Lo que dejó el Conde de Godó

Lo que dejó el Conde de Godó

Una nueva edición de este prestigioso certamen ha culminado con la usual presencia de grandes jugadores, partidos y como suele darse, también grandes sorpresas. El 2017 será un Abierto de Barcelona que no se olvidará fácilmente y quedará en las retinas de todos los amantes del tenis.

Primero y principal, el cambio de nombre del estadio principal. El court de mayor envergadura ha sido rebautizado y nombrado en honor al máximo campeón del torneo: Rafa Nadal. El mallorquín, quien hasta esta edición había obtenido un total de 9 títulos, realizó suficientes meritos para que la cancha del Conde de Godo llevara su nombre.
El campeón del torneo no fue una de las principales sorpresas por la persona que levantó el trofeo, sino por el número de veces que se alzó con la copa de ganador. Y es que Rafa Nadal obtuvo por décima vez la corona en este certamen que ya es como su segunda casa. El mallorquín venía de una fantástica semana en Monte-Carlo (donde también obtuvo su décimo trofeo) y quería revalidar lo hecho en tierras galas. Luego de haber ganado el torneo, las estadísticas indican que Rafa tiene un promedio mayor al 70% en cantidad de partidos ganados, sets y games.
Una de las sorpresas del torneo fue la del argentino Horacio Zeballos. El marplatense de 31 años, actual número 84 del ranking mundial (será 62º a partir del lunes por lo hecho en el torneo) alcanzó semifinales de un torneo de categoría ATP después de más de 3 años sin poder hacerlo. En su camino derrotó a rivales de la talla de Kachanov, Paire y Sousa, para luego quedar eliminado ante un Nadal implacable. A pesar de eso, “cebolla” tuvo un gran certamen, mostrando un prolijo nivel tenístico y obteniendo una selfie de Rafa, tal como había sucedido en Doha con Djokovic. La parte negativa de las sorpresas la aportó David Ferrer, quien aún no encuentra rumbo en el tour en un año que ha sido de clara baja en cuanto a su nivel, y algunos piensan en su retiro. El nacido en Javea ni siquiera pudo instalarse entre los 8 mejores demostrando un juego propio de un jugador fuera de los mejores 100 del mundo.
Quien aún no encuentra buenas sensaciones físicas es el actual número 1 del mundo: Andy Murray. El escoses tuvo dificultades a lo largo de todo el certamen, tanto para lidiar con su cuerpo como para poder derrotar a sus rivales. No obstante arribó a semifinales donde cayó derrotado por un Dominic Thiem inspirado, quien se presentó como un escollo que el nacido en Dunblane no pudo superar.

Nadal celebrando un punto con su característica rabia.

Nadal celebrando un punto con su característica rabia.

En suma la edición del ATP 500 de Barcelona fue una cargada de emociones, tanto para el público local como para quienes observaron desde un foco neutral. La gente, el color del predio, la ciudad y el nivel mostrado por los jugadores hicieron que el certamen fuera uno de los mejores en los últimos años, con el condimento extra aportado por el campeón del torneo.

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