Paulo Dybala, la joya argentina

Paulo Dybala, la joya argentina

Dentro de una plantilla plagada de grandes nombres, uno destaca por encima de todos. Algunos lo comparan con Messi, pero él se desmarca y dice que quiere ser conocido por su nombre, Paulo Dybala.

Nacido en Laguna Larga, Argentina, Paulo comenzó a jugar en las categorías inferiores del Instituto Atlético Central Córdoba con diez años y con tan sólo 17 años hizo su debut oficial con el equipo albirrojo en la Primera B Nacional, en la temporada 2011/12. Aquel año superó algunos récords del club, pero no consiguieron el deseado ascenso, por lo que Dybala decidió aceptar una de las muchas ofertas que le llegaron de Europa.

El Palermo decidió pagar 12 millones de euros por él, en una temporada, la 12/13, en la que el equipo descendió. Durante sus años en el Palermo, el jugador argentino  disputó un total de 93 partidos, en los que marcó 21 goles, repartió 16 asistencias y, lo más importante, se convirtió en una de las mayores promesas del fútbol italiano con tan sólo 21 años. Los clubes más grandes de Europa llamaron a su puerta, pero su decisión era continuar jugando en Italia.

La Juventus de Turín llegaba al verano después de una temporada en la que había ganado otro Scudetto pero había perdido la final de la Champions League. Tévez tomaba la decisión de marcharse a su país y la sensación era la de que el plantel se iba a desmontar, pero no fue así. El equipo de Turín apostó por el fichaje de Dybala como sustituto de su compatriota, y pagó al Palermo alrededor de 40 millones de euros. Tras 93 partidos, 42 goles y 18 asistencias parece que la dirección deportiva del equipo dirigido por Allegri no se equivocó.

La combinación perfecta

Si algo ha destacado de Dybala durante estos últimos años, tanto en Palermo como en Turín, ha sido su capacidad para no parar de crecer en ningún momento. A cada partido que ha jugado ha mejorado y ese crecimiento se ha visto reflejado en sus estadísticas, sobretodo en el aspecto goleador, ya que, Dybala no es un delantero centro al uso, pero tampoco es un “diez” tradicional.

Este año su entrenador le ha permitido una total libertad de movimiento a lo largo y ancho del campo, cargando sobre sus hombros con casi la totalidad del juego ofensivo del equipo. Paulo ha sido fundamental dando claridad a la salida de balón acercándose a la zona de los mediocentros, pero también ha sido clave en las inmediaciones del área o en el área misma, marcando los goles o dando el último pase con una claridad que asusta. Una zurda exquisita y una claridad sobresaliente para interpretar el juego, hacen del jugador argentino un foco de atención permanente para el equipo contrario cada vez que está en el campo.

En contexto Champions, este año, se ha crecido y ha cuajado actuaciones sobresalientes contra equipos como Barcelona o Mónaco, formando una dupla letal junto con Dani Alves. En los momentos en los que el equipo se ha visto asediado, Paulo ha sabido mantener el balón, esperar a sus compañeros y favorecer el despliegue ofensivo del equipo. Cuando ha habido que correr, ha sido una de las bases de la transición ofensiva de su equipo, ya fuera conduciendo él mismo o cambiando el juego hacia la banda contraria en busca de la zona débil de la defensa. En los momentos en los que la Juventus domina, se hace prácticamente omnipresente, intentando contactar con el balón el máximo número de veces posible y dando, en todas ellas, claridad a la jugada.

El gran año de la Juventus ha sido, en gran parte, gracias a él, pero veremos si consigue poner el broche de oro a la temporada consiguiendo un título que a su equipo se le resiste desde hace algo más de 20 años.

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