Baka, Baka, Bakaaaaaa Goooool!

Baka, Baka, Bakaaaaaa Goooool!

El Villareal se luce en el Estadio de la Cerámica con su partido contra el Éibar, los groguets ganaron (3-0) que pudieron ser más, con  ‘hat-trick’ de Bakambu. El primero que logra el franco-congoleño con el submarino, y que certifican su calidad y el gran momento que atraviesa.

Antecedentes

El submarino afrontaba este partido con el objetivo de consolidar su mejoría de juego mostrada en el último partido de Europa League contra el Maccabi.

Respecto a este partido el técnico amarillo Javi Calleja que debutaba en liga, incorporo novedades en el equipo, y hombres como Álvaro, Castillejo, Rodrigo y Sansone fueron de la partida.

Igual que en el partido contra el Maccabi el jugador que ejerció de mediocentro fue Roberto Soriano, esta vez el hombre encargado fue Pablo Fornals.

La táctica empleada por el míster fue un 4-4-2 con rombo en el medio, dejando a Fornals como organizador en la punta del rombo, las bandas para Trigueros y Castillejo, ejerciendo de mediocentro defensivo Rodri.

Análisis

El submarino encaro el partido con mucha vivacidad, en el debut de Javi Calleja en liga el equipo quería dar buenas sensaciones. El nuevo dibujo del técnico amarillo facilitaba una rápida circulación de pelota.

A parte de Bakambu con sus tres goles, otro hombre que cabe destacar fue Pablo Fornals, que ante el Éibar cuajo su mejor partido desde que viste la elástica amarilla.

De sus botas nació el primer gol, cuando controlo y asistió un balón con el pecho a Trigueros, para que este burlase la defensa con un pase por alto a Bakambu, para que el delantero franco-congoleño destapara el tarro de las esencias y de una vaselina preciosa batiese al meta del Éibar.

Fornals estaba de dulce, y con él el juego del Villarreal que era dueño y señor del encuentro, su juego era eléctrico, la circulación de pelota era rápida, y con ello impedía que el Éibar pudiera presionar e impedir el futbol combinativo de los locales.

Rodrigo que cada vez está más afianzado en el centro del campo, y que está supliendo con plenas garantías la suplencia de Bruno, con lo que ello representa, se quiso sumar a la fiesta amarilla y probó fortuna con un disparo desde la frontal, pero Dmitrovic el meta visitante logro desviar por poco.

Con ese resultado concluyo la primera parte en la que el Villarreal mereció irse con más ventaja por lo visto en el terreno de juego.

En el segundo acto cuando se podía pensar que el submarino acusaria el desgaste, añadido a que el Éibar tenía que adelantar líneas y arriesgar si quería llevarse algo positivo del estadio de La Cerámica.

No fue así y el submarino siguió a lo suyo con un futbol vertiginoso y eléctrico, presionando bien la salida de pelota del Éibar, y robándola en tres cuartos de campo visitante, lo que ocasionaba unas contras fulgurantes que generaban una y otra vez peligro en la meta de Dmitrovic.

El segundo gol llego de una gran jugada en la que intervienen varios jugadores groguets, hasta que el balón centrado a ras de hierba por Sansone es rematado por Bakambu tirándose al suelo y metiendo la pelota en el al fondo de la portería ante la salida del meta que nada pudo hacer por evitarlo.

Exploto la afición con ese gol, y con el espectacular cambio     que le ha dado Javi Calleja al submarino, al que ahora se le ve con un juego más alegre y vistosos, y lo más importante sabiendo en todo momento lo que quiere hacer y como lo tiene que conseguir.

De ahí al final del partido, el encuentro se convirtió en una fiesta para los groguets que jugaron los mejores minutos de la temporada, un futbol brillante y repleto de ocasiones que hacían que la grada enloqueciera con su equipo.

Quedaba un gol más y este fue materializado por Bakambu de penalti, un pena máxima cometida sobre Castillejo, y fue el franco-congoleño el que pidió el balón y el encargado de materializarlo, consiguiendo su primer ‘hat-trick’ con el Villarreal, y demostrando la calidad que tiene y lo gran jugador que es.

En definitiva el mejor partido del Villarreal en lo que va de temporada, se nota que el equipo empieza a asimilar lo que quiere Javi Calleja, y por lo visto el presidente amarillo lo conocía bien, y sabía que el mejor entrenador para el equipo groguet no podía ser otro que él, porque quiere y siente al Villarreal.

Hay que seguir en esa línea de juego, porque de hacerlo el equipo amarillo y la afición disfrutaran de grandes tardes de buen juego y resultados.

Sempre endavant Villarreal!!!

Imagen: http://www.lfp.es

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