TROISI & ROGIC: THE MELBOURNE CONECTION

Érase una vez la historia de un jugador con clase y calidad pero con demasiados pájaros en la cabeza. Érase una vez la historia de un jugador con clase y calidad pero que dio demasiado pronto el salto a Europa. ¿Cuantas veces habréis escuchado estos dos casos? ¿Cuántos jugadores se han perdido por malas decisiones? En el Melbourne Victory tenemos a dos jugadores que intentaran esquivar estas balas. Érase la historia de James Troisi y de Tomas Rogic.

James Troisi: Si sois seguidores de la Serie A italiana y de la Superliga turca (sobretodo) quizás os suena este jugador sino aquí estoy yo para presentaros al señor Troisi. Allá por 1988 nació en Adelaide nuestro protagonista de padre italiano y de madre griega. A los 17 años abandonó su Australia natal para irse al Newcastle. En este equipo del norteste de Inglaterra tan solo tuvo la oportunidad de jugar partidos de copa inglesa contra equipos de categorías inferiores. Pese al presunto interés de equipos holandeses y españoles decidió hacer las maletas y marcharse a Turquía. El Gençlerbirigli primero (una temporada) y el Kayserispor (tres temporadas) ocuparon sus cuatro años en el país otómano. Su gran temporada 2011/2012 hizo que equipos italianos se interesasen por él. En una curiosa maniobra el Atalanta se hizo con los derechos de Troisi en conjunto con la Juventus. En el equipo nerazzurri no tuvo muchas oportunidades y tan solo jugó 6 partidos. Entonces llegó el año 2013/2014, año mundialista, un año especial. Buscando un sitio en la ‘squad’ de los ‘Socceroos’ este mismo verano fichó por el Melbourne Victory. Desde ese momento hemos visto dos Troisi’s. El primero es apático y muy sobrado, sabe que es bueno y que cuando quiere puede hacer lo que quiera. Esto le convierte en un jugador poco útil para cualquier técnico. El otro es un superclase, un jugador que hacer lo que quiere. Este Troisi juega entre líneas y con espacios pero también generándolos. Lleva ya 9 goles (pichichi empatado con otros tantos jugadores) y decide partidos desde el perfil zurdo del equipo. Tras más de año alejado de la selección parece que vuelve a estar en la lista de futuribles. Ahí nos haremos la misma pregunta, ¿Doctor Jeckyll o Mr. Hyde?

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Tomas Rogic: Ya no hay Kewell`s o Viduka`s en Australia y en este jugador están puestas muchas esperanzas. Tras una brutal entrada en la A- League consiguió tan solo un año después de su debut con el Central Coast Mariners que el Celtic se fijase en él. En este equipo permaneció un año justo, donde no jugó más de 20 partidos. Con el Mundial a la vuelta de la esquina Rogic decidió volver en enero a Australia y fichar por el Melbourne Victory, que buscaba un sustituto para el mediapunta Mitch Nicholls. Tom eligió este proyecto por encima del de su antiguo equipo y del Vegalta Sendai japonés, equipo entrenado por Graham Arnold, su antiguo técnico en los Mariners. La idea es dar paso atrás para dar varios hacia adelante. Calidad no le falta. Su mejor versión se ve cuando ejerce de mediapunta, pese a su altura (1.88) es un jugador muy habilidoso y con un gran regate. Por sus características y por los lugares donde le gusta ejecutar su juego recuerda a Zidane (Obviamente en el plano físico y en el posicional, no en calidad y técnica). Se ha convertido en un fijo de la selección, siendo convocado esta semana por su  técnico Ange Postecoglou para la selección.

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Por separado son la polvera y la mecha pero juntos pueden ser una auténtica bomba. Rogic tiene la habilidad suficiente para proporcionar con rapidez los pases al hueco que requiere Troisi y Troisi tiene la habilidad de generar huecos y atraer a segundos defensores, lo cual permitiría a Rogic tener más sitio en la mediapunta para generar su particular magia. Por ahora tan solo cuatro partidos juntos los contemplan pero todavía les quedan un par de meses juntos más. ¿Les dará tiempo a acoplarse?

Diego Martín

Diego Martín

1992. Cofundador de falso9blog. Amante del fútbol español, australiano y NBA. Lo que hago no es periodismo
Diego Martín

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