Como el buen vino

Como el buen vino

Saber crecer es difícil tanto en la vida como en el fútbol. Muchas decisiones, muchas tentaciones… nunca es fácil atinar con lo correcto. Si esto es complicado aún lo es más saber envejecer. La lista de jugadores que no supieron cuando llegó su momento de echarse hacia un lado es infinita. Tim Cahill no cayó en esa auto- egolatría que tienen muchos de estos futbolistas que completó en 2015 con su transformación en el perfecto veterano.

Todo aquel que haya visto la Premier hace 6-7 años recordará a Cahill como un jugador muy físico y con gran salto. Uno de esos jugadores que tanto gustan por las islas británicas que abarcan todo el campo de área a área, pudiendo tanto atacar (su función principal) como aportar grandes cosas en defensa. Ahora Cahill tiene 35 años y no tiene suficiente físico como para participar en ambas tareas. Si con el Everton jugaba o de mediapunta o de mediocentro ahora lo hace de delantero centro. A evolucionado de un medio ofensivo a un delantero inteligente y agresivo, de esos que contagian su estado de ánimo a los compañeros.

El remate de cabeza sigue siendo su principal arma

El remate de cabeza sigue siendo su principal arma

Su progresiva marcha a ligas de menos nivel ayudan a que se mantenga fresco durante más tiempo. Ahora mismo milita en el Shensua de la liga china con un suculento contrato que le alejó de otros pretendientes como era la A- League o Europa, donde atrajo el interés de equipos ingleses e incluso de la Real Sociedad que entrena su ex- técnico David  Moyes. Cahill siempre mostró su compromiso con Australia, su combinado nacional, desde que debutó en 2004 con él después de que la FIFA permitiese a los jugadores que habían jugado con selecciones inferiores de otros países pudiesen volver a elegir selección cuando jugasen con la absoluta u otras inferiores, siempre y cuando tuviesen esa nacionalidad en el momento de debutar con la primera selección.

Así, Cahill no pudo jugar con Irlanda en Mundial 2002 porque había jugado con Samoa sub- 20 cuando solo tenía 14 años aprovechando una visita a su abuela, que estaba enferma, en la propia Samoa (historia tan real como extraña). Gracias a esto luego quedo libre para jugar con Australia. Con los Socceroos muestra su mejor cara: la confianza en él es tremenda y él lo demuestra. En plena crisis de la selección oceánica se ofreció para salir de suplente si el entrenador lo quería así pero este, Postecoglou, le dio más galones y le puso de titular. Con el como titular ha marcado 11 goles en los 19 partidos que ha jugado los mejores registros de la carrera.

Pese a medir solo 1.78 es capaz de dominar por alto hasta el punto de que con él de 9 sus equipos tiendan a jugar por alto muchas veces. Sus dos movimientos más clásicos en ataque sirven o bien para dar continuidad al ataque o bien para finalizar jugada. ‘Tiny Tim´ tiene gran habilidad peinando balones, lanzando así a los extremos. Hace una década, con Viduka como compañero, era vital para hacerle llegar balones a Kewell en la banda, donde hacía mucho daño. Su otra ‘skill’ clásica es todo astucia. Desde segunda línea llega, sin marca alguna, y marca goles. Su inteligencia y su sensacional capacidad para moverse hace que sea un jugador muy difícil de defender.

Cahill en su presentación en Shangai

Cahill en su presentación en Shangai

Camino a los 36 Cahill sigue contando para la selección y siendo titular en China. Postecoglou ya le ha dicho que cuenta con él de cara al Mundial 2018, pese a que alguna vez ya dijo que quería retirarse tras la Copa Asia (cosa que no ha hecho). Es un objetivo difícil, veremos como responde nuestro protagonista a este reto.

Diego Martín

Diego Martín

1992. Cofundador de falso9blog. Amante del fútbol español, australiano y NBA. Lo que hago no es periodismo
Diego Martín

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