#F9ElClásico | Un doblete de Luis Enrique enmudeció al madridismo

#F9ElClásico | Un doblete de Luis Enrique enmudeció al madridismo

14 de febrero del año 1999. Camp Nou. Fecha y lugar propicios para vivir uno de los clásicos que más recuerda el barcelonismo. Un 3-0 y con doblete de uno de los ‘odiados’ por el madridismo, el actual entrenador del Fútbol Club Barcelona, Luis Enrique Martínez. El partido fue arbitrado por el colegiado vasco Eduardo Iturralde González.

Con Van Gaal como entrenador en aquel entonces, el conjunto azulgrana salió a un Camp Nou que no cabía un alfiler, tal y como suele suceder en citas tan especiales. Más de 90.000 gargantas dejándose la voz cuando empezó a sonar el himno, y con un espectacular mosaico de la senyera que tapaba el gol norte. Un escenario perfecto para intimidar al conjunto de Guus Hiddink.

El once por parte de los locales estaba formado por un esquema táctico de 4-3-3 con: Hesp; Sergi, Frank De Boer, Abelardo, Ronald De Boer; Cocu, Figo, Guardiola; Rivaldo, Luis Enrique, Kluivert. Por otro lado, el Real Madrid salía con Contreras; Panucci, Ivan Campo, Fernando Hierro, Sanchís, Roberto Carlos; Seedorf, Jarni, Mijatovic; Morientes, Raúl. Es uno de los enfrentamientos entre culés y merengues que más se recuerdan, sobre todo por los dos goles que marcó Luis Enrique al Real Madrid. Un doble tanto que hizo enmudecer al madridismo en tierra hostil para los blancos.

Los de Van Gaal salieron con la iniciativa de mantener el balón controlado desde la defensa hasta la delantera. A pesar de estar pasando por una época que no era la ideal para aquel Barça que tenía la identidad holandesa, mantenía una brecha muy pequeña respecto a la plantilla del conjunto de Chamartín, que les separaban tan sólo 3 puntos. El Barça iba primero con 40 puntos, y el Real Madrid tercero con 37. La victoria que se llevaron los locales cobró especial importancia, pues marcó un antes y un después para llevarse el Campeonato Doméstico.

Poco tardaron los locales en abrir el marcador. Al Real Madrid no le salió bien la jugada de estar replegados atrás y salir al contragolpe, pues una gran jugada colectiva hizo que Kluivert aprovechase un error defensivo del Real Madrid para centrar al corazón del área, y rematase a placer con un gran testarazo de Luis Enrique en el minuto 4 de partido. 1-0, y se avecinarían los peores presagios para Guus Hiddink

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El Madrid lo seguía intentando a diestra y siniestra, para intentar burlar la defensa del Fútbol Club Barcelona. Pero la jugada no les salió bien puesto que la zaga se mantenía en todo momento muy sólida, e impidió que los blancos pudieran llegar a la portería defendida por Ruud Hesp. Siguió dominando el Barça a placer, tocando y manejando tanto el balón como los tempos del encuentro. Se sentía cómodo, y la afición así lo hizo saber a los jugadores, jaleando y disfrutando de la magia que desprendía el fútbol desplegado en aquel clásico.

El segundo gol no iba a llegar hasta la media hora de partido. Figo pasó el balón a Guardiola, y el de Santpedor dio una magnífica asistencia al delantero asturiano, que no dudó en cabecear el balón hasta el fondo de las mallas, y gustarse cada vez más sobre el verde del feudo azulgrana. Con la celebración habitual del ‘Guaje’, cerró su mítico doblete y puso patas arriba a un Camp Nou que se vino abajo con el segundo tanto del asturiano. Los pupilos de Van Gaal se fueron al descanso con una cómoda ventaja y sabiendo que el clásico iba a quedarse en Barcelona.

En cuanto a goles en la segunda parte, poco se puede decir. El salseo de tantos se gestó en la primera parte. El Real Madrid no olió prácticamente el balón en los últimos 45 minutos tras el gran partido que ofreció la entidad azulgrana. Con un gran encuentro de Figo y Kluivert, hizo que ‘Lucho’ se convirtiese en una pesadilla para los visitantes, que no sabían como parar al futbolista culé. Las pocas veces que tenía el Real Madrid el balón intentaba aprovechar con ocasiones y manejar el partido. Y en aquel momento la estrella de Guus Hiddink, Pedja Mijatovic, no hizo uno de sus mejores encuentros. Y si él no estaba, el madridismo perdía a su ‘jugón’.

El Barça jugaba más tranquilo, y se preocupaba más en defender el marcador que en ir a marcar muchos más goles. A nivel táctico, el Barcelona hizo un gran encuentro, saliendo a defender el marcador, y a dominar el balón para que el rival no tuviera oposición de generar cualquier ocasión de gol. Aunque no se iban a acabar los goles aquí, pues Rivaldo selló el marcador con un gran gol.

El brasileño aprovechó un gran pase entre líneas de Kluivert. Ivan Campo no paraba de presionar al atacante ‘carioca’, pero eso no bastó para que anotase el tanto al guardameta Pedro Contreras. Con este gol se dio por finiquitado un encuentro y una tarde de alegrías para el barcelonismo. Sin duda, un encuentro que pocos culés olvidarán, y que muchos tendrán grabados en la retina.

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