A piñón fijo

A piñón fijo

El Barça inició su primer “puerto” de abril con buen pie ante el Sevilla. Ritmo incesante, buenas sensaciones en las piernas y gran respuesta en pendiente.

En la fase más decisiva de la temporada, el Barcelona vuelve por sus fueros con un centro del campo que corre y juega, una defensa sólida y una delantera que no deja títere con cabeza. El Sevilla no fue rival, y en huracán de ocho minutos Suárez, de chilena, y dos veces Messi sentenciaron al equipo de Sampaoli, que sigue su periplo por el desierto desde la derrota ante el Leicester en Champions (3 puntos de 15 posibles en 5 partidos de Liga).

Luis Enrique disponía toda la carne en el asador. Los 11 habituales, con Sergi Roberto jugando escorado en banda en el 3-4-3 que viene utilizando el técnico gijonés en los últimos partidos. El conjunto culé desde el principio metía miedo. Suárez aguantó el balón de espaldas a la portería y Messi, en el minuto 3, mandaba el balón al larguero en una ocasión que se podía haber convertido en uno de los goles de la temporada.

Primeros minutos de pleno control azulgrana que se fueron atenuando. Ter Stegen tuvo que emplearse a fondo ante N’Zonzi, que se plantó solo en el área. Solventó bien el alemán. El Barça seguía acechando a portería de Rico y en el minuto 24 llegó el primero: Messi, dispuesto a hacer de las suyas, arrancó. Dejó por el camino a Lenglet y centró raso al área. Mercado falló en el despeje y Suárez, especialista en pescar en río revuelto, embocó de chilena a Rico.

Suarez mete el primero. FOTO: laopinion

La presión del Barça volvió a hacer efecto  en el segundo gol. Una pérdida del Sevilla en campo contrario originó un contraataque que dirigió a la perfección Rakitic. Neymar rompió a su par y puso un balón que se paseó por el área pequeña. Luis Suárez llegó forzado para dejar la atrás a la llegada de Messi, que con pierna derecha y un toque cirujano puso el 2-0 en el marcador.

Messi marcó el segundo en un gran contraataque. FOTO: entornointeligente

El tercero llegó en el 32: en un córner botado por Neymar, el más listo fue Messi, que en medio del barullo fusiló a Rico y dejó tocado a un Sevilla que echó en falta un director de orquesta. Nasri no tuvo su mejor día. El francés fue cambiado por Sarabia, que sí arrojó un poco de luz en el equipo de Sampaoli. Los sevillistas daban claros síntomas de desfallecimiento pero la entrada del ex del Getafe reactivó a los suyos.

El Barça durmió el partido en la segunda parte al ritmo de Iniesta y Busquets, que están claramente en su mejor momento del año. El manchego parece haber dejado atrás sus problemas físicos y ha recuperado la frescura que le caracteriza. Si bien es cierto que el Sevilla lo intentó con ahínco, pero no encontró la manera de desdibujar a un equipo que atraviesa un momento dulce en esta temporada. Lucho dio descanso a Suárez, Rakitic y Piqué, sabedor que el mes decisivo de la temporada no ha hecho más que empezar. El centrocampista y el defensa vieron la amarilla y se perderán el próximo partido en Málaga.

Rakitic, como el resto de sus compañeros, cuajó un gran partido. El croata se reencontró con sus amigos del Sevilla. FOTO: elpais

Neymar también estuvo activo. Su capacidad de desborde y verticalidad hicieron mella en el conjunto nervionense. Vitolo fue expulsado por patear al brasileño, fruto de la frustración y el cansancio del encuentro.

Con todo esto, el Barça sigue su persecución al Real Madrid en La Liga. El conjunto culé encara el final de temporada con fuerza. El fin de semana viaja a Málaga y el martes juega en Turín. Cualquier fallo a estas alturas es herida de muerte.

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