Amarilla… por manía.

Bordalás: Amarilla… por manía.

Tres jornadas de Liga Adelante colocan al Deportivo Alavés en una zona interesante de la clasificación, dejando atrás buenas sensaciones acompañadas o no por resultados. Pero, ¿qué pasa con las tarjetas?

¿CÚAL ES LA PALABRA?

Injusto, ilícito, imparcial, inaceptable, abusivo. Son varios de los adjetivos que se podrían atribuir a la situación que vive el conjunto albiazul partido tras partido, en lo que al árbitro y a las decisiones que éste toma respecta.

Gesto muy repetido en los partidos del Alavés.

Gesto muy repetido en los partidos del Alavés.

Y es que son ya 16 tarjetas amarillas las que han sufrido los vitorianos, que no entienden qué ocurre para recibir tanta cartulina.

Tarjetas inmerecidas (no todas, obviamente), que sólo ve el colegiado de turno. La rabia inunda a los babazorros sobre todo, cuando ven que las mismas acciones que fueron castigadas a los de azul y blanco, no lo son para el equipo contrario.

LA GOTA QUE COLMÓ EL VASO

Hasta el pasado domingo, los del Paseo de Cervantes sumaban 9 tarjetas amarillas entre los partidos frente a la SD Huesca y al Real Oviedo. Actuaciones arbitrales que fueron exageradamente hirientes para el Deportivo, pero que no marcaron el partido ni el resultado.

Sin embargo, no fue así en Palamós. El Alavés cayó 3-0 en un partido en el cual en ningún momento se vio superado, a pesar de llegar a jugar 9 contra 12.

Cada acción que protagonizaba un albiazul, era castigada con amarilla, ya fuese una entrada común, una mano involuntaria o directamente una invención de Ruipérez Marín, colegiado del encuentro. Condiciona sobre todo el partido, la “mano” que le cuesta la expulsión a Carpio, que sería penalti y posteriormente gol. Duras imágenes, cuando se veía por televisión al lateral salmantino desesperado enseñando al árbitro la marca que había dejado el balón entre muslos y abdomen.

Imágen donde se ve que no es mano de Carpio.

Imágen donde se ve que no es mano de Carpio.

Ya había dejado claro el árbitro que con las “manos” involuntarias iba a ser muy riguroso. A Manu García de hecho, le costaron la expulsión, una mano involuntaria en una acción que no iba a ningún lugar, y otra donde Cristo perdió las sandalias.

Luego en el lado contrario, se vieron dos entradas, una a Beobide y otra a Pacheco, que pudieron ser perfectamente de roja pero el infractor era el Llagostera, con lo cual el color de la tarjeta fue amarillo. Una última jugada a comentar, un despeje de Laguardia en campo propio del Deportivo Alavés en el cual recibe un golpe tremendo que le desplaza y manda al suelo. El árbitro no lo castiga ni con falta, y al levantarse Víctor e ir a donde el colegiado a protestar, es amonestado. Tremendo, casi cómico, de reír o llorar.

Manu, expulsado, no entiende nada.

Manu, expulsado, no entiende nada.

Conclusión: 2 expulsiones, 7 tarjetas amarillas y 3 puntos menos.

“LA FAMA CUESTA” (y mucho)

José Bordalás, técnico del Deportivo Alavés, vino al glorioso con un cartel de violento bajo el brazo. Sus equipos, muy tarjeteados y agresivos, le han costado quejas y quejas por parte de entrenadores rivales. Hasta en Mendizorroza, su actual feudo, donde fue muy criticado por aquel partido en el cual el pobre Rafa García dio un buen susto. (Recordatorio de ese día:   http://falso9sports.com/04/11/2014/el-otroalcorconazo/ )

Sin embargo en la temporada 15/16, no se han visto actuaciones del Deportivo Alavés agresivas ni mucho menos, merecedoras de 16 tarjetas amarillas y dos rojas. El equipo es intenso y no muestra sus debilidades, pero la fama que arrastra José Bordalás de sus ex equipos, cuesta. Los árbitros le toman a él y al Alavés, por algo que aún no ha mostrado y les castigan como tal.

En fin, una situación que tiene que cambiar, pues a un ritmo de 5 tarjetas amarillas por partido y casi una roja, dentro de varias jornadas va a acabar jugando el utillero.

En el campo hay 22 actores, el problema es cuando el único que no toca el balón quiere ser la estrella.

Ruipérez Marín. "La estrella".

Ruipérez Marín. “La estrella”.

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