Liderato a pesar de todo

Liderato a pesar de todo

No fue sin duda el partido esperado por parte del Villarreal el disputado en el ciutat de valencia contra el Levante. Desde el primer momento se vio a un submarino al que no estamos acostumbrados, dándole la posesión de la pelota al rival, y sin apenas pasar de su centro de campo. La expulsión de Jokic acabo por decidir el devenir del partido

Antecedentes
El Villarreal se plantaba en el ciutat de valencia para disputar su partido contra el Levante, como líder de la liga, sin conocer la derrota y dispuesto a defender esa condición por lo menos una jornada más. Este hecho no parecía descabellado, puesto que se enfrentaba con el último clasificado de la liga, y que no conocía la victoria.

Marcelino una vez más volvió a ser fiel a su sistema de juego, y dispuso sobre el terreno de juego su clásico 4-4-2, eso sí haciendo rotaciones, dado la carga de partidos acumulados de este último mes entre la Europa League. En este sentido de entrada dio descanso a hombres como Jaume Costa, Bruno y Castillejo, a estas rotaciones hay que sumar la baja por lesión de Leo Baptistao, eso unido a las bajas de larga duración de Musacchio y Asenjo, dio como resultado un once poco habitual con la inclusión de hombres como Pedraza, Samu Garcia, etc.

Análisis
El partido arranco con mucha intensidad y energía por parte del Levante, pero no así por parte del Villarreal, al que desde el primer momento se le vio falto de ritmo, sin intensidad, y sin querer ir a buscar al rival. Durante esos primeros minutos se dedicó a contener el empuje de los valencianos, y en la cual se erigió como protagonista el meta francés Areola, haciendo tres intervenciones de mucho mérito, que evitaron que los locales se adelantarán en el marcador.

Cabe destacar que esas jugadas llegaron cuando el submarino jugaba con inferioridad numérica por la expulsión de Jokic, la cual se produjo mediada la primera mitad, y en un minuto, por sendas entradas a jugadores rivales. Este hecho marco el devenir del partido, y acabo con las esperanzas que tenía el submarino de intentar cambiar la tendencia de encuentro, hasta ese momento totalmente superado por un Levante muy motivado.

Marcelino intenta reorganizar el equipo y para suplir la ausencia del defensa, sacrifico a Nahuel y dio entrada a Jaume Costa. Lo que quedaba de primer tiempo los groguet se dedicaron a contener hasta el descanso, para encarar la segunda parte con una nueva táctica.

Lamentablemente para los intereses amarillos la segunda mitad fue más de lo mismo, el Levante volcado sobre la portería del Villarreal, y este aguantando las envestidas como podía, cierto es que sin ocasiones muy claras, pero ejerciendo mucha presión sobre los jugadores amarillos, que les impedía salir de su propio campo, y prácticamente se jugaba en el campo del submarino. El equipo groguet lo basaba todo en intentar buscar una jugada a balón parado, faltas, saques de esquina, etc., pero apenas dispuso de ellas, y Roberto Soldado era una islote en ataque rodeado de defensas contrarios, porque eso sí, el equipo valenciano pese a jugar con superioridad no modifico su retaguardia y jugo hasta el final con cinco defensas, para marcar a un único delantero.

El Levante era un querer y no poder, porque el submarino se cerró muy bien en defensa y aguantaba las embestidas de los blaugranas, que se limitaban a colgar pelotas al área, o a buscar centros laterales. Y en uno de ellos a pocos minutos del final, y cuando parecía que ambos contendientes daban por bueno el empate, los valencianistas consiguieron batir la portería de Areola, tras cazar Deyverson al vuelo un balón centrado desde el lateral.

A partir de ahí y durante los pocos minutos que quedaban para finalizar el encuentro el Villarreal lo intento, con más corazón que cabeza pero sin éxito, tuvo alguna oportunidad en disparo del ayer capitán Mario, pero pocos más, por su parte Guilas dispuso de una contra fulminante para rematar el partido pero no supo definir.

En definitiva un mal encuentro del submarino, al que nunca se le vio ir a buscar el partido decididamente, y siempre estuvo a merced del rival, más si cabe al quedarse en inferioridad numérica. Todo y que yo estoy convencido que hasta incluso con diez jugadores si el Villarreal se lo propone hubiese sacado algo positivo de su visita a Valencia, porque tiene mejor plantilla. Como dato positivo hay que decir que el submarino en una mala jornada mantiene el liderato de la liga una semana más.

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