El Córdoba, primer descendido de la Liga BBVA

El Córdoba, primer descendido de la Liga BBVA

Titular esto como la “crónica de una muerte anunciada” sería tan adecuado como repetido. Sin embargo, tras la goleada contra el FC Barcelona en el Arcángel se confirmó lo que todos sabíamos ya. El Córdoba es nuevo equipo de la Liga Adelante. 

descenso 2

 

El porqué del descenso cordobesista a la categoría de plata del fútbol español lo hemos expuesto con mucho más detalle en otros artículos de esta misma web, los cuales adjuntamos a continuación por si usted quiere profundizar más en la aciaga temporada realizada por el conjunto blanquiverde.

El Córdoba en un pozo (y con razón)

Café con leche blanquiverde, por favor

Si no le apetece leerse tres artículos para saber por qué ocurrió lo que informamos en este último, no se preocupe. Le hemos resumido las cuestiones más claras de las dos entradas anteriores que propiciaron esta situación, de un modo conciso y directo. Estas razones son:

– La ausencia de un proyecto sólido desde Segunda División, con una columna vertebral clara e identificativa.

– El alto número de fichajes, quienes no sienten el equipo como suyo propio.

– La falta de compromiso de piezas clave como Ghilas o Fede Cartabia, siendo estos apartados del equipo en varias ocasiones.

– La ausencia de un once y un esquema definidos.

– La dificultad para conectar con los delanteros en la última parcela del campo, además de una pobre definición de las jugadas (apenas 21 goles a favor).

– La escasa solidez defensiva (61 goles concedidos).

Estos no son los únicos pecados de un equipo cuyo año en Primera División casi se hizo más largo que los 43 esperando a que volviera a estar entre los más grandes de España. La excesiva egolatría de un presidente como Carlos González, de la estirpe de los  “seres superiores“, que diría Valdano, trata de tapar los errores cometidos y escudarse en otras cuestiones que poco tienen que ver con el deporte. El señor González es de esa clase de presidentes que se creen por encima del proyecto deportivo, y que buscan minutos de gloria cuando hay éxitos -como la campaña de “La Copa Mola”-, y culpables cuando hay derrotas -los dos entrenadores cesados antes de que Romero tomara posesión del cargo. Figura bastante recurrente en el panorama nacional en cualquier categoría, por desgracia.

Los jugadores son conscientes del ridículo que han hecho. Hombres como Fidel, Edimar o Krhin parecen empatizar con la afición y reconocer su soberanía. Entonan el mea culpa y tratan de jugar los partidos que quedan con un mínimo de dignidad y amor propio. Otros como José Ángel Crespo oficializan su fichaje por el club en los peores momentos del equipo, lo que es enormemente de agradecer tanto al jugador como a la junta directiva. Ver que, a pesar de haber cometido errores y llevar varias jornadas condenados, hay unas mínimas ganas de hacer las cosas bien el año que viene, aunque sea en la Liga Adelante.

 

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