Victoria de River en “La Bombonera”, diez años después

Todo un estadio vestido del mismo color, todo azul, todo oro. Toda una hinchada alentando al mismo equipo. El fútbol argentino sufrió varios males en los últimos años producto de la violencia en las canchas, ya sea con público de la misma parcialidad o rivales, que hoy afecta a todos los encuentros del certamen local, y por consiguiente, al Superclásico entre Boca y River. Hace seis meses, la decoración del “Monumental” fue toda roja y blanca, sin visitantes, con un estadio repleto de simpatizantes “Millonarios”. En la tarde del domingo, “La Bombonera” sólo permitió fervorosos hinchas “Xeneizes”, que se reunieron en La Boca para apoyar al conjunto de Carlos Bianchi.

De un lado, Juan Román Riquelme en el patio de su casa, ese césped en donde seguramente ha realizado lo mejor de vida junto al balón. Del otro, Fernando Cavenaghi, ese hincha-jugador que volvió a River después de un pequeño paso por Villareal y el fútbol mexicano, autor del último tanto con el que el elenco de Núñez había salido victorioso en “La Bombonera”, allá por 2004, también con Ramón Díaz como técnico.

Dos buenos arqueros, defensas que no llegaban en un gran momento, volantes no tan finos pero quizás sí había diferencias entre los delanteros. Cavenaghi y Teófilo Gutiérrez llegaban en un buen momento, individualmente y como dupla, y en el banco esperaba Daniel Villalba, la figura del equipo en la victoria con Lanús, de la fecha anterior. Con respecto al local, Juan Manuel Martínez volvía a la titularidad después de seis jornadas y Emmanuel Gigliotti tan sólo había conseguido dos tantos en nueve fechas, jugando ocho de ellas como titular.

Balanta vs Riquelme

Balanta vs Riquelme

Mejor Boca a lo largo del partido completo. De hecho, quizá fue el mejor encuentro del “Xeneize” en el campeonato, aún sin haber tenido muchas situaciones de gol. La dupla por banda izquierda compuesta por Juan Sánchez Miño y Emanuel Insúa fue más que Gabriel Mercado y Carlos Carbonero, al menos en la primera etapa. Por momentos, Riquelme logró recibir a espaldas de Cristian Ledesma, el volante más retrasado del conjunto visitante, y obligó a los centrales a salir a cortar en tres cuartos de cancha. Si esas intervenciones no pasaron a mayores fue por la enorme labor de Éder Álvarez Balanta. Seguro abajo, con gran capacidad de anticipo y una intención más que valedera para salir jugando con la pelota al piso, a diferencia de compañeros y rivales. En fin, el local atacó mejor y con más gente en la primera parte pero no logró encontrar la tranquilidad que genera un gol.

En la segunda etapa, Boca salió a buscarlo aún más pero sin la capacidad suficiente como para ocupar los espacios en las transiciones defensivas. Por eso River no tuvo que buscar demasiado para encontrar los espacios. Y así llegó el primer tanto. Combinación cafetera entre Balanta, Carbonero y Gutiérrez, buen pase del delantero en pos de la llegada de Lanzini, que sólo tuvo que cruzarla ante la salida del arquero. Sin ser una maravilla, los de Bianchi no merecían ese resultado.

Si algo caracteriza al fútbol argentino es la profunda paridad que hay entre los jugadores y los equipos que conforman el certamen local. Los grandes ya no son tan grandes y los chicos han mejorado lo suficiente como estar peleando constantemente arriba. Por eso, la supervivencia de los poquísimos jugadores verdaderamente diferentes, le permiten a sus equipos sacar diferencias. Sucede con Mauro Zárate y Lucas Pratto en Vélez Sarsfield, sucede con Lucas Bernardi y David Trezeguet en Newells, y sucede a cuenta gotas con Juan Sebastián Verón en Estudiantes. Bueno, también sucede con Riquelme en Boca.

Golazo de Riquelme para el 1-1.

Golazo de Riquelme para el 1-1.

En un partido discreto, el Ex Barcelona y Villareal clavó un tiro libre majestuoso para conseguir la igualdad. Acomodó la pelota, le insistió al colegiado para que la barrera respete la distancia y vio como Marcelo Barovero ni siquiera atinaba a moverse ante tamaña muestra de grandeza. Juan Román su nombre, “La Bombonera”, la dirección de su casa.

Después del gol y posterior salida del volante “Xeneize” por un pequeño calambre en el isquiotibial, el encuentro entró en un vacío. Cansancio, cancha embarrada, mucho pelotazo y pocas situaciones de gol.

A los 40 minutos, después de un córner de Lanzini, fue Ramiro Funes Mori quien sorpresivamente le daba la victoria al visitante. Cabezazo cruzado, mala salida de Agustín Orión, y 1-2 después de muchísimo tiempo. Ya lo había logrado Gigliotti el año pasado, convertir un gol y que ningún ser humano de la tribuna lo gritara. Extraño, poco habitual. A esa pequeña lista se unió Ramiro, el hermano de Rogelio, actual jugador del Benfica.

Ramiro Funes Mori, para el 1-2 definitivo.

Ramiro Funes Mori, para el 1-2 definitivo.

Diez años, ocho partidos, mismo entrenador, diferentes intérpretes. Sólo Cavenaghi como figurita repetida. River volvió a ganar en cancha de Boca, otra vez con Ramón Díaz en el banco de suplentes. Ahora, el “Millonario” suma 17 puntos, y está junto a Vélez y Estudiantes, a un punto de Colón de Santa Fe, el líder del Torneo Final 2014. Un triunfo que invita a soñar y le puede dar un envión anímico al plantel de cara al choque entre semana frente a Newells, en el “Monumental”. Por su parte, Bianchi y compañía permanecen con 12 unidades, a seis del puntero y a cuatro del último, y el miércoles deberán enfrentarse a Rosario Central, sin la presencia de su as de espadas, quien fue descartado producto de su pequeña lesión.

Se escribió otra página del enorme y rico libro que componen River y Boca, Boca y River. En su enfrentamiento número 192, el “Xeneize” sigue liderando el historial con 70 victorias pero sufrió su 63º derrota. Además de las 59 igualdades.

Todo un estadio vestido del mismo color, todo azul, todo oro. Toda una hinchada alentando al mismo equipo. Miles contra once, eso dirá el epígrafe de esta foto. Y así como sucedió hace un semestre, la victoria quedó en manos de esos once solitarios.

Gastón Del Torto

Boxeo at Falso9blog
Gastón Del Torto. De Argentina. 22 años. Messi. Marcelo Bielsa. Periodismo.

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