FC Barcelona 2016: dominio nacional azulgrana (I)

FC Barcelona 2016: dominio nacional azulgrana (I)

El Barcelona volvió a gobernar con puño de hierro en el país ganando el doblete nacional y posteriormente la Supercopa de España tras dos años sin conseguir dicho título. Termina un 2016 más que notable con el único lunar de no haber podido revalidar la Champions League. Un equipo, sujeto por el mejor tridente que hayan visto sus ojos, que ya ha pasado a la historia de este deporte.

Ganar, ganar, ganar y volver a ganar. La famosa frase de Luis Aragonés que ha inspirado a cientos de atléticos podría describir a la perfección lo que está siendo el Barcelona de la última década. El conjunto azulgrana venía de realizar un 2015 apoteósico logrando lo que ningún otro equipo ha hecho, conseguir un segundo triplete. Lo que podría ser una pequeña pérdida de hambre en los jugadores culés, acabó derivando en un nuevo año lleno de triunfos al que sólo faltó ponerle la guinda: la final de Milán. Campeones de Liga, Copa y Supercopa de España, el Barça vuelve a demostrar que sigue caminando por la senda del éxito.

Nuevo año con el objetivo de repetir lo irrepetible

Tras el parón navideño y con el 2016 recién estrenado, el Barça volvió a la actividad futbolística con el reto de volver a competir hasta el final por los títulos e intentar ganarlos todos, otra vez. El mes de enero fue muy fructífero para el equipo. Invicto, con cuatro victorias y un empate en Liga y cuatro victorias en las eliminatorias de Copa del Rey, además de ser el líder del campeonato doméstico.

El año arrancó con un ‘tourmalet’ de derbis. El primer partido, como bienvenida, sería en el caluroso Estadio de Cornellà contra el Espanyol. Empate a cero en un partido en el que Messi estrelló un balón al larguero, poco fútbol y mucha polémica. Con el ambiente caldeado por el partido liguero, llegaba la ida de los octavos de final de la Copa del Rey con el Espanyol visitando el Camp Nou. Exhibición de Messi que remontó el tempranero gol de Caicedo en un duelo donde los visitantes sobrepasaron el límite de la dureza y por eso mismo se quedaron con nueve, Piqué y Neymar sentenciaron en la segunda parte. Un intervalo, contra el Granada, antes de disputar el tercer y último derbi, pero para Messi no hay descanso y se despachó a gusto anotando un hat-trick como aperitivo para la gala del Balón de Oro, Neymar marcó el cuarto. La vuelta de octavos en Cornellà fue algo más tranquila, el encuentro tuvo poca trascendencia y Munir se desquitó con dos goles. El Barça a cuartos.

El FC Barcelona golea al Espanyol.

Nuevo año con tres derbis en dos semanas por delante.

Tras los derbis ante el Espanyol, más cargantes por lo anímico que por lo físico, el Barça volvía a enfrentarse a un rival tres veces seguidas, los desafortunados serían ‘los leones’. El Athletic visitó el Camp Nou en competición regular, un choque que prometía hasta la expulsión de Iraizoz y que acabó con el aliciente sorpresa. Los azulgranas golearon seis a cero (Messi, Neymar, Rakitic y hat-trick del uruguayo Suárez). Líderes en Liga. En los cuartos de Copa, la apuesta fue Neymar. El brasileño, sin Messi ni Suárez, regaló una lección de fútbol en San Mamés. Él y Munir marcaron los goles culés y cuando parecía que ya estaba terminado, Aduriz recortó distancias (1-2). La eliminatoria se decidiría en Barcelona. En la jornada 21, los de Luis Enrique visitaban La Rosaleda, victoria dura y trabajada que se produjo gracias al gran gol de media tijera de Messi. Tres puntos más y un Barça que caminaba con paso firme en Liga. La vuelta ante el Athletic no fue nada fácil. Williams acertó primero tras varios avisos previos, pero Piqué, Suárez y Neymar tranquilizaron al Camp Nou.

Remontada de líder

El último partido del mes fue el más trascendental. El Atlético del ‘Cholo’ visitaba el Camp Nou con la ambición de ganar para volver a la capital como líder de la clasificación. El choque arrancó con los visitantes poniendo en serios apuros a los locales, tanto fue así que Koke adelantó a los suyos en los primeros minutos. Pero Messi, con una gran jugada colectiva, y Luis Suárez, rememorando el tanto que hizo en el Clásico de la temporada pasada, remontarían con sendos goles. Tres puntos vitales en la lucha por la Liga que servían para seguir liderando la clasificación.

Messi y Suárez celebran el gol de la victoria.

Remontada del Barça ante el Atleti gracias a los goles de Messi y Suárez.

El Barça en su mayor apogeo

Viento en popa a toda vela. Así arrancó el mes de febrero para un Barcelona que tenía muchas posibilidades de volver a conquistar todas las competiciones. El culé se ilusionaba cada vez más con el paso de los días porque veía que su equipo brillaba sobre el terreno de juego y observaba como los suyos estaban haciendo el mejor fútbol del mundo, en ocasiones los jugadores azulgranas rozaban la perfección. La clave, un tridente capacitado para resolver los partidos a base de goles; Messi, Suárez y Neymar deslumbraban jugando a las mil maravillas y en más de una ocasión dejaban en ridículo a los creadores de los videojuegos. El conjunto culé estaba en un momento de forma extraordinario, pero la faena no era nada fácil ya que para reinar de nuevo había que vencer a todos los rivales que se pusieran por medio. El primero en el orden fue el Valencia en las semifinales de la Copa del Rey.

El partido de ida que abría la serie se disputó en el Camp Nou y la victoria correspondió a los locales con un marcador que reflejaba un siete a cero apabullante. No, no era una exageración, la realidad es que pudo ser una goleada de antología. En aquel encuentro, el fútbol se personificó en tres superhombres, en la MSN. Luis Suárez, con un póker de goles, y Leo Messi, con un hat-trick, decidieron que era un buen día para llevarse un balón a casa. Una noche que quedará, sin duda, en el recuerdo de todos los culés como una de las noches más mágicas que se vivieron en 2016 en el Camp Nou.

Exhibición del tridente y de los jugadores azulgranas ante el Valencia.

Exhibición del tridente y de los jugadores azulgranas ante el Valencia.

Tras el deleite en Copa, tocaba volver a poner la mente en la Liga, y el equipo finiquitó con cierta solvencia pero no sin apuros el siguiente compromiso. Un gol en cada episodio sirvió para derrotar al Levante. A continuación, los de Luis Enrique visitaron Mestalla con la eliminatoria más que sentenciada y con el único aliciente de superar la marca de Guardiola de 28 partidos sin perder. Empate a uno, otro récord más para el bolsillo y nueva final por disputar. El exigente calendario continuaba y era el Celta de Vigo el rival que visitaría la Ciudad Condal en la jornada 24 de Liga. Un duelo que se presentaba como muy complicado y duro, pero que a la postre terminaría siendo una nueva noche fantástica que acabaría pasando a la historia. Sin duda este partido se recordará por la exhibición del tridente, una más, y por el penalti de Messi al más puro estilo Cruyff. Leo se dispuso a lanzar desde los once metros y por sorpresa de todos decidió que era momento de volver a reinventar el fútbol tocando suavemente el esférico para su compañero Neymar, en lugar de éste, el que acabó rematando a la red fue el ‘killer’ Suárez. Nueva goleada (6-1) que servía para vengarse tras la derrota en Vigo en la primera vuelta.

Ante el Celta, Messi rememora el mítico penalti de Cruyff.

Ante el Celta, Messi rememora el mítico penalti de Cruyff.

Llegaba el turno del Sporting de Gijón, partido que le sirvió al Barça para ponerse al día (el encuentro correspondía a la jornada 16, pero se aplazó a causa de la participación del club azulgrana en el Mundial de Clubes). Nueva victoria con Messi y Suárez como protagonistas y ya eran seis los puntos que le sacaba el equipo al segundo clasificado (Atlético de Madrid). El fútbol no paraba, y en la siguiente jornada el Barça visitaba Gran Canaria para enfrentarse a Las Palmas. El equipo local vendería cara la derrota e hizo trabajar mucho al líder para sacar el resultado. Los goles de Suárez y Neymar sirvieron para conseguir una trabajada victoria. Sin pausa para coger un poco de aire, el 23 de febrero volvía la UEFA Champions League y el conjunto azulgrana tenía por delante el difícil reto de revalidar el título y volver a reinar el continente. Pero la gesta era más que compleja y uno de los ‘cocos’ tocaría en los octavos de final: el Arsenal de Arsène Wenger. La ida se disputó en Londres y el técnico francés, con un gran planteamiento, dificultó la fluidez de los culés. Pero los de Luis Enrique, firmes sobre el terreno de juego, decidieron tirar de verticalidad y Messi con dos goles dejó la eliminatoria encarrilada.

Para cerrar el maratónico mes de febrero, el Barcelona recibía al Sevilla en el Camp Nou. Los de Unai Emery se adelantaron mediante Vitolo, pero de inmediato Messi empataría de tiro libre y Gerard Piqué se encargó de remontar el encuentro en la segunda parte. Se terminó un mes pletórico para el conjunto azulgrana, el desempeño del equipo hacia soñar a sus seguidores, pero faltaba todavía la parte más importante de la temporada: la etapa donde los títulos de definen.

Un equipo imbatible  

Tras un mes de febrero cargado de partidos, emociones y victorias donde el conjunto azulgrana se mostró sólido en las tres competiciones, se abría un mes de marzo que no sería menos. La exigencia se multiplicaba por dos a causa del calendario y con la final de Copa ya asegurada, el equipo ponía los cinco sentidos en seguir liderando con firmeza la Liga y en seguir avanzando en Champions. Los de Luis Enrique se encontraban exuberantes, aunque en los últimos encuentros las victorias fueron bastante ajustadas, por eso mismo era primordial volver a reencontrar el máximo nivel. Y el triunfo ante el Rayo Vallecano sirvió para eso, un Barça compacto de desquitó a gusto en Vallecas y la racha de imbatibilidad seguía aumentando (Messi volvió a hacer un hat-trick, Rakitic abrió la lata y Arda se apuntó a la fiesta). En la siguiente jornada, el conjunto azulgrana visitaba Ipurúa, típica tarde de domingo con lluvia y frío donde el líder debería picar piedra para sacar los tres puntos. Pero nada más lejos de la realidad, los culés se mostraron contundentes y con un Munir goleador, un Messi estelar y un Suárez pichichi consiguieron una nueva goleada.

Un Barça sólido vence en Ipurúa.

Un Barça sólido vence en Ipurúa.

Victoria tras victoria, récord tras récord. El Barça ya sumaba 36 partidos sin perder, siendo la mejor marca en España superando al Madrid de Leo Beenhakker. Pero lo importante era seguir gobernando en Liga. El Getafe visitó la Ciudad Condal el 12 marzo y pese a que no era 31 de octubre vivió su particular tarde de Halloween. Los de Luis Enrique continuaron con su ritmo goleador y destrozaron al equipo visitante por seis a cero. Rodríguez en propia puerta señaló el camino y posteriormente Munir, Neymar y Messi anotaron en la primera parte. El brasileño, otra vez, y Arda Turan cerraron el marcador en la segunda. Llegaba la vuelta de los octavos de final de la Champions, y ni la lluvia faltó a la cita. Con la eliminatoria encarrilada, Neymar abrió la lata en el Camp Nou y cuando parecía que ya estaba sentenciado, Elneny empató el encuentro. Los locales cerraron la historia gracias a la magia de Iniesta y a los goles de Luis Suárez y Messi, nueva noche en la que el tridente volvió a ser protagonista principal. Para cerrar el mes, el Barça visitaba en Liga El Madrigal, un campo siempre difícil, pero aún así, Neymar y Rakitic marcaron pronto y los azulgranas se fueron al descanso con un cero a dos a favor. En el segundo tiempo Luis Enrique dio entrada a Mathieu por Piqué, con el Clásico asomándose, pero en un abrir y cerrar de ojos el Villarreal empató el encuentro. Los culés seguían sin conocer la derrota pero las lagunas en el juego empezaron a florecer en el peor momento.

Se acercaban los meses donde se ganan los títulos y en la mente de todos los culés estaba la posibilidad de repetir el triplete. El Barcelona estaba en proceso, siendo finalista de Copa, líder con ventaja sobre el resto en Liga y entre los ocho mejores de la Champions. Todo estaba saliendo a pedir de boca, pero en el horizonte se asomaba un duro mes de abril que pondría al límite de sus fuerzas al conjunto de Luis Enrique. En tan solo catorce días el club azulgrana debería afrontar el Clásico ante el Real Madrid, una eliminatoria contra un muro infranqueable como era el Atleti del ‘Cholo’ y una visita a San Sebastián (territorio maldito para el Barça que no gana desde el 2007).

Gran bache en un momento clave

El mes de abril no podía empezar más fuerte. Todo un Clásico para homenajear a una de las personas más importantes de la historia del club, Johan Cruyff. El Barça jugó un partido más que correcto hasta el gol de Piqué, que se levantó por encima de todos para rematar al fondo de la red con un testarazo el centro de Rakitic, entonces se vio campeón y empezó a descender hasta terminar cediendo en el marcador. El Real Madrid fue capaz de remontar (1-2). Un 2 de abril que, sin duda, marcó el inicio de un bache que terminaría por definir el final de temporada. El récord de partidos invicto se quedó en 39.

Homenaje del Camp Nou a uno de los hombres más importantes del club, Cruyff.

Homenaje del Camp Nou a una de las personas más importantes de la historia del club, Johan Cruyff.

Después de tres días y tras asimilar la derrota en el Clásico, se presentaba otra cita capital: la ida de los cuartos de final de la Champions League ante el Atlético en el Camp Nou. Tocaba levantar cabeza, pero el primero en golpear fue el conjunto colchonero con el gol de Torres, el mismo que vería la expulsión minutos más tarde por una entrada sobre Busquets. El transcurso del duelo dio un giro y en el segundo tiempo los de Luis Enrique dominaron, remontaron, pero también perdonaron. Luis Suárez demostró que es el mejor ‘9’ del planeta anotando un doblete, asistieron los dos laterales, tanto Dani Alves como Jordi Alba. Aún así la eliminatoria estaba totalmente abierta y el equipo azulgrana dejó escapar vivo al Atleti del Camp Nou. La resaca del Barça en Champions pasó factura y Anoeta (terreno embrujado para los culés) no perdonó. En los primeros compases del partido, el joven Oyarzábal consiguió batir a Bravo, un dèjá vu de lo que sucedió la temporada del segundo triplete, pero en lugar de hacerlo en propia, esta vez el tanto lo logró un jugador de la Real Sociedad. Los azulgranas fueron incapaces de igualar el marcador y por lo tanto la Liga se ajustaba cada vez más.

Finalmente, llegó el 13 de abril de 2016. El Barcelona afrontaba el duelo en el Calderón con el objetivo de pasar a la siguiente ronda: las semifinales. Pero se topó ante un Atleti que, seguramente, hizo el mejor partido de la temporada. Esperó atrás y salió con mucha contundencia al contragolpe. Los hombres de Luis Enrique intentaron monopolizar el cuero a base de largas posesiones, pero éstas estériles y sin generar peligro. La única esperanza, un Iniesta inspirado que fue la luz del equipo en los momentos más oscuros. Los colchoneros fueron muy efectivos y Griezmann de cabeza y desde los once metros remontó la eliminatoria. En el segundo tiempo los azulgranas dominaron y mejoraron la imagen, pero no sirvió para conseguir el reto, aunque todo podría haber cambiado si Nicola Rizzoli hubiese señalado penalti por mano de Gabi dentro del área, el árbitro la señaló fuera y ahí se perdieron las esperanzas de forzar una prórroga. El Barcelona se despidió de la máxima competición europea. La eliminación fue un jarro de agua fría para todos los culés, tanto para jugadores y cuerpo técnico como para aficionados. Era tal el bloqueo mental del equipo, que en la siguiente jornada de la competición regular, los azulgranas se complicaron la Liga de manera innecesaria. El infierno culé todavía no había llegado a su fin. El Valencia dio el ‘campanazo’ en el Camp Nou y se alzó con la victoria. Sí, ese mismo equipo al que dos meses atrás el Barça le endosó siete en el mismo escenario. Los locales merecieron mucho más, pero la pelota no quiso entrar y la Liga se puso más emocionante que nunca, sin margen de error.

Suárez se lamenta. Imagen: www.elmundo.es

Luis Suárez se lamenta tras el ‘campanazo’ del Valencia en el Camp Nou.

El sol tras la tormenta

Riazor como punto de inflexión. Este equipo está hecho de otra pasta, otros tras la eliminación en Champions y los resultados negativos en Liga se vendrían abajo y no saldrían de ese bucle, pero estos jugadores demostraron una vez más que se vienen arriba con el aumento de la presión y todavía había tiempo para levantarse. Los de Luis Enrique viajaban a Galicia a falta de cinco jornadas y con la obligación de sumar de tres en tres hasta el final de temporada. Y llegó la reivindicación, marcador histórico (0-8) para ahuyentar a los fantasmas y para dar un chute de autoestima al equipo. El partido será recordado por el recital de Luis Suárez, marcó cuatro goles y regaló otros tres.

Pese a la emoción puesta al título liguero en el mes de abril, el equipo quería el trofeo a final del certamen y lo demostró en la siguiente jornada ante el Sporting de Abelardo en el Camp Nou. Nueva goleada y que pase el siguiente. Todo era cuestión de mentalidad, ya que este equipo jugar juega un rato. Los registros eran contundentes: con el agua al cuello, el equipo realizó catorce goles en tres días y con Luis Suárez marcando ocho tantos, el uruguayo demostró, una vez más, que es el mejor delantero centro del mundo y apareció cuando más se le necesitaba. Luego llegó la visita al Benito Villamarín, el duelo que se preveía más complicado de los tres restantes, pero el conjunto azulgrana planteó un partido muy serio, había mucho en juego, y sacó a flote una nueva batalla sin darle ningún porcentaje de posibilidades a su rival. Rakitic y Luis Suárez se encargaron de poner los dos goles en un partido más práctico que bonito.

La figura de Suárez, primordial para conseguir la Liga.

La figura de Suárez, primordial para conseguir la Liga.

La Liga, a dos partidos

Empezaba el mes de mayo y el Barça tenía la posibilidad de ganar el doblete, lo que sería el colofón a una temporada muy trabajada y exitosa. Pero había que ir paso a paso, no se podía caer en el error de pensar en la gloria, primero había que bajar al campo de batalla. El primer duelo sería ante el Espanyol en el Camp Nou y los oportunistas que llenaron sus previas de deseos por repetir el ‘Tamudazo’, se dieron un gran tortazo, este Barça está hecho de otra pasta (como ya hemos comentado anteriormente). Messi abrió muy rápido el marcador y no dio tiempo a posibles especulaciones. En el segundo tiempo el conjunto azulgrana se desquitó a gusto; Luis Suárez por partida doble, Rafinha y Neymar extendieron la brecha. El equipo no claudicó y la Liga ya estaba a un único partido, como si de una final se tratara.

La semana más larga del año. El culé estaba ansioso por poder cantar, de una vez por todas, el alirón final de una Liga que parecía estar ganada en el mes de marzo, que posteriormente parecía que se escapara en abril, pero que finalmente sólo se podía decidir en la última fecha como si de una superproducción se tratase. El FC Barcelona visitaba Los Cármenes para enfrentarse a un Granada ya salvado. Un rival que no se jugaba nada ante otro que se lo jugaba todo. Victoria por cero a tres con hat-trick del ‘killer’ Suárez (acabó la temporada con 40 goles ganando, por lo tanto, la Bota de Oro) y el título liguero que viajaría hacia Barcelona. Vigesimocuarta Liga conseguida, la segunda en dos años de la era de Luis Enrique. En este campeonato regular, tres nombres que destacan sobre el resto: Messi, Suárez y Neymar. Sin duda, la Liga de la MSN que reinventó el fútbol y devoró todos los registros goleadores que quedaban por devorar, hablamos del mejor tridente del mundo, gracias a sus goles, el Barça consiguió el trofeo. Sin olvidarnos de los Iniesta, Piqué, Rakitic, Busquets y compañía, también claves en la consecución del título.

El Barça gana la Liga en los Cármenes.

El Barça gana la Liga en los Cármenes.

Final heroica ante el Sevilla

El FC Barcelona colocó el punto y final al mes de mayo con la adquisición de la Copa del Rey ganada ante el Sevilla en el Calderón. El choque arrancó como era de esperar con el Barça dominando el cuero y con el conjunto de Emery esperando agazapado para poder salir por patas a la contra. El único peligro real del conjunto hispalense lo generó Kevin Gameiro que fue un constante dolor de muelas para la defensa azulgrana. El francés, tras una carrera a la espalda de la zaga culé, provocó la expulsión de Mascherano, en los minutos finales de la primera parte. El argentino agarró por detrás al delantero rival, era eso o el sevillista se quedaba solo ante el portero azulgrana.

En el segundo periodo, el Barcelona esperó su momento y Ter Stegen y Piqué se encargaron de evitar todo el peligro que generó el Sevilla. Sin duda, la noche de la confirmación del guardameta alemán, además el ‘President Piqué’ volvió a mostrar una vez más que es el mejor en su posición. Pero parecía que no era la noche del doblete y desgraciadamente Luis Suárez caía lesionado, Rafinha entraba en su lugar. No todo iban a ser malas noticias, a falta de pocos minutos para llegar al 90, Banega veía la expulsión y la balanza se volvía a equilibrar. La final se decidiría en la prórroga, aunque más bien: la final la decidió el de siempre, Messi. Leo se inventó una espectacular asistencia y Jordi Alba abrió el marcador en el minuto 97. La paciencia premió al Barça que sobrevivió durante más de 45 minutos con uno menos. Pero el astro argentino quería más y en la segunda parte de la prórroga se inventó una jugada típica suya, que nadie más sabe hacer, y le regaló el segundo a Neymar y el doblete al Barça.

El FC Barcelona campeón de Copa del Rey 2016

El Barça gana el doblete e Iniesta levanta la Copa del Rey.

Campeones de Copa a la épica. Porque sí queridos lectores, en los últimos años el Barça es sinónimo de ganar jugando a la perfección pero, aunque muchas veces no tenga la necesidad, también sabe ganar a la épica y la final copera es un claro ejemplo. Finalizó la temporada 2015/16 con un doblete de Liga y Copa. Hegemonía azulgrana en España.

Segunda parte: http://falso9sports.com/03/01/2017/fc-barcelona-2016-dominio-nacional-azulgrana-ii/

Escrito por: Alberto Arranz (@Mancheg10), Àlex Blanco (@alexblancobdn), Alejandro Montesinos (@alejandroms1989), Andrés Valenzuela (@andresVS19), Carlos Bobante (@Carles_89), Félix Durán (@felisin8), Gerardo Osorio (@barcafanmx61), Gloria Sanz (@gloriasanzarnan), Jorge Luque (@Coke_Luque), Josep Moll (@3jinfo) y Sergi Lluch (@LluchSergi1).

Sergi Lluch

Sergi Lluch

Proyecto de periodista deportivo. El fútbol como estilo de vida. @LluchSergi1
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